Negociaciones para la gobernabilidad

Sánchez mantiene su rumbo a la investidura pese al referéndum que piden ERC y Junts: "No altera nada"

Feijóo se prepara para una oposición dura sin miedo a una revuelta interna en el PP

El PSOE y el PSC advierten a ERC y Junts de que "no hay avance posible" si exigen un referéndum

ERC y Junts pactan condicionar la investidura de Sánchez a avances hacia un referéndum

Llegada de Pedro Sánchez a la Sesión de investidura de Alberto Núñez Feijóo en el Congreso de los Diputados. Segundo día de votaciones.

Llegada de Pedro Sánchez a la Sesión de investidura de Alberto Núñez Feijóo en el Congreso de los Diputados. Segundo día de votaciones. / Jose Luis Roca

Juan Ruiz Sierra

Juan Ruiz Sierra

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El órdago que ERC y Junts plantearon el pasado jueves en el Parlament, reclamando en una resolución a Pedro Sánchez un compromiso con el referéndum de autodeterminación como condición para apoyar su investidura, provocó un susto en el PSOE. Los socialistas mostraron su malestar con el "inoportuno" paso dado por republicanos y posconvergentes, al considerar que venía a generar “ruido” en las negociaciones para la reelección del presidente en funciones. En lugar de mantenerse en silencio, como había hecho hasta ahora ante las declaraciones de los independentistas, el PSOE emitió junto al PSC un comunicado. El texto era suave en las formas, pero rechazaba, sin citarla, una consulta de este tipo. “No hay avance posible” con el referéndum, dejó claro el documento. 

Aun así, los socialistas consideran que el movimiento de ERC y Junts no cambia las posibilidades de investidura. “Siguen siendo altas. Esto no altera nada. Habrá Gobierno, pero los independentistas tienen que saber que la opción de repetir elecciones sigue abierta”, explicaron los colaboradores de Sánchez este viernes, tras el segundo y definitivo ‘no’ del Congreso al intento de Alberto Núñez Feijóode llegar a la Moncloa. 

"Habrá Gobierno, pero el independentismo tiene que saber que la opción de repetir elecciones sigue abierta", explican los colaboradores del líder socialista

Terminado este debate (o “farsa”, en palabras del encargado de dar la réplica al líder del PP, Óscar Puente), el PSOE se prepara para una nueva fase de la negociación con los independentistas y nacionalistas vascos y catalanes. El partido ya no puede escudarse, como había hecho hasta ahora, en que este era el "tiempo" de Feijóo. Ahora es el de Sánchez, que el próximo martes, dentro de la segunda ronda de consultas en la Zarzuela, trasladará al Rey que está en disposición de conseguir los apoyos necesarios para su investidura y será nombrado candidato. 

La pugna independentista

Entonces comenzarán las reuniones formales, hasta ahora mantenidas en secreto, con ERC, Junts, EH Bildu, el PNV, el BNG y Coalición Canaria. Lo más difícil, explican en el entorno del presidente en funciones, se sitúa en el flanco catalán: buscar un equilibrio entre las contrapartidas a ERC y a Junts. Es en ese marco donde los socialistas colocan la resolución aprobada por el Parlament el jueves, que supedita el apoyo a Sánchez de los republicanos y posconvergentes a que este “se comprometa a trabajar para hacer efectivas las condiciones para la celebración de un referéndum”. 

“La diferencia con la situación hace cuatro años, cuando tuvimos que cerrar un acuerdo con ERC para lograr la investidura, es que ahora también está Junts. Eso lo hace todo mucho más complicado. No solo por el propio carácter de Junts, que hasta ahora no había negociado nada con nosotros. También porque republicanos y posconvergentes compiten entre sí y se llevan a matar. Uno siempre busca ir más lejos que el otro, y a la inversa. Sobre todo ahora, a las puertas del aniversario del 1-O”, explican en la dirección socialista. 

Bajo este prisma, la resolución del jueves, que solo tiene valor político, no es una muestra de unidad independentista, sino de lucha entre ambas formaciones por ver quién lidera este complejo proceso. Pero en el fondo, continúan en el PSOE, la apelación al referéndum supone un gesto “cara a la galería” que no “altera nada”. Fuentes de ERC y Junts coinciden aquí en el análisis. Las conversaciones con los socialistas, explica cada partido por su lado, continúan estando donde estaban antes de que el Parlament aprobase el controvertido texto. 

Sin embargo, el PSOE se vio forzado a reaccionar a través de un comunicado. “No podíamos estar callados -dicen en el entorno de Sánchez-. Había que subrayar cuál es el perímetro de la negociación, el terreno de juego. Es obvio que estamos negociando la despenalización del ‘procés’. Pero no el referéndum. Si no hubiéramos dicho nada, la prensa de Madrid se nos habría echado todavía más encima, acusándonos de estar a favor del derecho de autodeterminación a cambio de continuar en la Moncloa. Teníamos que reaccionar. Sin romper nada, pero dejando las cosas claras”.

“¿Amnistía, sí o no? ¿Referéndum, sí o no? Tenga el valor de decir lo que España va a tener que soportar si usted vuelve a ser presidente del Gobierno”, le pidió Feijóo a Sánchez este viernes, poco antes de recibir 172 votos a favor, 177 en contra y uno nulo. Pero el líder del PSOE, igual que había hecho el pasado martes, optó por no intervenir. La réplica volvió a correr a cargo de Puente, uno de los portavoces más duros del partido. El exalcalde de Valladolid no contestó. “El PSOE seguirá haciendo política -se limitó a decir-. Seguiremos tratando de recuperar para la política a quienes se excluyeron de ella. Seguiremos hablando de diálogo y de convivencia”.