Vida interna agitada

Guerra abierta entre Ayuso y Casado por el PP de Madrid

  • El líder se resiste a dar más poder a la dirigente y alienta a Almeida en busca de una tercera vía

  • La presidenta se va de viaje oficial a EEUU la semana en la que el partido celebra la convención itinerante

Pablo Casado e Isabel Díaz Ayuso, en un desayuno informativo el 16 de junio en Madrid.

Pablo Casado e Isabel Díaz Ayuso, en un desayuno informativo el 16 de junio en Madrid. / Fernando Alvarado / Efe

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Pilar Santos
Pilar Santos

Periodista

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Las aguas andan muy revueltas en el PP de Madrid. Los diputados autonómicos y los dirigentes conservadores asisten, atónitos, a la guerra abierta entre Isabel Díaz Ayuso y Pablo Casado. La presidenta de la Comunidad de Madrid confirmó la semana pasada que se presentará al congreso del PP regional, que vive con una dirección interina desde la precipitada salida de Cristina Cifuentes, en 2018. Ese paso al frente ha desatado las alarmas en la sede de Génova, donde ya no quieren dejar vía libre a Ayuso, pese a que así lo insinuó el secretario general, Teodoro García Egea, en mayo días después del triunfo arrollador de la dirigente en las autonómicas. Ahora, Casado está subiendo en las encuestas (esta semana un sondeo le dio 131 escaños frente a los 98 del PSOE) y al líder del PP le pesa el miedo por que sea una amenaza para su liderazgo (como Esperanza Aguirre con Mariano Rajoy). Por esa razón ha vuelto a la que fue su primera opción: que la presidencia del partido en Madrid la ocupe alguien que no tenga ninguna otra responsabilidad y se pueda dedicar al 100% al cargo.

Ayuso ha ofrecido grabar un vídeo para el acto de Madrid o entrar en directo desde el país norteamericano

Para lograrlo, según fuentes populares, Casado se está apoyando en el alcalde de la ciudad, José Luis Martínez-Almeida que, después de meses de no querer hablar del tema, ha vuelto a decir que ya tomará una decisión de si se presenta o no a las primarias más adelante. Según fuentes de la dirección, el congreso interno no tiene fecha todavía, pero no será antes de mayo del 2022.  

El choque es incómodo e incomprensible para numerosos políticos populares consultados por este diario, sobre todo después de que el PP nacional haya cogido oxígeno gracias al fracaso de las mociones de censura en Murcia y Castilla y León y al triunfo de Ayuso en las autonómicas de mayo. "Casado ha logrado su legitimación gracias a una presidenta y un alcalde que precisamente eligió él. Ni [Alberto Núñez] Feijóo ni [Juanma] Moreno son suyos. Ayuso y Almeida, en cambio, sí lo son. No se entiende que quiera empozoñar esa imagen”, subraya un diputado del PP.

El antecedente de Aguirre-Gallardón

Otra de las lecturas que se hace de este choque entre el líder de filas y la dirigente madrileña es que Casado está midiendo mal su propio interés y debería dejar que Ayuso asuma también la dirección de la formación, como ocurre con Feijóo en Galicia o Moreno en Andalucía. "Está pensando más en ser presidente del partido que presidente del Gobierno de España", comenta otro parlamentario consultado. Este análisis incluye el supuesto temor que el líder del PP pueda tener a que se repita la historia de Aguirre y Rajoy. La lideresa fue ganando espacios de poder y, ante la segunda derrota en las urnas del gallego, 2008, amagó con intentar moverle la silla. Además, Aguirre cogió las riendas del PP de Madrid después, también, de echarle un pulso al entonces alcalde de la capital, Alberto Ruiz-Gallardón. En aquella ocasión, Gallardón no dio un paso personalmente, pero sí intentó que su hombre de confianza, Manuel Cobo, intentara torcerle el brazo a Aguirre. Cobo no logró ni siquiera los avales para poder presentarse y el escarnio fue mayor.

En este caso, fuentes del PP afirman que en la Puerta del Sol temen a Almeida aunque no lo admitan. "Por eso se han puesto tan nerviosos pese a que faltan nueve meses para que se convoque el congreso. En las primarias votan los militantes, no los ciudadanos. Y Almeida lleva ya muchos años remando en el partido y lo conocen muy bien", afirman esas fuentes. "Hay que devolver la normalidad al partido", declaró Ayuso este viernes cuando se le preguntó por el tema antes de recordar que el modelo que ella propone es el que se da en otras comunidades donde gobierna el PP. En estos momentos, el presidente del partido en Madrid es Pío García-Escudero (ya lo fue antes de Aguirre) y la secretaria general, Ana Camins.

Los apoyos internos

Casado considera que en Madrid, con dos instituciones "muy potentes", es mejor que una tercera persona, que no tiene por qué ser Camins, apuntan desde la dirección, se dedique al partido. Pero Ayuso no se arredra. "Por los mensajes que me llegan, cuento con el apoyo necesario", dijo dando a entender que no está dispuesta a bajar del ring. Y concedió: "[Almeida] va a tener todas las manos libres para hacer el excelente trabajo que está realizando [como alcalde]".

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La dirigente considera que, como Feijóo en Galicia y Moreno en Andalucía, ella también debe tener las riendas de la formación

Una muestra de la hostilidad que se vive es que Ayuso ha anunciado ahora que la última semana de septiembre realizará un viaje a EEUU, información adelantada por 'La Razón'. Ese desplazamiento coincide con la convención nacional itinerante que Casado ha diseñado para relanzar el ideario del PP. Durante los cinco días laborables, el líder del partido irá por cinco ciudades donde su partido gobierna (Galicia, Castilla y León, Comunidad de Madrid y Región de Murcia) presidiendo actos y participando en los diferentes debates (nación, estado de derecho, libre mercado...) y el colofón será, el fin de semana, en Valencia. Fuentes del equipo de la presidenta han apuntado que adelantará la vuelta para poder acudir al broche de los actos en la ciudad mediterránea, pero se perderá el que se realice en su autonomía, probablemente el miércoles 29. "Estamos preparando este viaje a EEUU desde junio", se escudan en la Puerta del Sol. Ayuso ha pedido grabar un vídeo o poder entrar en directo si es por la tarde (por el cambio horario), pero todavía no ha obtenido respuesta de Génova.