Ovnew es el nuevo restaurante del grupo Spoonik que está encabezado por los chefs Jon Giraldo y Jaime Lieberman, los responsables de crear unos platos sorprendentes y de ofrecer sabores inusuales y extraordinarios.

Como ellos mismos dicen `este es un espacio creado para el refugio de la raza humana que nos traslada por diferentes lugares y tiempos del planeta´.

 

Bienvenidos a la cúpula del placer

Esta nave espacial está situada en la cúpula del hotel Hesperia Tower, en L'Hospitalet de Llobregat, Barcelona, un local que en su día abrió con el nombre de Evo el chef Santi Santamaría pero que llevaba cerca de tres años cerrado al público. Para este nuevo proyecto, el hotel, diseñado por el arquitecto Richard Rogers y uno de los más emblemáticos de la Ciudad Condal, ha invertido más de medio millón de euros en la remodelación del establecimiento, lo que facilita su propuesta de un viaje gastronómico por ese campo al que se ha denominado neurogastronomía.

Este novedoso concepto parte de la inquieta mente de un abogado colombiano de Maizales, Giraldo, y de un fotógrafo nacido en México D.F, Lieberman, reconvertidos hace tiempo –al público desde 2013- en cocineros de éxito, como bien han demostrado en Spoonik y Club Spoonik. Ellos se dedican no sólo crear platos excepcionales con sabores únicos, sino también transformar la cúpula en un lugar especial en donde la música, los sonidos, los colores y las sensaciones táctiles invitan al cliente a experimentar la sinestesia neurológica e iniciar un viaje holístico y hedonista. Ese nuevo arte culinario es la neurogastronomían.

 

Menú global y extrasensorial

Todo está pensado para impactar al cliente que acude a Ovnew. A la entrada del hotel ya está esperando una alienígena para acompañar a los comensales hasta el último piso, que está a más de cien metros por encima del suelo. La tripulación de esta nave espacial hará todo lo posible para que la visita se convierta en un evento inolvidable.

Si de algo no carecen ni Giraldo ni Lieberman es de dos importantes valores para estos asuntos: la imaginación y el amor por la cocina. Personales, artísticos, diferentes, innovadores y sorpresivos, Así es el menú degustación que han diseñado. Un recorrido por el sabor de los cinco continentes y un viaje en el tiempo que han dividido en apartados como Ser Primogenio (un ingenioso juego de palabras entre primigenio, primo y genio), El gusto y sus inicios; Mesopotamia, El misterio de la alquimia árabe; Sinestesia, La experimentación de dos sentidos que funcionan mezclándose entre ellos; Amazonia, De la jungla al plato. Las junglas son impenetrables; Oriente Lejano, Esplendor ancestral; y Sweet Bigbang, al que acompañan con una cita del escritor culinario francés del siglo XVIII Alexandre Grimod de la Reyniere que dice `El postre tiene que ser espectacular porque llega cuando el gourmet ya no tiene hambre´.

Bajo estos epígrafes se ofrece un crujiente de maíz-moringa, kimchi de rábanos y cerezas, o un cremoso de azafrán, gel de summac y kéfir al limón bereber, un plato inspirado en efecto buba Kiki, una textura de yuca y mimético de mojojoy o gamba de Palamós y verde thai. Exótico, diferente y sensorial. Y para el postre, tal y como decía Grimod, papaya en tatín y espuma, Sacher de pasión o Struddle de mango y pistaccio entre otros. Hay shows pirotécnicos con menos colores, formas y sensaciones que la oferta de Ovnew. Este menú degustación está valorado en 160 €, maridajes de bebida aparte y que varían entre 45, 65, 120 y 250 euros por opción.

 

La vista y el oído refuerzan al paladar

Si deslumbrante resulta la oferta culinaria, no menos importante es la experiencia añadida del sonido, que se convierte en este caso en parte fundamental del espectáculo. Gracias a una tecnología puntera, los comensales están acompañados, más bien envueltos, por un impresionante y acertado sonido 3D y una iluminación LED vanguardista. 

El nombre de Ovnew procede de la combinación de Ov, de Ovni, y de New y de ahí el empeño de sus responsables de ofrecer un lugar nuevo en donde los cinco sentidos se enriquezcan con nuevas sensaciones, no solo con cada uno de sus plantos que se sirven en la mesa sino que también con la iluminación y la música. La experiencia dura alrededor de dos horas.

Ovnew está en Gran Vía, 144, L'Hospitalet de Llobretat, Barcelona.