Ha pasado la barrera de los setenta, y sin embargo, cuando una habla con él, transmite la energía de un hombre de cuarenta. Su mirada lánguida se ha acentuado con la edad y su cabello está salpicado de canas, pero a Sylvester Stallone (Nueva York, 1946) no le faltan ganas de seguir al pie del cañón. Muchos le han criticado durante años denominándolo como un actor mediocre, y pesar de que él reconoce que le costaría interpretar a Shakespeare, ha entendido que en su nicho se podía posicionar como uno de los mejores, y así lo ha hecho. Ha demostrado que además sabe escribir, dirigir y producir, algo que requiere aptitudes que no todos los actores poseen. Y desde luego, tiene talento para la interpretación: lo refrendó con buena nota en películas como Copland (1997) o más recientemente en Creed (2015). El mundo entero le conoce en su mayoría por las sagas de Rocky (en la primera, que también escribió, fue nominado al Oscar a mejor actor) y Rambo. Y ahora, precisamente, retoma a su personaje de marine atormentado en Rambo: Last Blood, en lo que parece ser ya el fin de la franquicia. En el filme aparecen los actores españoles Óscar Jaenada (a quien ya entrevistamos), Paz Vega y Peris Mencheta.

El filme fue rodado en España. ¿Cómo fue su experiencia en nuestro país?

Por supuesto, me hizo muy feliz. Al principio pensé que era una locura. Me dijeron: “Vamos a rodar en España, Tenerife para ser exactos” y pensé, “¿dónde está eso?” Me dijeron que era una isla, con plátanos y playas, y dije que vale, pero no demasiado convencido. Pero cuando fui a ver las localizaciones me quedé sorprendido con tanta exuberancia, podía ser España, pero también otros diez sitios diferentes. No tuvimos que hacer nada. No sabía que tenían allí algunos barrios tan parecidos a las favelas de Brasil, era impresionante. Al principio estaba completamente en contra, quería ir a Méjico a rodar, pero al final ahorramos mucho dinero. Así que al final salió todo a pedir de boca.

Dan Hallman

Lleva actuando y produciendo muchos años. ¿Cuál ha sido el mayor cambio que ha visto en la industria de Hollywood en todos este tiempo?

Creo que tenemos unos actores estupendos, incluso mejores que en la época dorada. Aunque si nos ceñimos a la técnica, tal vez los actores eran mejor antes. Había una escena con ocho páginas  de diálogo y recordaban todo, tenían una memoria prodigiosa. Era increíble. Me preguntaba cómo podían recordarlo todo, y en una sola toma. Hacían literalmente una toma y listo. Pero hoy en día tenemos actores que son muy valientes, porque no creo que el material sea de tanta calidad. Escasean los buenos guiones, el uso de las palabras. Desgraciadamente el público no apoya ese tipo de filmes, filmes más artísticos e independientes. Es muy difícil que se hagan, es un gran esfuerzo, pero si, respecto a lo que me preguntabas, la industria ha cambiado mucho.

¿El actor nace, o se hace?

Sinceramente, pienso que los personajes nacen de ti. Lo difícil es sacarlos. Hay un puñado de personajes que uno es capaz de interpretar, y otros que no. No soy estúpido, yo sé que no puedo interpretar a Shakespeare. Lo haría fatal. Puedo intentarlo, pero no es algo que me salga natural. Hay ciertas cosas que salen de dentro. No es como: “¡Ay Dios mío voy a trabajar en que me salga y me va a cambiar la vida!” Sacas al personaje y cuando acabas, ya está, a otro personaje. Pero en el fondo siempre eres tú. ¿Sabes lo que te quiero decir? No desapareces delante del público. Siempre sé que son Robert DeNiro o Pacino cuando miro sus películas,  es a quien la gente quiere ir ver. No importa cuánto pienses que has cambiado por el rol que te ha tocado, en el fondo, no cambias. Siempre son los mismos gestos y movimientos. Robert Downey, es Robert Downey actuando. Mi filosofía es no complicarlo demasiado. Si no siento que puedo interpretar o sentir el personaje, no lo hago. Alguna me he lanzado, pero a duras penas (risas). 

Yana Blajeva

Respecto a sus hijas, ¿tienen alguna intención de seguir sus pasos?

He tenido conversaciones con ellas respecto a este tema. La actuación es algo que no se puede hacer a medias, o te metes de lleno o es mejor no hacerlo. Es una profesión muy particular. No es lo mismo ser un agente inmobiliario, donde vendes o no un piso, o un abogado que gana o pierde o un caso ante los tribunales. Como actor a quien rechazan constantemente en los castings, hay que tener mucho estómago para lidiar con constantes negativas y constantemente diciéndote que no les gustas para el papel, que no eres lo suficientemente bueno, que eres un fracasado. Es más personal. 

Entonces, ¿qué consejo les daría?

Que si realmente quieren hacerlo, que se preparen para que las destrocen vivas, que se preparen para bajar al infierno, que es un trabajo sin ningún tipo de garantía. Sé que se lo están planteando pero yo si soy verdaderamente sincero no se lo recomiendo a menos que se comprometan al cien por cien, que respiren interpretación por todos sus poros. Porque esto no es un hobby.

¿Es cierto que en el guion ha incluido experiencias reales que ha tenido con algunos novios de sus hijas?

Cuando conozco a algún chico que está saliendo con alguna de mis hijas hago la prueba del saludo de la mano. Básicamente les  saludo apretando muy fuerte y como no se lo esperan les ves que les cambia la cara de color. Lo cierto es que me enajeno un poco cada vez que mi hija viene con algún chico (risas), imagino que les pasa a todos los padres. Y sí: el tema del saludo de la mano lo he incluido filme. Pero no te voy a desvelar en qué escena...

Yana Blajeva