Tras ver la película de Boyle, la gente sale del cine tarareando la melodía de Hey Jude. No hay mejor tributo posible al talento de su autor, Sir John McCartney, ni para al apabullante legado musical de los Beatles.

Porque de eso trata Yesterday. De rendirle un nostálgico tributo a una de la bandas más influyentes de la historia de la música partiendo de una premisa excelente: qué ocurriría si el cuarteto de Liverpool nunca hubiese existido. O más bien si solo hubiese existido para una persona en el mundo, un músico callejero al que la toca la lotería al poder hacerse pasar por compositor deYesterday, Let It BeSomething y tantas otras canciones redondas en un universo alternativo en el que los Beatles nunca fueron. Y en el que tampoco existen, por cierto, ni la Coca-Cola ni los cigarrillos.

Yesterday, 'the feel-good film of the summer', según pregonan estos días los autobuses de Edimburgo, es una comedia musical, romántica, fresca, en la que, a partir de una idea de Jack Barth y con guion del casi siempre exitoso Richard Curtis (Cuatro bodas y un funeral, Love Actually), se nos cuenta cómo Jack Malick (el debutante Himesh Patel), tras sufrir un accidente de bici en el mismo instante en el que se produce un misterioso apagón mundial, se queda, además de sin diente frontal (a lo Resacón en Las Vegas), convertido en el único habitante sobre la faz de la tierra que aún recuerda que los Beatles existieron.

Danny Boyle (nacido en Radcliffe, Reino Unido, en 1956), del que se dice que abandonó el rodaje de la nueva película de James Bond para, entre otras cosas, poder terminar sin prisas Yesterday, habla con PORT justo antes del estreno de su película en el Festival de Cine de Edimburgo. Con una coletilla constante en su discurso ("obviamente" parece ser su palabra fetiche), el director se muestra muy feliz en la capital de Escocia, una ciudad que, tal y como él mismo explica, ha sido determinante en su vida y en su carrera.

 

NI rastro de los  Beatles, ¿no es así?

Exacto (ríe). Y el problema de nuestro protagonista es que es el único que conserva a los Beatles en su memoria, pero ¡ni siquiera se acuerda bien de las letras de las canciones! Pero la historia de amor en que anda metido es su objetivo final. Su destino es estar con la mujer a la que ama. Y antes de llegar ahí, se embarca en un viaje en el que encuentra la fama, la fortuna… 

 

Usted mismo es un gran amante de la música. 

Sí, es verdad. Me encanta la música, pero nunca he sido un fanático de los Beatles [Boyle, a juzgar por sus entrevistas, es más de The Clash]. Richard Curtis sí que lo es, y se conoce su discografía a la perfección. Creo que esa es probablemente una de las razones por las que Richard quería que yo dirigiera la película: para ver cómo llevaba la pantalla estas 17 canciones de los Beatles que aparecen en ella. Y a mí me ha encantado poder hacer eso. Me vuelve loco la música en las películas. Pero es que los Beatles… Todo empezó con ellos. Suele decirse que todo empezó con Elvis en América, pero no es del todo así, porque Elvis era solo un intérprete, nunca compuso canciones. Los Beatles, en cambio, utilizaron su impacto en el mundo para transformar la creación de canciones en algo artístico y expresar a través de ellas sentimientos que la gente podía experimentar por sí misma. Aquella fue una época maravillosa, y hoy podemos echar la vista 50 años atrás y ver cómo todo aquello cambió el mundo para siempre. El mundo mejoró para mucha gente gracias a ellos. Las suyas son grandes canciones que uno siente como si fueran propias. Soy un afortunado por haber hecho esta película.

© 2019 Universal Studios

 

Una vez decidido que usted dirigiría Yesterday, ¿cuál fue la reacción de los dos Beatles que siguen vivos, Paul McCartney y Ringo Starr, ante el proyecto?

Obviamente, cuando haces una película como esta, en la que la música tiene tanto peso, antes de escribir el guion tienes que obtener todos los permisos necesarios para usar la música. Porque no tiene sentido perder el tiempo en preparativos si luego no te van a dejar hacer la película, y, desde luego, no puedes hacer la película sin la música. Por eso, lo que hizo Working Title, la productora de la película, fue hablar con Paul de las canciones que tenían intención de usar. Sony controla los derechos editoriales de esas canciones, técnicamente les pertenecen, pero Apple [Apple Records, el sello fundado por los Beatles en 1968], controla la parte estética de los Beatles, que obviamente son Paul y Ringo, titulares de la propiedad intelectual junto con Olivia y Yoko (Ono), las viudas de George y de John. El caso es que los cuatro acabaron dando luz verde a la película. Así que, obviamente, Richard Curtis escribió el guion y luego comenzamos a rodar. Y una vez terminada, se la enviamos a ellos. Porque esta no es su película, nosotros no queríamos que lo fuera, y ellos tampoco pretendían que la fuesen, pero sí tenía que aprobar el uso de la música. Así que Richard se la mandó y recibimos un cariñoso mensaje de Ringo y de Barbara, su mujer, y también de Olivia, la viuda de George. Unos mensajes muy bonitos. Pero Yesterday no es una historia sobre ellos. No es un biopic. La idea de la película es que los Beatles han sido borrados de la historia, lo cual es algo gracioso de por sí, teniendo en cuenta que se trata del grupo más famoso que ha existido. Y por ahí anda este músico que intenta… En fin, que va a utilizar sus canciones para construir su propia carrera. 

 

¿La ha visto Paul McCartney?

Creemos que no la ha visto. Sí que vio el tráiler y nos consta que le gustó. Fue gracioso, porque después de verlo dijo algo como: "No pensé que esta idea fuese a funcionar, pero al parecer sí funciona". Y como le pedimos que nos permitiese utilizar Yesterday para el título de la película, nos contó una historia muy divertida. Dijo: “¿Sabéis que esa canción, originariamente, se iba a llamar Scrambled Eggs (Huevos revueltos)?". Porque la melodía se le apareció mientras dormía, digamos que la soñó, y luego, cuando se sentó a intentar reconstruirla, utilizó una letra provisional basada en lo que veía en la mesa de la cocina, en la que estaba ya servido el desayuno. Pero más fascinante aún es, dado que nuestra película trata de un músico que roba canciones ajenas y la hace pasar por propias, que el propio Paul pensó al principio que había robado de alguna parte la melodía de Yesterday, que era imposible que se le hubiese ocurrido a él en sueños, que seguro que la había escuchado antes, aunque no recordase cuándo ni dónde. Así que se la tocó a mucha gente para ver si la reconocían y eran capaces de decirle de dónde la había 'robado'. Pero no la robó. Se le ocurrió a él. Fue obra de la intuición de un genio. Después de contarnos la anécdota, Paul nos dijo también: “Si vuestra peli acaba siendo una mierda, siempre podéis titularla Scrambled Eggs en lugar de Yesterday”. Pero  nosotros le pedimos que nos dejase titularla Yesterday, saliese como saliese.Si algo puedo decir con certeza de Paul McCartney es que tiene un gran sentido del humor. 

 

¿Y alguna vez pensó en darle un papel o proponerle que apareciera aunque fuera en un pequeño un cameo?

No. Realmente no es un biopic, no es sobre la vida de alguien, y creo que eso es lo que la hace interesante. Sinceramente, no creo que ellos hubiesen aprobado un biopic. No creo que hubiesen permitido utilizar su música para otra película sobre las vidas o la carrera de los Beatles a estas alturas. No lo creo. Pero sí que nos han permitido que usemos su música para mostrar un universo en el que ellos han sido borrados de la historia, lo cual es muy divertido. Eso es algo muy de Liverpool. LOs de Liverpool son gente con sentido del riesgo y de la excentricidad, les gustan las ideas originales. En fin, que la respuesta corta a tu pregunta es que no, nunca pensé en ofrecerle un papel a McCartney.

 

¿Qué le resultó a usted más atractivo del proyecto? ¿Lo icónico de los Beatles, lo disparatado de la idea? Me da la impresión de que usted también tiene sentido del riesgo y busca excentricidad e ideas originales. De no ser así, no se hubiese animado a ejercer de director artístico de la ceremonia de los Juegos Olímpicos de Londres de 2012.

Sí. A veces se mezcla todo, y es eso lo que resulta atractivo. En Yesterday se da una mezcla curiosa, porque, por un lado, está el protagonista, un tipo muy corriente. En realidad, los dos personajes, el chico y la chica, son bastante normales, personas decentes y encantadoras que sufren. Y, por supuesto, luego están los Beatles, que son famosísimos, mundialmente famosos, pero es esa mezcla lo que te llega. Y eso fue algo muy importante, porque cuando ellos empezaron tenían vidas muy corrientes. No había nada particularmente especial en  sus vidas, y, sin embargo, a través de su trabajo colectivo, cuando se juntaron como músicos, eran, son genios. Así que la mezcla fue la clave. Y en las Olimpiadas, en una ceremonia muy, muy afamada, la clave de todo, en realidad, fueron los voluntarios; gente corriente del país que trabajó de manera desinteresada, e haciendo un esfuerzo enorme y poniendo en ello su corazón. Esa mezcla es maravillosa.

 

 

El actor protagonista es Himesh Patel, al que encontró a través de un casting. ¿Tiene algo que ver con Dev Patel, que protagonizó otra película suya, Slumdog Millionaire?

Oh, no (ríe). En absoluto. Es que ese apellido hindú es muy común. Es como Smith [o García]. 

 

Por último, estamos en el Festival de Edimburgo. Me consta que esta ciudad, además de preciosa, es muy importante para usted.

Oh, sí. Y, obviamente, en Edimburgo he pasado mucho tiempo porque  aquí he hecho tres películas (Tumba Abierta, Trainspotting y Trainspotting 2). Le debo muchísimo a esta ciudad. Los dos primeros films fue cuando empezaba, lo cual es muy importante. Es determinante para tu carrera que tus primeras películas funcionen bien, así que este sitio es crucial para mí. Y la ciudad… Bueno, tanto Edimburgo como Glasgow son cruciales, porque esas tres películas se rodaron a caballo entre ambas ciudades. Así que es un placer volver para el Festival de Cine, y, además, como la presentación coincide con el estreno, es una preciosa coincidencia ver los autobuses circulando por todos lados con el cartel de Yesterday. Yo vivía en esa calle de ahí, justo ahí enfrente. Así que significa mucho para mí, de verdad.