Los contratistas

La Diputació de Barcelona adjudicó sin concurso uno de cada cuatro euros en 2020 por el covid

  • Tres empresas, dos de ellas sin historial previo de licitaciones con la entidad presidida por Núria Marín, recibieron los principales contratos

Una usuaria se hace una prueba PCR en una CAP de Barcelona, en septiembre de 2020.

Una usuaria se hace una prueba PCR en una CAP de Barcelona, en septiembre de 2020. / Àngel Garcia

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Gabriel Ubieto
Gabriel Ubieto

Redactor

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Júlia Regué
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Periodista

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La Diputació de Barcelona repartió 14,3 millones de euros en contratos adjudicados sin concurso para hacer frente al estallido de la pandemia de covid-19. Los habituales contratistas cedieron su puesto en los ránquines para dejar paso a empresas dedicadas a la importación de material sanitario y a compañías que se reconvirtieron para atender a la demanda sanitaria. EL PERIÓDICO ha analizado los contratos de la institución, como ya hizo con los de la Generalitat y el Ayuntamiento de Barcelona, y, según estos datos, sólo cuatro de las 15 empresas que más dinero recibieron de la institución por la vía de la adjudicación directa tienen antecedentes de colaboración con la Diputación en los últimos siete años.

La contratación por la vía de emergencia representó en 2020 una cantidad relevante dentro del presupuesto total movilizado ese ejercicio, salvando los acuerdos marco. La entidad presidida por Núria Marín adjudicó contratos por valor de 57 millones de euros y uno de cada cuatro euros de los mismos los concedió de manera directa, tal como la normativa permitía en aras de agilizar determinadas compras públicas dada la pandemia. La compañía que se embolsó más dinero, 1,9 millones a través de ocho contratos, fue la sevillana Iturri S.A (dirigida por Juan Francisco Iturri), seguida por la china Yiwu Lemon Order Import & Export Co (1,1 millones de euros) y Naus de Besalú (administrada por Rómulo Puig Zacares y receptora de 1,1 millones de euros).

Las tres ingresaron dinero de la Diputación a cambio de material sanitario, como monos de protección, mascarillas quirúrgicas o termómetros corporales de infrarrojos, pero las dos últimas no tenía historial previo de licitación con datos desde 2015 ni figuran entre las principales contratistas por esa época de otras administraciones, como la Generalitat o el Ayuntamiento de Barcelona. "Son empresas que las conocimos a través de llamadas que se recibieron, y se adjudicaron a aquellas que garantizaron plazos de entrega más rápidos. En todo caso, siempre se pagó con el material librado y a precio de mercado", afirman fuentes de la Diputació consultadas. Esas mismas fuentes insisten en que la Sindicatura de Comptes ya examinó sus contratos, sin detectar irregularidades.

Si bien no ocupó los primeros puestos en cuanto a adjudicaciones, hubo una firma que también aparece en la lista de mayores contratistas entre otras administraciones. Es el caso de Barna Import Medica S.A., que durante los dos últimos años ha ingresado cuantiosas sumas de dinero en contratos de la Generalitat. Concretamente la empresa familiar dirigida por Joan Parés Lucini facturó 94 millones de euros por proveerle de material sanitario, pasando así de ser un humilde contratista a multiplicar por 40 sus ingresos de la administración catalana. Con la Diputación firmó contratos por valor de 798.170 euros.

El gasto en material sanitario, en coherencia con la situación pandémica y el gasto efectuado por el resto de administraciones, consumió la gran mayoría de adjudicaciones. Siete de cada 10 euros gastados por la vía de emergencia fueron a costear mascarillas, guantes, batas o gafas protectoras, entre otros. Ahí destaca con un peso importante el gasto en gel hidro alcohólico, en tanto que la Diputació distribuyó a municipios dispensadores y material de este tipo. También una inversión de 1,1 millones de euros en termómetros y cámaras térmicas para medir si las personas tenían fiebre a la hora de acceder a los recintos, un gasto poco frecuente entre los contratos de la Generalitat o el Ayuntamiento de Barcelona.

Otro foco de gasto, menor pero relevante dentro del presupuesto adjudicado por vía directa, es la inversión para habilitar el teletrabajo entre sus empleados. A ello destinó un total de 982.038 euros, alrededor del 7% del gasto total en contratos por la vía de emergencia. Un volumen similar -proporcionalmente- al del Ayuntamiento de Barcelona y por debajo del 16% que gastó la Generalitat, teniendo en cuenta que esta tuvo que proveer a los maestros y administrativos.

2021: lluvia de millones

Si bien la entidad supramunicipal presidida por Marín rebajó durante el 2020 su volumen de licitaciones, limitadas muchas actividades por las restricciones covid, al año siguiente el presupuesto que manejó la Diputación alcanzó máximos sin precedentes. Si antes del covid las adjudicaciones anualmente rondaban, de media, los 68 millones anuales, durante el 2021 se licitaron contratos por valor de 141,3 millones de euros.  

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Marín intensificó durante el 2021 la licitación de servicios a sus ya de antes principales contratistas. El principal caso es el de la firma Televida Servicios Sociosanitarios S.L., que multiplicó por más de cuatro el importe que recibía anualmente de la Diputación respecto a la media del lustro precedente. El año pasado se adjudicó un único contrato por valor total de 60,3 millones de euros, siendo la empresa que más dinero recibió. Comercialmente conocida como Tunstall, lleva desde el 2005 prestando de manera ininterrumpida el servicio local de teleasistencia de la Diputación. Este consiste, eminentemente, en la supervisión y asistencia de los botones de emergencia para personas mayores.  

Dadas las competencias de la Diputación, las constructoras son su mayor adjudicatario. Cinco de las 10 empresas que mayores importes han recibido en los dos últimos años se dedican a las obras. Destaca Agustí y Masoliver S.A., comercialmente conocida como AMSA. Esta es una firma fundada en 1905, cuya operativa se centra en la provincia de Girona y que ya venía trabajando con la Diputación de años antes, siendo esta uno de sus principales clientes. En los dos últimos años ha ingresado 7,8 millones de la Diputación, todos por concurso ordinario.