Lo que hay que saber sobre las relaciones sexuales durante el embarazo

Lo que hay que saber sobre las relaciones sexuales durante el embarazo
4
Se lee en minutos

Existen muchas hipótesis sobre si es bueno o no tener relaciones sexuales durante el embarazo. Y muchas creencias populares también…

Por eso, lo mejor es que sean los obstetras y ginecólogos los encargados de aclarar cualquier miedo y duda al respecto.

Te puede interesar: ¿Cómo afecta el embarazo a la salud mental de la mujer?

Numerosos estudios corroboran que practicar sexo durante el embarazo es totalmente seguro y que no entraña ningún peligro, salvo en aquellos embarazos que tengan alguna contraindicación, como podría ser la rotura prematura de membrana, una amenaza de aborto o de parto pretérmino, o cualquier otra patología.

Pero si el embarazo es normal, no sólo es bueno para la madre, sino también para el bebé.

Te puede interesar: HypnoBirthing, un método para conseguir un parto sin dolor gracias a la autohipnosis

Liberación de oxitocina

La doctora Isabel Rodríguez-Piñero y Elena Iracheta, ginecóloga y psicóloga respectivamente de la Unidad de la Mujer del Hospital Ruber Internacional, afirman que durante el embarazo los músculos de la pelvis están más irrigados y hay más flujo sanguíneo, por lo que practicar sexo es bueno en esta situación.

«Ayuda a disminuir el estrés porque durante el orgasmo se libera oxitocina, que es la hormona del amor, de la empatía, de las relaciones sexuales. Liberar oxitocina es bueno para el bebé y para la mujer», asevera Elena Iracheta.

Como explica la doctora Isabel Rodríguez-Piñero, al liberar esta hormona, se pueden tener contracciones y es algo normal, fisiológico, no pasa nada, al menos que sean dolorosas y rítmicas.

«Las contracciones se producen porque el acto sexual es un ejercicio físico, y lo normal después de hacer ejercicio se tengan», afirma la doctora.

Según Elena Iracheta, «es, sencillamente, una respuesta muscular que suele durar un par de minutos, que es el tiempo que permanece la oxitocina en sangre».

Falta de apetito sexual durante el primer trimestre

Hay estudios que afirman que el 54% de las gestantes carecen de apetito sexual durante el primer trimestre de embarazo.

«Esto está directamente relacionado con los síntomas físicos: en los primeros tres meses disminuye la libido si existen problemas como malestar, náuseas, vómitos, cansancio, etc. Evidentemente, si no nos encontramos bien se reduce el deseo hasta que el cuerpo se aclimata al embarazo», puntualiza la psicóloga de la Unidad de la Mujer.

Pero según avanza la gestación la situación cambia. La doctora Rodríguez-Piñero explica que, durante el segundo trimestre, cuando el embarazo está ya más asentado, el apetito sexual retorna.

¿Por qué? Pues porque es cuando aumenta la libido y vuelve el deseo, el pecho aumenta y nos vemos más atractivas.

«Esta situación está motivada por el cambio físico en la mujer y el aumento de irrigación y flujo de riego sanguíneo en la pelvis, que hace que los orgasmos sean más intensos y la vida sexual más placentera», indica la ginecóloga.

Tener relaciones en el tercer trimestre

En opinión de Elena Iracheta, en el tercer trimestre vuelven a decaer las relaciones por el aumento de tamaño de la tripa y porque la mujer se siente más incómoda físicamente.

Aún así, la experta recomienda «adaptar las posturas para estar cómodas y no presionar el abdomen». Y subraya que «las relaciones sexuales pueden darse hasta el final del embarazo sin que éstas supongan un desencadenante del parto».

No hay que agobiarse ni sentirse mal si el apetito sexual decae o la incomodidad física de los últimos meses no lo permiten.

La doctora Iracheta subraya que no sólo existen las relaciones sexuales, sino que «los masajes, abrazos, caricias y besos, todo el contacto físico y afectivo, ayuda también a liberar oxitocina«.

El sexo en el posparto

Siempre se ha hablado de que el posparto tiene una duración de seis semanas, la famosa cuarentena, y que a partir de ese momento todo es perfecto.

Pero no, no siempre es así. Cada posparto y cada puerperio es un mundo, y hay mujeres que a las tres semanas están fantásticas y otras que a los tres meses no lo están.

Como indica la psicóloga Elena Iracheta, cada mujer necesita una adaptación porque cada situación es diferente.

Además, en ese momento la madre está volcada en su bebé, en su cuidado y alimentación, y se tiene el ámbito del placer cubierto gracias a la liberación de oxitocina que se produce también cuando se está en contacto con el bebé.

«Durante el puerperio y si la madre está dando lactancia materna, hay una supresión fisiológica de las hormonas por la prolactina, porque la naturaleza es sabia y quiere evitar nuevos embarazos. La prolactina inhibe las hormonas sexuales y hay una disminución absoluta de la libido, así como una sequedad vaginal fisiológica», explica la doctora Rodríguez-Piñero.

Por ello, si durante las relaciones sexuales «se nota dolor, se debe consultar al ginecólogo o a un fisioterapeuta de suelo pélvico, así como al psicólogo o sexólogo, porque muchas veces las molestias tienen su origen psicológico y se solucionan en tan solo dos o tres sesiones de psicoterapia», asegura Iracheta.

Noticias relacionadas

La doctora Rodríguez-Piñero puntualiza que hay que evitar que los dolores vaginales se cronifiquen, por lo que hay que acudir cuanto antes a un especialista para que realice un estudio completo.

«Es importante recordar que la falta de apetencia sexual es normal y que el cuerpo tiene que volver a adaptarse después de nueve meses de grandes cambios fisiológicos y emocionales», concluye.