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LOS ALCALDES HACEN BALANCE | RUBÍ

Ana Maria Martínez: "En Rubí, con la Generalitat no tenemos interlocutor: no es prioritario para ellos"

La primera edil de Rubí conversa con EL PERIÓDICO en el marco de un ciclo de entrevistas de balance del mandato con alcaldes metropolitanos

"La cuestión catalana ha generado a nivel local momentos de mucha crispación", apunta Martínez en referencia a un Pleno municipal muy fragmentado

Joan Salicrú Manuel Arenas

Entrevista a Ana Maria Martínez, alcaldesa de Rubí. / POL ALFAGEME Y MANUEL ARENAS (VÍDEO); ANNA MAS (FOTO)

Ana Maria Martínez (Rubí, 1972), alcaldesa de Rubí (Vallès Occidental) desde las municipales del 2015, reivindica la ampliación de la isla peatonal como el cambio más visible de la ciudad catalana durante este mandato. La primera edil socialista de la ciudad del Vallès conversa con EL PERIÓDICO acerca de las dificultades de su Gobierno para entablar diálogo con la Generalitat, de las tensiones que ha generado en un Pleno muy fragmentado la cuestión catalana y, con las elecciones municipales en el horizonte, pone de relieve los principales retos de Rubí de cara a los próximos 4 años.


Pregunta (P). Llegó a la alcaldía de Rubí en mayo del 2015. Si tuviera que elegir 3, ¿qué cambios desde entonces ha experimentado como alcaldesa?

Respuesta (R). El primer y más importante cambio es la globalidad en la mirada sobre la ciudad: cuando eres alcaldesa y miras la ciudad, es como preguntarte qué dedo te importa más que el otro, porque al final toda la ciudad es importante. En segundo lugar, la responsabilidad que sientes sobre cualquier situación que ocurra. Y, en la misma medida, el sentirse tan honorada por ser alcaldesa de la ciudad.

P. Además de personalmente, ¿qué grandes cambios ha visto en la ciudad durante estos 4 años?

R. Empezamos planteando que este debía ser el mandato de una transformación importante en la ciudad, teniendo en cuenta que había una dimensión cotidiana de la que se había perdido el ritmo; la dimensión de la transformación de poder pasear por el centro de la ciudad. En este momento ya se puede ver esta gran isla de peatones: la ampliación de una primera isla que era una calle que atravesaba el centro de la ciudad pero que solo había esta posibilidad de ir hacia arriba o hacia abajo. 

Con esta ampliación y con una inversión importantísima, lo que hemos conseguido es caminar hacia una ciudad moderna, más amable, más segura, donde hemos disminuido la emisión de gases contaminantes, porque la circulación ahí es solo para vehículos autorizados. Una ciudad donde es muy importante el sello de Ciudad Amiga de la Infancia que nos otorgaron en 2016.  Con esto, y con todo el trabajo que se ha hecho, que no ha sido ni de este mandato ni del anterior porque esta distinción es un reconocimiento al trabajo de muchos años, hemos conseguido trabajar con una mirada de niño la ciudad.

Por otra parte, está el impulso a los equipamientos. ¿Cuáles? Los que ya existían y se han mejorado, que son valorados muy positivamente por una cantidad importantísima de familias: las instalaciones deportivas. Ha habido una inversión importantísima en ellas, y también hay otro proyecto cuya obra está a punto de licitarse: la recuperación del Casino como equipamiento para la ciudad. Un equipamiento que, evidentemente, será destinado a actividad cultural, pero que de alguna manera era una deuda con la ciudad poder recuperarlo, con la generosidad de las entidades que los ocupaban hace muchísimos años. 

P. Este también ha sido el mandato de la fragmentación política. ¿Cree que esto ha provocado mayor diálogo o más bien cierta ingobernabilidad? 

R. Ingobernabilidad no, porque con una minoría considerable hemos podido aprobar cada ejercicio el presupuesto, las ordenanzas, dos planes de inversión que suman un total de 54 millones de euros, la aprobación provisional del texto refundido del POUM... hemos podido hacer cosas muy importantes como ayuntamiento y como ciudad, a pesar de que ha sido muy complicado.

La mirada de todos los representantes políticos se enriquece; en el fondo, y es muy relativo, hay un punto de agradecimiento a la situación, porque de alguna manera te obliga a encontrar puntos de acuerdo. A mí me hubiera gustado que estos acuerdos hubieran sido más mayoritarios; a veces, la política deja de lado el contenido sobre el que se discute y prioriza tu posicionamiento inicial ideológico. Y esto, siempre lo digo aunque me sabe mal, es una miseria de la política, que deja de lado este espíritu de transformación y de soñar con una ciudad mejor y a veces pone por delante otras historias.

Ciertamente ha sido un mandato muy complicado. Y nos ha obligado a todos, cosa que agradezco, a sentarnos alrededor de una mesa para encontrar puntos de acuerdo. Si fuéramos capaces de solo trabajar en relación a temas de ciudad, nos pondríamos de acuerdo más rápido. 

"La cruzada de Rubí son aquellas situaciones que se provocan por falta de conciencia cívica"

Ana Maria Martínez

Alcaldesa de Rubí

P. ¿Sobre qué cuestiones le suele hacer quejas la gente por la calle? 

R. La cruzada importante de toda la ciudad, y digo toda porque es de lo que más se quejan mis vecinos y vecinas, son aquellas situaciones que se provocan por una falta de conciencia cívica: no tener presente que, en la ciudad, el espacio público es de todo el mundo, y que no es el Ayuntamiento quien tiene la responsabilidad de mantenerlo limpio. Por supuesto tiene esta competencia y lo hace, pero la responsabilidad de la limpieza debe ser compartida para no ensuciar más. En este sentido, todavía luchamos con el tema de los excrementos de perros.

Otro tema que preocupa a los vecinos y vecinas es la seguridad, aunque los datos de la Juntas Locales de Seguridad no nos sitúan en ninguna posición que nos haga pensar que vivimos en una ciudad insegura, pero sé que la percepción es la que es. Y cuando tú tienes una zona de la ciudad que tiene esa percepción de la seguridad, la debes contrarrestar con presencia policial.

Ana Maria Martínez, alcaldesa de Rubí, posa para EL PERIÓDICO. / ANNA MAS

P. Hace unas semanas se volvió a celebrar en Rubí el Día de la Constitución, pero esta vez fue un acto más discreto para evitar, según dijo, el "mitinerismo". ¿Se puede interpretar como una reivindicación de la Constitución con la boca pequeña para no molestar demasiado a nadie de cara a las próximas municipales?

R. No: se puede interpretar como la necesidad de reivindicar la Constitución y su adaptación a los tiempos que vivimos: yo he defendido siempre que la Constitución necesita ser reformada. Y como la necesidad también de buscar un acto más constructivo alrededor de la Constitución, que para mí continúa siendo el elemento clave del ordenamiento jurídico y lo que nos hizo libres hace 40 años, pero que, insisto, está obsoleta y debe adecuarse. Lo que decidimos fue que no necesitábamos un acto de banderas que alguien capitalizara, porque no es este el sentido de la celebración, y optamos por un formato de conferencia con un profesor universitario que no hablaba solo de nuestra Constitución, sino que hablaba del sentido de las constituciones a nivel europeo e internacional.

P. Hablaba antes de las dificultades que ha tenido su Gobierno en este mandato. ¿Cree que los Presupuestos del 2019 se conseguirán aprobar o se prorrogarán los presentes?

R. Ojalá, confío en que sí porque creo que todos los grupos municipales y concejales que no forman parte de grupos municipales de este Ayuntamiento son responsables. Entiendo que, cuando hay elecciones en mitad de un ejercicio, para quien gane las elecciones y deba continuar con el ejercicio lo mejor es tener un presupuesto aprobado. Porque una, dos o diez modificaciones presupuestarias son muy fáciles, pero funcionar con un presupuesto prorrogado no lo es tanto. Entiendo que dando un poco más de texto, que por eso todavía no hemos hecho propuesta al plenario, conseguiremos salvar el Presupuesto del 2019, como siempre intentando negociar aspectos que para los diferentes grupos son importantes.

P. ¿Qué grupos municipales ve usted estratégicamente como aliados para llegar a pactos?

R. Desde el primer presupuesto que aprobamos en 2016, siempre he dicho lo mismo: hemos presentado presupuestos eminentemente sociales y que definen perfectamente a un gobierno de izquierdas y progresista. Esto hizo que en 2016 hubiera 20 concejales de 25 que aprobaran el presupuesto y esto, por alguna razón que no es de contenido presupuestario porque ha sido siempre un presupuesto continuista, en el segundo año no fue posible, y fueron grupos [los que apoyaron el presupuesto], podríamos decir de derechas, que en ese momento fueron Ciutadans y el PP, tanto en el segundo como en el tercero. Nosotros siempre intentamos que el presupuesto sea el reflejo de lo que nosotros defendemos que somos, y nadie podrá negar que el PSC es un partido de izquierdas. 

"A mí me parecía surrealista tener que llevar seguridad, pero tuve que hacerlo porque me amenazaron"

Ana Maria Martínez

Alcaldesa de Rubí

P. ¿Qué no ha podido sacar adelante en este mandato?

R. Es una cuestión seguramente prosaica que tiene poco que ver con el resultado en la ciudad. A mí, una de las cosas que peor me sabe son las relaciones o el ambiente que se ha generado con los diferentes grupos en el plenario: ha habido momentos de mucha crispación. Seguramente, el origen de esta crispación no ha sido la ciudad, en el sentido de cuestiones locales, pero sí que ha acabado como en otros municipios. Yo esto no lo he podido sacar adelante. Lo hemos intentado pero es difícil, porque al final la razón no han sido cuestiones de la ciudad. 

P. ¿Se refiere a la cuestión catalana?

R. Me refiero en buena parte a eso, sí. Con la situación de Catalunya se nos han generado momentos de tensión y de incomodidad; momentos que pensábamos que habíamos pasado o que estaban superados y no ha sido así. Hay cuestiones anecdóticas, pero tener que llevar seguridad a mí me parecía surrealista y durante unos meses lo tuve que hacer porque me amenazaron. Por suerte agradezco poder ir tranquila por mi ciudad como lo he hecho los 46 años que tengo, porque la verdad es que no es agradable tener esta situación cuando, al final, cada uno tiene su opinión. Nosotros respetamos profundamente la opinión, la ideología y la visión que de Catalunya puedan tener los otros, pero no ha sido así como nos hemos sentido. Insisto: espero que sean pantallas pasadas, aunque no lo veo muy claro.

P. ¿Qué cree que ha quedado a medio hacer?

R. Proyectos importantísimos que, por diferentes razones, no nos ha dado tiempo de empezar o que quedarán iniciados, como el parque de Ca n'Oriol, el Casino o el impulso a otros equipamientos. El tiempo pasa muy rápido y en algunos casos, como en el del Casino, el procedimiento administrativo no ha acabado, todavía estamos por licitar, y en otros como la rehabilitación de los antiguos cines sale un problema estructural que hace que debas rehacer el proyecto inicial y que no te dé tiempo de hacer la reforma.

La alcaldesa de Rubí, Ana Maria Martínez, durante la entrevista con EL PERIÓDICO. / ANNA MAS

P. Sobre la regularización de la plantilla municipal, hace poco dijo que "no era una cuestión sencilla". ¿Cuál es actualmente la situación?

R. De pensar eso he pasado a verlo mucho más claro, pues entre medias ha habido una visita a la Dirección General de la Función Pública en el Ministerio de Política Territorial y Administraciones Públicas en Madrid. Fuimos a ver al director general de la Función Pública para buscar el camino hacia esta regularización. Fue una de las reuniones que más optimistas nos hizo salir, porque de alguna manera se nos felicitó por el trabajo que habíamos hecho en relación a este plan de ordenación y se nos ilustró en relación a las siguientes fases. Calculo que a finales de enero tendremos la oferta de ocupación aprobada y esto significa que empezaremos a trabajar las convocatorias para estas 406 plazas. 

P. ¿Qué otras cuestiones hay pendientes con el Gobierno del Estado?

R. Algo que arrastramos desde hace mucho es, en el barrio de Can Vallhonrat, las pantallas acústicas necesarias para evitar la contaminación acústica contra los vecinos que, desde hace muchísimos años, se quejan. En este sentido, ahora se está iniciando el estudio para ver cuál es el proyecto que debe ejecutarse; tenemos el compromiso de la Dirección General de Carreteras que eso se resolverá.

Otro tema importante, este relacionado con la Generalitat, son las torres de alta tensión. Fuimos al Ministerio para la Transición Ecológica con la idea de que ellos nos pudieran ayudar, porque la Generalitat ya nos dijo que no nos pagaría el convenio vigente y que nadie puede denunciar, como queríamos hacer. De esta reunión salimos regular, porque ellos lo único que pueden hacer es asesorarnos, pero línea de financiación, que era lo que íbamos a pedir, no tienen para esto. Después fuimos a ver al presidente de Red Eléctrica Española, el titular de la línea, para decirle que nosotros no queremos esta línea en la ciudad. 

Como el resultado que tenemos de la Generalitat no es satisfactorio y como el mandato que tenemos de la Comisión de Energía Municipal de la ciudad es el que es, el planteamiento que hacemos es poner dinero del Ayuntamiento para desplazar esta línea; desplazar las líneas con presupuesto municipal. Yo he dicho públicamente que calculo que en el 2022 estén. La ciudad lleva más de 20 años pidiendo que salgan de aquí estos monstruos y no hay manera. 

P. A partir de este ejemplo concreto, ¿qué relación política tiene el Ayuntamiento de Rubí con la Generalitat? 

R. No tenemos interlocutor. Ahora parece ser que con el conseller de Territori, y se lo agradezco, tengo prevista una reunión de aquí poco. Al delegado del Govern le he trasladado todos estos temas para que nos ayude a, como mínimo, tener un interlocutor al que pedir lo que Rubí necesita y que todavía estamos esperando.

No hay manera de tener visitas; ahora, las últimas semanas, después de pedirlo mucho, hemos pedido reunión con Carreteras para hablar de la avenida del Estatut, que es un tema que nos preocupa y tenemos que encontrar una alternativa de paso para según qué vehículos: sigue siendo considerada una vía rápida cuando no debería serlo. 

Hemos pedido a Salut, a Benestar...yo he pedido muchísimas visitas y no tengo respuesta. O sea, que la relación... a ver, la parte política no es que funcione de espaldas a la parte técnica... yo no digo que la Generalitat no funcione, porque si no estaría el país paralizado, pero en aquello que desde una alcaldía se debe interlocutar, tengo muchas dificultades: no tengo interlocución. 

"La Generalitat está dedicada a otras cuestiones: las de los municipios no se tienen en cuenta"

Ana Maria Martínez

Alcaldesa de Rubí

P. O sea, ¿no han conseguido hacer ninguna reunión con ningún conseller, presidente o vicepresidente?

R. No. Solo con el conseller Damian Calvet, con quien pudimos hablar cuando vino al acto del centenario del Ferrocarril y con quien tenemos concertada una visita. ¡Ah!, y con el conseller Bargalló, con quien pudimos hablar del tema de la Escola del Bosc; con él acordamos cuestiones importantes: la planificación educativa creo que es una de las cosas  que va funcionando y mi sensación no es de parálisis.

P. ¿Y qué opinión le merece no tener interlocución? ¿Se sienten menospreciados?

R. Pasa que, seguramente, en este momento esta parte política de la Generalitat está dedicada a otras cuestiones. Las cuestiones de los municipios que son fundamentales no se están teniendo en cuenta, y lo lamentamos sobre todo en términos de mejoras para el país.

El día a día de nuestros vecinos y vecinas es prioritario, nos preocupa, y queremos trasladar a la Administración todo esto. Si no tenemos interlocutor, si pedimos hablar de estos temas y no hay nadie que se ponga, es porque no es prioritario para ellos, y es una pena porque al final no deja de ser la Administración supramunicipal. Ahora bien, todo lo que no tenemos con la Generalitat lo cubrimos con la Diputació, y aquí sí que es cierto que el papel de la Diputació en muchos temas relacionados con la ciudad es fundamental. Por ejemplo, hace poco nos dieron una subvención importantísima para trabajar toda la modernización de polígonos que, como ciudad industrial, para nosotros es fundamental.

P. Con la mira puesta en las elecciones municipales de este año, ¿tiene previsto presentarse como candidata del PSC a la alcaldía de Rubí?

R. Sí. Yo verbalicé mi intención hace un mes en una asamblea de mi partido y seguí el procedimiento que marca el Consejo Nacional del partido; en breve se hará la asamblea para hacer la proclamación de candidata, ya que en este caso no hay nadie más y mi responsabilidad era volver a ser cabeza de lista en un segundo mandato.

Ana Maria Martínez, alcaldesa de Rubí. / ANNA MAS

P. De cara a posibles pactos, ¿tiene alguna línea roja? 

R. Nosotros saldremos al campo a ganar. Y cuando uno sale a ganar no puede pensar en escenarios futuros. Eso quiere decir que este mandato hemos gobernado sin ningún pacto e intentaremos que los resultados sean todavía mejores para no tener que pactar con nadie, pero no sé qué pasará después de las elecciones. Yo no debo poner líneas rojas, sino hablar de un proyecto que mire por mi cuidad, y en este sentido, si me preguntas como candidata del PSC qué me gustaría, es que hubiera un gobierno de izquierdas; lo digo ahora, hace tres años y hace diez. En esta ciudad mi partido había gobernado desde 2003 con ERC y con CiU... y todo lo que se hizo desde el 2003... aquel pacto de gobierno inicial que se reprodujo en 2007 con ERC y en 2011 de nuevo con ERC, supuso mejoras para la ciudad. 

P. Cuando dice que le gustaría un gobierno de izquierdas, ¿se refiere a que preferiría pactar con ERC en vez de con Cs, por ejemplo?

R. Sí... un gobierno de izquierdas con ERC, o Iniciativa o Catalunya en Comú. Eso lo digo ahora y lo he dicho siempre, lo que pasa que las circunstancias a veces te hacen... no pactar, porque aunque lo intentamos, ya que ofrecimos la posibilidad de sumar en un proyecto compartido a partidos de izquierdas, no pactamos con nadie. En todo caso, creo que con una minoría destacada hemos podido hacer mejoras importantísimas en la ciudad, y para verlo solo hace falta pasear por el centro y ver este fantástico proyecto que nos ha cambiado el centro de la ciudad.

P. ¿Le da miedo personalmente que Vox pueda entrar en el Ayuntamiento?

R. Sí. Pero no solo en el Ayuntamiento: me da miedo que entre en Catalunya. Y me da miedo escuchar según quién habla de lo que supone, sí. No sé si es miedo la palabra la sensación que tengo. 

P. ¿Cuál es?

R. Me da rabia. Porque escuchar a alguien que dice que para avanzar en según qué ámbitos se debe retroceder en otros... como mujer y madre de dos niñas diría rabia, porque igual en la intimidad diría otra palabra, sí.

’El minuto indiscreto’ de Ana Maria Martínez, alcaldesa de Rubí, en el ciclo de entrevistas ’Los alcaldes hacen balance’ de EL PERIÓDICO. / POL ALFAGEME (VÍDEO); ANNA MAS (FOTO)

P. ¿Y por qué cree que que la gente vota a un partido como Vox? 

R. Creo que hay personas que no son conscientes de lo significa depositar un voto en una urna. Antes de ir a votar, deberíamos informarnos mucho, leer programas y escuchar y ver lo que dicen los representantes. Y después, con todo eso, decidir qué haces con algo tan poderoso como tu voto. El hecho de que alguien verbalice que hay que derogar la ley de violencia machista o que personas del mismo sexo se puedan casar, a mí se me ponen los pelos de punta y no doy crédito.

Una de las cosas que más les digo a mis hijas es que estudien mucho porque pueden ser la primera generación de hijos que no vivirán mejor que sus padres. Esto es una de las razones o la raíz por la cual empieza a haber desafección y no se habla de progreso. Y es lo que hace que se alimenten monstruos como Vox. Los populismos también, pero si tenemos que hablar de Podemos y de cómo nació, que ese nacimiento puede ser muy similar, no deja de ser un partido de izquierdas, un partido que defiende por encima de todo los derechos sociales básicos, con el que compartiríamos una muy buena parte de su ideología. Claro, no es comparable con alguien que piensa que debemos volver atrás y hacernos vivir en un país negro.

P. Para acabar, ¿cuáles diría que son los grandes retos de Rubí de cara al próximo mandato?

R. Tras este primer mandato de hacer cosas básicas para la ciudad, ahora debemos ir más allá; tenemos que soñar a lo grande con proyectos que acaben de hacer esta segunda o tercera transformación. Debemos mejorar a nivel de instalaciones la vida deportiva de los vecinos y vecinas de la ciudad. Tenemos que tener esta segunda estación y eso ya no depende de nosotros, depende de la Generalitat, y hemos escuchado que se está estudiando y entendemos que hay un inicio de compromiso.

También debemos tener un juzgado en condiciones, algo que también depende de la Generalitat, y una alternativa al tráfico para según qué vías que nos impiden pacificar una parte de la ciudad que necesita de carriles bici. Como decía, una parte de impulso de equipamientos y una parte relacionada con infraestructuras y movilidad sostenible. Y así trabajamos para preparar un mandato en el que el espacio público, que ya ha sido una prioridad, se mejore más.

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