Gira europea

Sánchez abordará con la ultra Meloni un pacto migratorio bajo la presidencia española de la UE

La primera ministra y gran referente de Vox recibirá el jueves en Roma al presidente español

Pedro Sánchez y Giorgia Meloni

Pedro Sánchez y Giorgia Meloni

Juan Ruiz Sierra

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Italia, explican en la Moncloa, no podía quedarse “fuera”. Resulta imposible que Pedro Sánchez visite los 27 países miembros de la UE en sus giras preparatorias de la presidencia europea, que el líder del PSOE asumirá durante el segundo semestre del año, pero Italia no podía figurar entre los descartados. Las relaciones económicas y culturales con España son demasiado importantes. Van mucho más allá del color político de los gobiernos de turno. Así que Sánchez se desplazará el próximo jueves a Roma, tras visitar este miércoles Chipre y Malta, para entrevistarse con la primera ministra italiana, Giorgia Meloni.

De todos los destinos del presidente español en las giras europeas que comenzaron en febrero, este es el más delicado. También el más interesante. Meloni, llegada al poder el pasado octubre, lidera la formación ultraderechista Hermanos de Italia (Fratelli d'Italia) y es el principal referente de Vox, partido con el que llegó a compartir un estruendoso mitin durante la campaña de las recientes elecciones andaluzas. Se encuentra en las antípodas ideológicas del líder del PSOE en muchísimos asuntos. Entre otros, la migración, una materia que centrará parte de la presidencia española de la UE, con Sánchez intentando la firma de un pacto entre todos los estados miembros que ahora mismo, debido a la disparidad de posiciones, se antoja casi imposible. 

Pero en la Moncloa intentan rebajar el choque. Los colaboradores del presidente español admiten, por ejemplo, sus profundas discrepancias con el real decreto que Meloni impulsó a comienzos de año, que según las oenegés supone una violación del derecho internacional, al limitar el número de rescates y asignar puertos lejanos para el desembarco de buques. Aun así, reconocen que sus expectativas eran mucho peores. 

La Moncloa rebaja las diferencias sobre migración ante el inminente encuentro

Fuentes del Ejecutivo español valoran que hace cerca de un mes la propia Meloni alabase la política migratoria de Sánchez, que Italia esté durante los últimos tiempos dejando llegar a sus puertos a los migrantes y que, en general, la primera ministra se comporte de forma menos dura que Matteo Salvini, vicepresidente y ministro del Interior entre 2018 y 2019. Italia, además, es país de entrada, al igual que España, continúan las mismas fuentes, y de momento no ha abandonado el grupo MED5, que ambos países comparten con Grecia, Chipre y Malta para intentar controlar los flujos en el sur de Europa. 

Las relaciones entre España e Italia, dos de los cuatro grandes estados miembros de la UE, junto a Francia e Italia, “trascienden” a los gobiernos, insisten en la Moncloa. En 2021, las exportaciones españolas a Italia representaron 26.560 millones de euros. A la inversa, 22.600 millones de euros. La visita tiene además un componente fundamentalmente europeo, y no tanto bilateral, con Sánchez ejerciendo más de próximo presidente de la UE que de jefe del Ejecutivo español. Estas giras están pensadas para que el líder socialista escuche las prioridades de los distintos países, en aras de alcanzar el mayor número de acuerdos posible durante el segundo semestre del año. 

Los fondos europeos

Pero el viaje de Sánchez a Roma llega también en un contexto político muy determinado. En pleno año electoral en España, con elecciones municipales y autonómicas en mayo y generales en diciembre, el Gobierno de coalición del PSOE y Unidas Podemos ha hecho bandera de su capacidad para atraer fondos europeos. 

El 17 de febrero, la Comisión anunció el desembolso del tercer tramo de estos fondos, por valor de 6.000 millones de euros, confirmando a España como el país más adelantado en el desarrollo del llamado Plan de Recuperación. Mes y medio más tarde, el martes de la semana pasada, Bruselas congelaba la entrega a Italia de 19.000 millones de estos fondos, dando al país que gobierna Meloni un mes de plazo antes de llevar a cabo una nueva evaluación. La Moncloa otorga una enorme importancia a este contraste. Pero no está claro que el asunto vaya a surgir en la visita de Sánchez a Roma, a menos que se le pregunte durante la comparecencia que protagonizará junto a Meloni el próximo jueves. Y no está claro que se le pueda preguntar. La vista es tan delicada que el formato de las declaraciones de ambos mandatarios aún está en discusión.