Negociaciones de investidura

Junts y ERC redoblan la presión a Sánchez por la amnistía y el catalán en la UE

ERC alerta de que las negociaciones con el PSOE no avanzan: "No vamos bien"

Junts avisa al PSOE de que cobran "por adelantado" y de que se puede llevar "sorpresas"

El 'president' Pere Aragonès, con el secretario general de Junts, Jordi Turull, en la Diada

El 'president' Pere Aragonès, con el secretario general de Junts, Jordi Turull, en la Diada / TONI ALBIR / EFE

Sara González

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El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, empieza a estar sometido a una olla a presión. Si esta semana ha estado marcada por un PP que a toque de corneta de José María Aznar ha convocado una manifestación en contra de una ley de amnistía aún por definir, este fin de semana han sido los independentistas los que le han urgido al líder del PSOE a poner en marcha unas negociaciones para la investidura que, advierten, están verdes. Los dos puntos candentes están claros: la desjudicialización total del conflicto y, de forma más inmediata, desencallar la oficialidad del catalán en el Parlamento Europeo, que está topando con reticencias de algunos estados miembro. El calendario aprieta mientras que los socialistas esperan poder calibrar el impacto de la protesta de la derecha la semana que viene y el fracaso de la investidura de Alberto Núñez Feijóo antes de mover ficha.

Las advertencias han llegado tanto desde Junts como desde ERC, que este sábado han reunido a sus consejos nacionales. Los de Carles Puigdemont han avisado a Sánchez de que se puede llevar "sorpresas" si no se arremanga de forma urgente para cumplir sus expectativas, mientras que ERC ha sido tajante al afirmar que las cosas "no van bien" porque la interlocución no avanza ni en el calendario ni en el contenido. La guinda la ha puesto la presidenta de los Comuns en el Parlament, Jéssica Albiach, que ha exigido al PSOE "acelerar" las negociaciones, al mismo tiempo que, Jaume Asens, a quien Sumar ha encargado la interlocución con Waterloo, ha admitido en una entrevista en 'Vilaweb' que los socialistas no han puesto sobre la mesa ninguna propuesta o texto sobre la amnistía.

Huir de una negociación 'in extremis'

El temor de todas las partes en danza es que Sánchez les someta a una negociación exprés. Mientras que los posconvergentes, por boca de su portavoz en el Congreso, Míriam Nogueras, ha dejado caer que "no rebajarán demandas como parece que hacen algunos" -dardo a ERC- y que no renunciaran a "cobrar por avanzado" por mucho que se dilate el calendario, los republicanos han asegurado que no están dispuestos a someterse a un toma y daca 'in extremis'. "ERC no se quiere encontrar con una negociación en el último minuto y concesiones de última hora con finalidades partidistas", ha afirmado la secretaria general del partido, Marta Rovira, devolviendo la puya a los posconvergentes.

Que las negociaciones para la investidura con el PSOE no se entenderán sin la lucha sin cuartel entre Junts y ERC ha vuelto a ser evidente en unos discursos post-Diada que también han ilustrado cómo ambas formaciones se muestran impermeables a las peticiones de bloqueo y discursos unilateralistas de sectores como la ANC. Si un temor hay en la calle Calàbria es que Puigdemont se atribuya en exclusiva el logro de una amnistía -o figura equivalente- cuando han sido precisamente ellos los que, reivindican, han "abierto el camino" para que sea posible. De hecho, Rovira ha dado "por descontado" que el PSOE asume esa amnistía porque ya estaba incluida en el pacto para la Mesa del Congreso, en el que se recogió el compromiso de abordar la desjudicialización "por todas y cada una de las vías legales necesarias".

La prueba de fuego del martes con el catalán

Si la amnistía es ahora una posibilidad que está encima de la mesa, ha insistido la republicana, es porque antes se aprobaron los indultos y la eliminación de la sedición del código penal. Sin embargo, Junts continúa abonando el "a cambio de nada" que, bajo su juicio, ha marcado la estrategia negociadora de ERC con el PSOE. Por contra, ha precisado Nogueras, ellos van a ser los de "cobrar por adelantado". Su 'sí' a Sánchez, ha reiterado, pasa por que la ley de amnistía y el uso del catalán en Bruselas estén aprobados antes de la formación del nuevo Gobierno. El martes será, para Junts, una prueba del algodón. Es la fecha del primer pleno en el que está previsto que se pueda hablar catalán en el Congreso, pero también el día en que se debate la oficialidad de esta lengua en la Eurocámara. "Veremos entonces el nivel de credibilidad del PSOE", ha espetado la dirigente de Junts.

ERC ya ha dado a todos sus dirigentes la directriz de utilizar exclusivamente el catalán en todas sus intervenciones tanto en el Congreso como en el Senado. Y en su afán por no quedar eclipsada por el rol determinante de Junts en la aritmética ha recordado a Sánchez que, si bien la resolución del conflicto y la amnistía tienen que estar "en el centro" de su agenda, también hay otras cuestiones pendientes de abordar, como la reducción del déficit fiscal y Rodalies. Si una cosa están advirtiendo los independentistas al presidente en funciones es que la investidura, como los trenes de la red ferroviaria en Catalunya, puede llegar tarde. O, directamente, no llegar nunca.