26 nov 2020

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CRISIS SANITARIA INTERNACIONAL

Coronavirus: Sanidad no descarta recomendar el uso general de mascarillas

La OMS, hasta ahora escéptica, dijo ayer que "no son una mala idea" para prevenir contagios

Protecció Civil de Catalunya aconseja utilizarlas para salir a la calle y comprar, igual que los guantes

Beatriz Pérez Patricia Martín

Clientes con mascarilla en la cola de un supermercado en el paseo de la Zona Franca.

Clientes con mascarilla en la cola de un supermercado en el paseo de la Zona Franca. / FERRAN NADEU

La pandemia de coronavirus comportará muchos cambios en nuestra sociedad y uno de ellos será la manera en que la ciudadanía interactúa entre sí. Al menos, a corto y medio plazo. El Ministerio de Sanidad no descarta aconsejar el uso generalizado de mascarillas en la población. "Probablemente esta es una de las medidas que vamos a recomendar, pero no quiero anticipar nada hasta que lo tengamos decidido y lo podamos comunicar", respondió ayer el ministro de Sanidad, Salvador Illa, cuando los periodistas le preguntaron si el Ejecutivo iba a hacer esta sugerencia.

La Organización Mundial de la Saud (OMS), que hasta ahora se mostraba escéptica al respecto, se mostró ayer favorable a la utilización de mascarillas (aunque sean caseras) en personas asintomáticas. "Usar las máscaras para protegernos no es una mala idea", dijo el director ejecutivo del Programa de Emergencias Sanitarias de la OMS, Michael Ryan. Algunos países, como Israel, República Checa y Eslovaquia han hecho obligatorio su uso. En China, se recomienda usar mascarilla al salir de casa y EEUU se lo está planteando.

En la misma línea que Illa, aunque no de manera tan clara, se había posicionado horas antes el director del centro de coordinación de alertas y emergencias sanitarias, Fernando Simón, quien sugirió que una de las alternativas para seguir a partir de ahora podría ser "reducir" la forma en que la gente interactúa entre sí para evitar la transmisión del virus. Esta última opción implicaría, en su opinión, "aprender" de sociedades orientales como la japonesa, cuyo gobierno, ante brotes de gripe, pide a los enfermos que usen mascarilla, y por tanto acostumbrarse a usar "equipos de protección personal en la medida en que estén disponibles en grandes cantidades".

"Tenemos que aprender a reducir los contactos de riesgo y, si se considera necesario evitar cualquier tipo de contacto porque los mecanismos para reducir el riesgo no son suficientes, entendemos que habrá que continuar con algunas de estas medidas durante algunas semanas más", zanjó Simón.

La escasez mundial de mascarillas, por la competencia entre países, es un factor que marca el debate

Lo cierto es que también las comunidades autónomas comienzan a dar pasos en este sentido. Protecció Civil de la Generalitat de Catalunya, que ha cambiado sus recomendaciones a la población general en cuanto a las medidas frente al coronavirus, ahora aconseja el uso de las mascarillas no solo para enfermos o personal sanitario, sino también a todo aquel que salga a la calle, a la compra o similares. Se trata de una actualización del documento de preguntas y respuestas sobre las restricciones durante el estado de alarma.

Pero Protecció Civil va más allá y sugiere también llevar guantes para tocar los alimentos, así como una bolsa o carro de la compra propios, además de lavarse las manos nada más llegar a casa. En esta nueva remesa de consejos plantea que, antes de coger un carro de la compra en el supermercado, se limpie con desinfectante la parte por donde se empuja el carrito. No obstante, entre los propios expertos existe todo un debate acerca de utilizar o no mascarillas. La escasez mundial de las mismas, debido a la fuerte competencia entre países en el mercado, es otro factor que marca el debate.

Sin evidencias científicas

"Esta no es una decisión científica, sino política, dependiendo de los objetivos que se tienen", explica a Ildefonso Hernández, portavoz de la Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria (Sespas), entidad que, matiza, "no tiene una postura oficial al respecto" sobre la utilización de mascarillas. "De momento, se aboga por su uso en todos los profesionales de hospitales, pero quizás en algún momento sea necesario utilizarlas fuera, no tanto para no contagiarse uno mismo, sino para no contagiar a los demás", señala Hernández. Si bien no hay evidencias científicas de que las mascarillas protejan de los virus a quienes las llevan, sí se sabe que evita que las personas, en caso de estar infectadas, se los transmitan a los demás.

Los expertos no ven mal su uso en personas asintomáticas para facilitar la "vuelta a la normalidad"

"Podría recomendarse en personas asintomáticas, que facilitan mucho la transmisión. Y, si en algún momento hay disponibilidad absoluta de estas máscaras, será una medida para tener en cuenta", dice el portavoz de Sespas. "Para facilitar la vuelta a la normalidad [el desconfinamiento, en el que ya trabaja el Gobierno], sería bueno que se usaran", opina.

Y ¿cómo será esa vuelta a a normalidad? "Gradual. Imagino que habrá que mantener un tipo de distancia, que se establecerán horarios para que los niños o personas con movilidad reducida puedan salir a la calle. Pero necesitamos información estratégica que aún no tenemos [como conocer el número real de personas contagiadas, que son muchas más de las 117.710 registradas por Sanidad a día de ayer]. Si los niños y adolescentes se han infectado mucho, es más fácil volver a abrir los centros, porque estarán inmunizados. Esperamos que esta inmunidad dure tiempo", añade Hernández.

"Desde un punto de vista científico, no hay datos sólidos que sustenten el uso de mascarillas. Solo el enfermo debe llevarla para no diseminar el virus a otras personas cuando tose o estornuda", explica por su parte Magda Campins, especialista del servicio de Epidemiología y Medicina Preventiva del Hospital Vall d'Hebron (Barcelona). "Pero es lógico que, en una situación de pandemia, se sugiera su uso en personas que están en un lugar público o cerrado, a distancias menores de un metro y medio, teniendo en cuenta que el virus sigue circulando". Para Campins, en este último caso, sería bueno su uso como "medida preventiva".