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SALUD PÚBLICA

Los expertos piden equiparar los vapeadores al tabaco tradicional

Apuestan por limitar la publicidad de los cigarrillos electrónicos porque también son "tóxicos"

Insisten en que "no son un tratamiento para dejar de fumar" y aconsejan "precaución" al consumidor

Beatriz Pérez

Una mujer fuma un cigarrillo electrónico.

Una mujer fuma un cigarrillo electrónico. / SEBASTIEN NOGIER (EFE)

Una de las medidas que previsiblemente contemplará la ley de adicciones en la que la Conselleria de Salut está trabajando y que prevé aprobar en un año es "igualar" los cigarrillos electrónicos (o vapeadores) al tabaco tradicional. Según el secretario de Salut Pública de Salut, Joan Guix, igualarlos significa incidir también en la "publicidad" del vapeo. "Los cigarrillos electrónicos contienen nicotina en el 99% de los casos", avisa Guix.

Dice lo mismo la vicepresidenta primera del Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo (CNPT), Ana María Furió, quien advierte de que los vapeadores "no están regulados como productos de tabaco", aunque "lo ideal" sería que así fuera, algo que afectaría también a la publicidad de los mismos. "Es escandaloso que haya imágenes de una persona vapeando en las marquesinas de los autobuses, por ejemplo. Supone normalizar de nuevo el consumo del tabaco, cuando tenemos una ley [la 42/2010] por la que se ha luchado muchísimo para proteger la salud de las personas", denuncia Furió.

"Es escandaloso que haya fotos en las marquesinas de los autobuses", dice la doctora Ana María Furió

Esta médica de familia insiste en que los vapeadores son "dispositivos electrónicos de liberación de nicotina". Contienen, recuerda, "líquidos" en los cuales hay nicotina, pero también otras sustancias. "La nicotina perpetúa el consumo de ese líquido que contiene productos tóxicos y que no son inocuos para la salud, sino tóxicos", señala. Y añade que resulta "muy difícil" determinar si realmente todos contienen nicotina o no (hay algunos que se venden como libres de nicotina) porque "no existe" una regulación al respecto. "El consumo de estos productos sigue siendo nocivo. Es un producto que daña y perjudica no solo al que fuma, sino también al que está al lado y recibe lo que este libera", asegura Furió.

"No son inocuos"

Además, según esta experta, los cigarrillos electrónicos no ayudan a dejar de fumar. "La propia Organización Mundial de la Salud (OMS) asegura que no se aconsejan para dejar de fumar porque no se puede garantizar su inocuidad y no se ha demostrado que ayuden a ello", dice. Furió recuerda que los vapeadores "no son un tratamiento para dejar de fumar", sino que son productos que están "en el mercado" para que los fumadores lo consuman. "Pero no se han diseñado para dejar de fumar. Las recomendaciones de las sociedades científicas, que siguen las directrices de la OMS, aconsejan tener precaución".

La AECC insiste en que "no hay evidencias" sobre la seguridad de su uso para el fumador

La Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) se posiciona en la misma línea. "Aunque el cigarrillo electrónico pueda considerarse menos tóxico que el tabaco convencional, el hecho de que no requiera combustión no es sinónimo de que no contenga sustancias potencialmente tóxicas", recuerda la entidad en su página web. Según la AECC, "el consumo de nicotina a través de los cigarrillos electrónicos provoca efectos negativos a nivel cardiovascular" y, en concreto, mantienen "el riesgo aumentado de enfermedad cardiovascular", así como los "efectos negativos" sobre el sistema respiratorio. "No hay evidencias concluyentes sobre la seguridad de su utilización por parte del fumador, especialmente a largo plazo", asegura la AECC.

Temas: Tabaco