País en conflicto

España negoció con los talibanes a través de Pakistán el rescate de 266 afganos

La ayuda de los servicios secretos pakistanís les ha permitido llegar el día concertado y a un punto concreto, el paso de Torkham, de la frontera

España negoció con los talibanes a través de Pakistán el rescate de 266 afganos

Familias afganas desplazadas / EFE/EPA/STRINGER

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Marisol Hernández

Varias familias viajan a través de Afganistán sin levantar sospechas para llegar un día concreto y a un punto exacto de la frontera con Pakistán, el paso de la ciudad de Torkham. Semanas antes un grupo de personas ha logrado salir de Estambul, de Ankara, de Teherán, de Nur-sultán o del propio Islamabad. Lo han hecho con la ayuda del Gobierno español. Todos tienen al final España como destino. No se conocen pero en diferentes tandas aterrizarán en Madrid. La gran mayoría permanecían en Afganistán, pero una veintena se habían dispersado por la región. Son los que ya han logrado llegar. Sus movimientos han sido totalmente controlados por el Ministerio de Exteriores. España los ha ido agrupando poco a poco. A todos les une que en algún momento de los últimos 20 años han trabajado para las Fuerzas Armadas españolas.

Son los afganos que no consiguieron salir del país antes del pasado 31 de agosto, cuando los talibanen se hicieron con el control del aeropuerto de Kabul. Tienen la posibilidad de ser acogidos en nuestro país, pero aún permanecían allí. Ahora, la activación hace semanas de una nueva operación de rescate, les ofrece otra oportunidad. Primero hubo que localizarlos porque algunos consiguieron salir de Afganistán y llegar a Pakistán, Irán, la lejana Turquía e incluso Kazajistán. El éxodo que ha provocado el miedo al régimen talibán ha diseminado a los afganos. El Ejecutivo español los ha ido sacando desde diferentes ciudades en vuelos comerciales. Y ha ido reuniendo en Islamabad a todos los que logrado llegar a la frontera. La previsión es que entre hoy y mañana aterricen en Torrejón de Ardoz 243 personas. A última hora de este lunes lo harán 84 en un A400M del Ejército del Aire. El martes, 159 más, en un avión arrendado a Air Europa.

El éxodo que ha provocado el miedo al régimen talibán ha diseminado a los afganos

Segunda operación

España exploró distintas opciones para continuar con el rescate de sus colaboradores en Afganistán. Se intentó a través de la ONU y en coordinación con EEUU pero al final la vía que ha fructificado es un acuerdo con Pakistán. El ministro de Exteriores, José Manuel Albares, viajó allí por sorpresa el pasado 10 de septiembre y se entrevistó con el primer ministro, Imran Khan y con su homólogo, Shah Mahmud Qureshi. Tuvo también una reunión con el jefe del Estado Mayor, el general Qamar Javed Bajwa. Esta cita pudo parecer menos vistosa en la agenda. Pero Baiwa es el jefe del Servicio de Inteligencia de Pakistán, que se ha mantenido siempre a la sombra de los talibanes. Todos los países occidentales han entendido que en estos momentos el método más efectivo para operar en Afganistán es Pakistán.

El Ejecutivo se ha garantizado así la ayuda pakistaní en territorio afgano para que sus colaboradores alcancen la frontera y la autorización para que un avión español les recoja en Islamabad. El Ejército afgano y sus servicios secretos han sido su enlace con los talibanes. Esta es la clave de la segunda operación de rescate que el Gobierno ha puesto en marcha para cumplir con la promesa de "no dejar a nadie atrás". Es Pakistán, según ha podido saber este periódico, quien sobre el terreno asegura que se permita el tránsito de las personas con salvoconducto español. También quien asesora sobre el modo más seguro de realizar estos desplazamientos.

El trabajo desde España ha sido monitorizar sus movimientos y ayudar en los pormenores del viaje

No exento de complicaciones

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El trabajo desde España ha sido monitorizar sus movimientos y ayudar en los pormenores del viaje, después de hacerles llegar por WhatsApp los documentos acreditativos para su salida del país. Igual que se hizo en la evacuación a través del aeropuerto de Kabul. Como sucedía en agosto, este periplo continúa siendo muy complicado. Es importante no llamar la atención. Y al igual que entonces, pese al deseo de marcharse, algunos desisten por miedo, o se pierden, o no llegan el día fijado a la frontera. Por eso Exteriores se ocupa de controlar su avance hacia el punto de encuentro, el paso fronterizo de la ciudad de Torkham, que conecta Pakistán con Agfanistán. La operación está más sistematizada. Se les ha dado una fecha concreta para que crucen la frontera y un paso determinado. Pero tampoco esta vez han faltado las complicaciones. El viernes, un día festivo en Pakistán, resultó muy difícil trasladar a los últimos desde allí hasta la Islamabad.

Una vez que fueron agrupados se planteó el envío del A400 M para recogerles. Este avión tiene 150 plazas, por eso no puede volver para hacer el según vuelo y se ha alquilado uno de Air Europa, que ya colaboró en la evacuación del aeropuerto de Kabul vía Doha (Qatar). Estos viajes proseguirán mientras se logre reunir un nuevo grupo de personas que trabajaron con el Ejército español. Durante "el tiempo que sea necesario", según fuentes conocedoras. Siempre con Pakistán y su poderoso servicio secreto como conexión con el nuevo poder talibán.