QUÉ HACER HOY EN BARCELONA
'Nausée': los sueños rotos de los treintañeros
La Badabadoc recupera esta obra en una versión renovada

nausee obrir / LA MAIÈUTICA

Cuando somos jóvenes estamos repletos de sueños, aspiramos a tener una vivienda propia, una pareja con la que seamos felices, un trabajo a nuestra medida, etcétera. Sin embargo, en muchos casos, a medida que pasan los años nos vamos desencantando y comprobamos como gran parte de aquello que anhelábamos no se ha cumplido. Las nuevas generaciones lo tienen aún más difícil ahora debido al desorbitado precio de los pisos, la ausencia de contacto social o la escasez de empleos bien remunerados. Ese es el toque de atención que lanza Nausée, la obra que acaba de recuperar La Badabadoc escrita y dirigida por Carla Torres Danés y protagonizada por Carla Abulí (ambas ya coincidieron en Qüestió d’honor) y Jordi Ciurana. La pieza data del 2018 pero ha sido renovada, sobre todo en cuanto a puesta en escena, para adaptarla a los nuevos tiempos.
Es una obra sobre el desencanto de los treintañeros centrada en dos amigos, Rut y Marc, cuyas ilusiones se van rompiendo. Pretende ser un homenaje a La náusea, la primera novela filosófica del existencialista Jean Paul Sartre, de ahí su título en francés, con la que tiene algunos puntos en común. La trama transcurre en nuestros días y la banda sonora contiene varias canciones de Bob Dylan. El escenario muestra el interior de un piso, con un tendedero, varias sillas plegables, una mesa grande a modo de escritorio, vasos, ropa y un teléfono, todo de color blanco, como el vestuario de los actores con la excepción de un misterioso líquido verde.

Tanto en el vestuario como en la decoración predomina el color blanco. / JÚLIA GARCIA FONT
El baile como vehículo de evasión
En el prólogo, los dos protagonistas están felices, son veinteañeros que danzan frenéticamente al ritmo de Yo quiero bailar, el popular tema de Sonia y Selena mientras lanzan al viento sus deseos de futuro, lo que quieren tener cuando sean mayores… Se cierra esta breve introducción y suena el Mr. Tambourine Man de Dylan. Han pasado diez años y se han dado de bruces con la realidad. Tienen que compartir un minúsculo apartamento de 28 metros cuadrados, sus vidas amorosas son un desastre, ella tiene varios empleos de subsistencia, sobre todo como dependienta, y él intenta triunfar como escritor y apenas sale de casa.

Cantar y bailar les ayuda a evadirse. / JÚLIA GARCIA FONT
Se sienten vacíos, buscan algo que les ilusione, recurren a sus recuerdos de infancia para consolarse. Ella se siente mal desde la muerte de su padre y se refugia en Juani, el pez al que habla constantemente, y él, en las pastillas. En la obra también juegan un papel importante las proyecciones, ya que Rut se dedica a aprenderse discursos en inglés, desde un monólogo sobre depredadores sexuales como Harvey Weinstein a la activista paquistaní Malala Yousafzai. El baile es su evasión, el momento en el que se olvidan de todo y saltan frenéticamente al ritmo de Todo me da igual, de Pignoise, Me siento bien de Hombres G o cuestionando la letra de Mujer florero, de Ella Baila Sola.

La protagonista se confiesa a su mejor amiga, Juani. / JÚLIA GARCIA FONT
Reflexión y diversión
Otro de los elementos originales consiste en una serie de llamadas telefónicas que informan sobre noticias actuales. El texto aprovecha para tratar una larga serie de temas por los que pasa de puntillas como el machismo, el racismo, la xenofobia, los cánones de belleza, el tráfico de armas, las mentiras de la sociedad, el escaso valor que se le da al arte y las Humanidades, el mito de Sísifo o la eutanasia tan solo apuntándolos, sin entrar demasiado en ellos. Uno de los más recurrentes es el síndrome de Peter Pan, no quieren crecer y convertirse en adultos porque, y tienen razón, no pueden conseguir lo que esperaban.

Jordi Ciurana es Marc, un escritor que apenas sale de casa. / JÚLIA GARCIA FONT
Una de las escenas más divertidas consiste en una "limpieza energética" que hacen de la casa para que todo les salga bien. Aquí, y en los momentos en los que barre o friega con un peculiar movimiento, es donde más sale a relucir el talento cómico de Abulí, que no para quieta durante casi toda la obra y es un auténtico torbellino, debe acabar exhausta. Y es que uno de los alicientes del texto es que, frente a un argumento tan triste, deja de lado el dramatismo y muestra la situación de los protagonistas con más naturalidad que lágrimas.

Carla Abulí muestra su vertiente más cómica mientras barre con un peculiar movimiento. / LA MAIÈUTICA
Unas náuseas muy justificadas
Las náuseas, lógicamente, también hacen su aparición en las vidas de ambos y el escenario, al principio más o menos ordenado, va convirtiéndose en un espacio cada vez más caótico y lleno de objetos tirados por el suelo, como sus propias vidas. Es un grito desesperado de una juventud sin esperanzas, con los sueños rotos y una realidad que les atenaza. Una advertencia para navegantes, si ellos no tienen futuro no lo tenemos los demás y su situación debería ser resuelta de inmediato porque ahora mismo están hartos y solo pueden sentir… náuseas.

La productora Mireia Isal (izquierda), junto a los actores y la directora. / LA MAIÈUTICA
- Paula (23 años): 'He durado un día en el trabajo por voluntad propia. No me voy a quedar en un sitio donde no me gusta
- El juez Peinado se abre a retrasar la audiencia con Begoña Gómez tras reconocer que mañana se va de vacaciones
- La Séptima irrumpe con nueve grandes fichajes y una ambiciosa declaración de intenciones: 'Queremos ser útiles
- Marc (25 años) lleva 70 días viviendo en una tienda de campaña en el bosque: 'Cuando vives en un entorno natural ni siquiera te das cuenta pero empiezas a encontrarte mucho mejor
- Emotiva despedida de Roberto Arce tras 12 años en Noticias Cuatro junto a Marta Reyero: 'Estuvimos incluso cuando la marca desapareció
- Noruega limita la delegación española y deja a Bolaños fuera del funeral de Harald V por falta de espacio
- El juez considera una contradicción que Zapatero ponga pegas a investigar sus cuentas tras dar una 'autorización universal' para examinarlas
- Juan José Ebenezer, mecánico: 'Una cosa que todos hacéis mal es montar en el coche, poner el aire acondicionado y cerrar las puertas
