Tras arrasar en el Festival de Sitges y causar furor en la siempre difícil plaza de Toronto, hoy llega a los cines El hoyo, la ópera prima de Galder Gaztelu-Urrutia, con un estreno en salas limitado antes de su llegada a Netflix. Esta distopía futurista pone a un grupo de personas divididas por niveles en una estructura vertical mezclando a gente corriente con criminales. Una plataforma baja comida hasta el último nivel poniendo la solidaridad colectiva a prueba en una película cuya alegoría va mucho más allá de lo social y que no está dejando indiferente a nadie. Exploramos sus referentes.

 

1 Cube

Hace algo más de veinte años, una película de premisa similar a El hoyo, con la que Gaztelu-Urrutia no esconde conexiones, también arrasó en el Festival de Sitges. También ópera prima, este filme de culto de Vincenzo Natali consigue sacar provecho de su bajo presupuesto con una potente alegoría y una narración sencillamente magnética. Seis personas encerradas en un laberinto cúbico de habitaciones con trampas mortales. Saw no existiría sin ella. La tienes en Netflix, además.

 

2 El cocinero, el ladrón, su mujer y su amante

Puestos a buscar referentes que exploran el conflicto interpersonal que culmina de violentas formas, esta obra maestra de Peter Greenaway debería ocupar un lugar privilegiado en la lista. El galés se desvió de su cine altamente intelectualizado para ofrecer una suerte de comedia negra con toques criminales con su habitual fotografía sofisticada y formalismo. Un sádico dueño de restaurante de tiránicas formas somete a sus empleados a un régimen de esclavitud. Se lleva la palma su mujer, a quien ridiculiza de las maneras más desquiciadas. Spoiler, no acabará bien.  

 

3 Círculo

Otra de esas películas que lleva una eternidad en Netflix y que (casi) nadie ha visto es Círculo, una pequeña joya para amantes de este tipo de cine opresivo que somete a sus personajes a pruebas de superviviencia desquiciadas. En este caso, cincuenta desconocidos se despiertan encarcelados dentro de una cámara formando un círculo. Lo que sigue es un juego macabro en el que tratarán de descubrir quiénes son sus captores y decidir cuál de ellos merece sobrevivir. 

 

4 High-Rise

El hoyo se puede leer como thriller de supervivencia o sci-fi distópica. También claro como alegoría político-social que plantea una lucha de clases que no esconde sus influencias con la novela de J.G. Ballard El rascacielos y, consecuentemente, con la adaptación cinematográfica de Ben Wheatley. También en esta película se plantea un universo cerrado y asfixiante ambientada en un bloque de apartamentos con lujos tan sugerentes que convierten el mundo exterior en poco interesante. Pronto, las tensiones crecen y se desata el caos. 

 

5 Snowpiercer/Parásitos

Comentario social, sí, pero también con ese toque irónico que ya se podía ver en Snowpiercer, esa chaladura con la que Bong Joon-ho nos voló la cabeza hace seis años y que el año próximo tendrá una adaptación televisiva en Netflix con Jennifer Connelly al timón del elenco. Snowpiercer demostró que se puede hacer un blockbuster con músculo y cerebro a la vez en esta aventura en tren postapocalíptica cargada de concepto, simbolismo y ambición visual. Y si también buscas choque de clases en entornos cerrados, lo nuevo del coreano, Parásitos, es otro visionado obligatorio.