Unknown Pleasures, de Joy Division

Este álbum es la tormenta perfecta. Peter Saville es mi diseñador de portadas preferida, Martin Hannett es uno de mis productores preferidos y Factory es mi sello musical de cabecera. El disco no tuvo singles y su repercusión inicial fue muy modesta, ni siquiera entró en las listas británicas. Pero hoy en día nos parece un clásico y una obra de arte pionera.

Yo nací en Salford, en la periferia industrial de Manchester. Los que crecimos en ese rincón del mundo estuvimos expuestos a gran cantidad de estímulos musicales en nuestra adolescencia y primera juventud. Joy Division fue una de las primeras bandas locales que despertaron mi entusiasmo, pero si Unknown Pleasures sigue siendo uno de mis discos preferidos no es solo por nostalgia ni por orgullo pueblerino. Creo que hoy suena tan revolucionario como cuando se editó, gracias sobre todo a las creativas técnicas de estudio de Hannett, que incluyó estruendo de vidrios rotos, metió amplificadores de guitarra en un montacargas para crear un efecto de resonancia, puso a Stephen Morris a tocar la batería en el tejado...

El disco es una obra maestra del punk y el gótico norteño. La voz de Ian Curtis le da, además, un insólita crudeza y romanticismo. Para mí, es poco menos que obligado escuchar este álbum cuando vuelvo a Manchester desde Londres y recorro en tren la periferia industrial de mi ciudad, con toda su decrepitud y su esplendor decadente. Martin Hannett creó la perfecta banda sonora para ese paisaje.

 

Are You Experienced?, Jimi Hendrix

Rick Rubin dijo en cierta ocasión que no todos los jóvenes raperos quieren ser cronistas de los bloques de protección oficial en los que crecieron: algunos prefieren hacer música que parezca venida del espacio exterior. Ponía el ejemplo de Kurtis Blow, que había pasado su infancia en Harlem, rodeado de auténticos gángsters, pero nunca quiso ser uno de ellos. Es más, ni siquiera se fijaba en ellos: él quería dejar atrás el barrio, ponerse botas de cuero y abrigos de piel y ser una estrella del rock. Lo mismo ocurría con Grandmaster Flex o Furioso FIve, que eran chicos duros de barrio, pero que siempre quisieron parecer criaturas del espacio exterior.

Las palabras de Rubin siempre me han parecido muy acertadas. Yo también quise dejar atrás la sombría realidad de mi barrio y abrirme a experiencias nuevas. Para mí, si existe un álbum que parece recién llegado del espacio exterior, ese es Are You Experienced?. A Jimi Hendrix suele valorársele por su maestría con la guitarra, pero eso hace que se tienda a subestimar su talento como compositor, que me parece inmenso. Tampoco suele hablarse demasiado de sus letras, que me parecen brillantes. Tienen el punto de abstracción y de extrañeza, de poesía surrealista, que yo mismo busco en mis letras. Incluso en eso, Hendrix ha sido una enorme influencia para mí.

Tuve la oportunidad de sentarme con Eddie Kramer, el ingeniero de sonido, a que escuchásemos juntos este álbum tan rico y tan complejo. Eddie me confesó que en todo el tiempo transcurrido no se ha conseguido superar los extraordinarios logros de este disco, que es también una demostración del excepcional nivel alcanzado por los mejores productores de finales de los 60. Cada vez que lo escucho, me asombro de lo que eran capaces de conseguir aquellos profesionales de hace ahora medio siglo. Por si fuera poco, resulta que este álbum que suena como si hubiese sido grabado en el espacio exterior se editó el 12 de mayo, el día de mi cumpleaños. ¿Qué más se puede pedir?

 

The Velvet Underground, The Velvet Underground & Nico

Una obra maestra del punk-noir crudo, salvaje y directo a la yugular. Me lo descubrió uno de los profesores de mii escuela y me acompaña desde entonces. Sigue pareciéndome extraordinario como Andy Warhol, a través de Nico, fue capaz de inyectarle al rock una buena dosis de arte y feminidad. En este álbum fuera de serie, Lou Reed habló de drogas con sinceridad descarnada en el marco de una canción pop, Sterling Morrison a la guitarra y Maureen Tucker sentaron las bases de cómo debía sonar el rock subterráneo y John Cale trajo a la música popular la vanguardia y el ruido distorsionado.

El arte y el diseño forman parte para mí de los valores que transmite la música popular, y en caso nadie puede superar a Andy Warhol. Yo intenté hacer algo parecido en mis colaboraciones con Damien Hirst, pero supongo que nos pusimos el listón demasiado alto. Otro álbum, en fin, que vendió apenas un puñado de copias pero que ha crecido en el recuerdo hasta situarse entre las absolutas obras maestras.