1 El ansia (1983)

El vampiro, mito erótico por excelencia, es aquí tratado de forma inusual; ya que la trama no se centra en sus ventajas sobre los mortales, sino en la terrible maldición de llegar a ser eterno con la angustia y soledad que eso conlleva. El ansia puede considerarse una película de culto por su perspectiva del monstruo, las brillantes actuaciones de Catherine Deneuve, David Bowie y Susan Sarandon y la elegancia de la puesta en escena, con decorados y vestuario que mezclan épocas y estilos, un poco al modo de Blade Runner

Vampiros ricos y urbanos vestidos de terciopelo o cuero que gastan sus noches en clubs, en busca de hermosos especímenes con generosos niveles de glóbulos rojos. La protagonista, Miriam Blaylock, encarnada por Deneuve, es una refinada vampiresa con residencia en Manhattan que colecciona arte del renacimiento y colgantes del Antiguo Egipto, al mismo tiempo que amantes. Los problemas surgen cuando éstos empiezan a envejecer. La cinta contiene poderosas escenas lésbicas entre la protagonista y una geriatra, interpretada por una explosiva y enigmática Susan Sarandon.  

 

2 El beso de la mujer pantera (1982)

¿Qué hacer cuando la mujer que te vuelve loco se convierte en pantera cada vez que hace el amor? Atarla a la cama es la solución a la que recurre el personaje de un apetecible John Heard, fascinado por el erotismo y misterio que desprende la chica a la que da vida Nastassja Kinski. 

La película, titulada en inglés Cat People, es un remake de otra con el mismo nombre, de 1943. Tiene intriga, una buena ambientación, ya que se rodó en el barrio francés y el precioso zoológico de Audnbon, en Nueva Orleans, y una banda sonora con el tema principal, Putting Out the Fire,a cargo de David Bowie. Nada menos podía esperarse de Paul Schrader, autor de guiones como Toro Salvaje o de la dirección de American Gigolo. La escena en la que Kinski seduce a Heard subiendo una escalinata y quitándose la ropa ha pasado a la historia. 

 

3 La bestia (1975)

En la Francia del siglo XVIII una bestia dotada con un miembro gigante y un deseo insaciable, ataca a una joven durante uno de sus paseos campestres. La cuestión es que a ella no parece disgustarle y se aficiona a internarse sola en el bosque, aún a sabiendas de que una fiera lujuriosa anda suelta. Dos siglos más tarde, la criatura vuelve a la vida a través de los sueños de una rica heredera norteamericana, adicta a las negligéstransparentes. 

Drama erótico-friki con profusión de escenas porno entre la bestia –un disfraz malogrado y polvoriento- y la damisela. Tal vez por eso la cinta, dirigida por el director polaco Walerian Borowczyk, estuvo censurada durante varias décadas. Lo que es seguro es que la película no deja indiferente a nadie y muchos acaban cogiéndole cariño al animal que, a medida que pasa el tiempo, se muestra cada vez más sensible y tierno. 

 

 

4 The Rocky Horror Picture Show (1975)

Una avería de coche en plena noche lluviosa y un castillo cercano en el que pedir ayuda. En principio un argumento poco creativo para una peli de miedo, pero lo que ocurre tras las puertas de la fortaleza es todo un mensaje a la tolerancia sexual en sus más excéntricas derivaciones. 

Un travesti alienígena -al que le gustan por igual los hombres y las mujeres del planeta Tierra- convertido en un científico loco está obsesionado en fabricar un monstruo de Frankenstein, tarea que combina con su afición a los números musicales. La cinta es todo un clásico del cine gay, trans, kitsch, glam, travesti y underground, en la que el humor y la irreverencia a todo lo establecido representa su columna vertebral.    

Más que ofrecer escenas eróticas, el mérito de esta película es haber profetizado la fluidez y mezcla de los géneros y sexualidades; algo que ya está aquí, aunque todavía a muchos les cueste aceptarlo. 

 

5 El rojo en los labios (1971)

Elizabeth Bathory de Nadasdy es el personaje vampírico femenino más frecuentado por el cine. Su figura, entre la historia y la leyenda, tiene su origen en una condesa húngara nacida en 1560 y casada con Férenc Nadasdy, el “caballero negro de Hungría”. Bathory creía que la sangre era el secreto para conservarse joven y hermosa, y no dudó en asesinar a cientos de doncellas en cuyo líquido vital se bañaba. En los años 70, el cine de vampiros se encontraba en uno de sus momentos de mayor esplendor y la libertad sexual permitió explotar nuevas propuestas, dando lugar a producciones protagonizadas por vampiras con numerosas escenas lésbicas.

En la película del director belga Harry Kümel, una pareja de recién casados acude a la ciudad de Brujas a pasar su luna de miel. El matrimonio se aloja en un solitario hotel con un único huésped: la condesa Bathory, una sensual mujer que hechizará tanto al hombre -con desmedidas apetencias sexuales- como a la tímida mujer, atrayendo a ambos hacia sus redes y juegos sexuales. 

 

6 Las vampiras (1971)

Más conocida  por su título original, Vampyros Lesbos, es el trabajo más célebre del español Jesús Franco (1930-2013), también conocido como Jess Franco o Jess Frank. El hombre , en definitiva, que inauguró el subgénero del terror erótico de serie B, admirado por directores tan punkies como Tarantino o Edgar Wright.

La película, con una banda sonora psicodélica y mítica, entra dentro de lo que el propio Franco denominó como “cine de caspa y ensayo”, está llena de alegorías y ha generado ríos de tinta, al igual que la interpretación de su protagonista, Soledad Miranda. La historia sucede en Estambul, donde una abogada del bufete Simpson & Simpson comienza a tener sueños eróticos con una misteriosa mujer. Cuando acude al psicoanalista, éste interpreta que su inconsciente le está demandando, urgentemente, tener un amante.  

 

7 Twentynine Palms (2003)

El desierto de Joshua Tree, en California, es el escenario para esta película minimalista de Bruno Dumont. Los integrantes de una pareja parecen perderse cuando tratan de encontrarse a sí mismos en medio de paisajes planos, de cielos, piedras, piscinas, carreteras polvorientas, cuerpos desnudos, coitos y orgasmos. 

No hay donde esconderse de uno mismo y el silencio, casi doloroso de la cinta, se irá transformando en miedo para acabar en terror. Los monstruos aquí no provienen de fuera sino de dentro, que son los más aterradores. El director francés mezcla la tradición del típico cine americano con una cierta filosofía europea en una rara pero interesante combinación. Amor, violencia y pasión con un trágico final, como es de esperar en estas fechas.

 

8 Amenaza en la sombra (1973)

La película de Nicolas Roeg está considerada como una de las mejores de terror de la cinematografía británica pero ha pasado desapercibida para el gran público, a pesar de su calidad, protagonistas de lujo: Julie Christie y Donald Sutherland y su final sorprendente y difícil de olvidar. Para que pasara la censura en EE UU, cuyo estreno fue en 1974, hubo que cortar algunas escenas demasiado escandalosas para la época, pero hay una mítica en la que los protagonistas se despachan a gusto.

Psicópatas, fantasmas y brujería en una Venecia lúgubre y siniestra a la que, sin embargo, todavía no habían llegado los mega cruceros. Un matrimonio destrozado por la reciente muerte de su hija conoce a una vidente que les habla de la niña. A partir de ahí los sucesos dramáticos y paranormales se suceden. 

 

9 Toc Toc (2015) 

La película no pasará a la historia por la impecable actuación de sus actores, pero contiene elementos interesantes. Para empezar, las mujeres no son aquí las victimas o las damiselas en peligro, sino las que cogen los mandos; ya que se trata de dos súcubos, demonios femeninos procedentes de la mitología popular europea de la Edad Media, que atacan por las noches en busca de sexo y que van introduciéndose en la mente de sus víctimas para extraer su energía sexual. 

La cinta está interpretada por Keanu Reeves, Ana de Armas y Lorenza Izzo y dirigida por Eli Roth y se dice que la escena del trio tardó una semana entera en rodarse. Un padre de familia solo en casa, ya que su mujer y sus hijos están de vacaciones, ayuda a dos chicas que llaman a su puerta en una noche lluviosa. Lo que no sabe es que tras una maraton de sexo ellas quieren más. ¿Logrará el protagonista de Matrix desembarazarse de estas diablillas cachondas?

 

10 Crash (1996)

El director de esta cinta, David Cronenberg, fue coronado como “rey del horror venéreo”, pues en sus argumentos el sexo está siempre presente, incluso puede ser uno de los temas principales, como en este trabajo. 

El protagonista es un matrimonio que mantiene una relación abierta. Una noche todo cambia cuando James, el marido, provoca un accidente de coche, matando al pasajero del otro vehículo y dejando malherida a la esposa del difunto, la doctora Helen Remington. Tras el accidente coincidirá con ella en el hospital donde se recuperan, conociendo allí a Vaughan, un amigo de Helen obsesionado con los accidentes automovilísticos y las cicatrices que dejan estos en los cuerpos de las víctimas, de los que obtiene un gran placer sexual.

Es en este mundo turbio donde sexo extremo y morboso se entremezclan, es donde acabarán los protagonistas. La fascinación con el peligro, la muerte y el sexo adquieren una nueva definición en manos de Cronenberg, conduciéndonos por los caminos malsanos y retorcidos de la mente humana. Lo que convierte a Crash en enfermiza, pero también fascinante.