El laberinto catalán

Las 4 trabas y las 4 posibles salidas al atolladero de la investidura de Aragonès

  • Las dos semanas que restan para evitar las elecciones están plagadas de obstáculos que rodean de suspense el desenlace

El auditorio del Parlament durante el pleno de constitución de la XIII legislatura.

El auditorio del Parlament durante el pleno de constitución de la XIII legislatura. / ACN / Job Vermeulen

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El vuelco que han dado las negociaciones para la investidura de Pere Aragonès tras el órdago de ERC a Junts rodean de suspense los 15 días que faltan para que expire el plazo para evitar la repetición de las elecciones. El reloj apremia porque esa fecha límite es el 26 de mayo y en estas dos semanas que restan el camino está plagado de trabas.

El preacuerdo con la CUP

Los únicos votos que tiene garantizados Pere Aragonès son los de los 33 diputados de ERC y los nueve de la CUP, tras cerrar un preacuerdo una semana después de las elecciones que, pese a ser validado con reticencias entre las bases cuperas, mantiene su vigencia. "Si no se toca ni una coma", volverán a apoyar a ERC, apuntan fuentes del partido. Por ahora, su entrada en el Consell Executiu está descartada, aunque el debate puede reabrirse según avance la legislatura.

El apoyo de los 'comuns'

En Comú Podem y ERC han abierto conversaciones tras el cisma con Junts. Los morados apuestan por una negociación 'exprés' y se emplazan a cerrar un acuerdo de gobierno en 48 horas. Aragonès descarta incluirlos en el Govern, aunque los 'comuns' apuestan por su presencia. Si Esquerra cuenta ellos, que ven con buenos ojos el preacuerdo con la CUP, sumarían 50 diputados y necesitarían que Junts cediera cuatro votos para la investidura.

La consulta de Junts

Si el debate de investidura precisa de dos rondas porque Aragonès no cuenta con mayoría absoluta, la primera debe celebrarse, como tarde, el 24 de mayo, para que 48 horas después tenga lugar la segunda. Para ceder votos, Junts consultará a las bases, extremo que la CUP rechaza replicar si no se modifica su preacuerdo.

La ronda de consultas de Borràs

La presidenta del Parlament, Laura Borràs, deberá llevar a cabo una ronda de consultas --que puede ser telefónica-- a los grupos para formalizar el encargo a Aragonès de que se someta a una nueva investidura y convocar el pleno. Unos trámite que pueden llevar otras 48 horas. El calendario aprieta.

Los posibles desenlaces

Si en estas dos semanas se convoca un nuevo pleno en el Parlament, Aragonès se puede encontrar con varios escenarios para desbloquear (o no) la formación del Govern y evitar que los catalanes tengan que volver a votar en pleno verano.

Junts vota 'sí'

Aragonès cuenta en estos momentos con 42 votos: los 33 de ERC y los 9 de la CUP. Son los apoyos que logró en el primer pleno de investidura, en el que la abstención de los 32 diputados de Junts frustró la investidura del candidato republicano. Con estos 32 'síes', el actual vicepresidente en funciones del Govern podría ser investido presidente de la Generalitat en la primera votación al sumar 72 votos a favor, cuatro por encima de la mayoría absoluta. Los puigdemontistas dieron su palabra de que facilitarían la investidura con o sin coalición de gobierno para evitar nuevas elecciones.

Los 'comuns' se abstienen

En Comú Podem votó en contra de la investidura de Aragonès en el pleno de marzo con el argumento de que ERC había optado por buscar el acuerdo con JxCat, un apoyo que los 'comuns' consideran incompatible con el suyo. Rotas las negociaciones con Junts, Jéssica Albiach ha tendido la mano a Esquerra para negociar. Si sus 8 diputados pasasen del 'no' a la abstención, Aragonès necesitaría el voto favorable de 12 diputados puigdemontistas para sumar 54 'síes' y, con ello, neutralizar los 53 'noes' que tiene asegurados: PSC (33), Vox (11), Ciutadans (6) y PP (3).

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Los 'comuns' votan 'sí'

Incluso si los 'comuns' cambiasen su 'no' por un 'sí', al candidato de ERC todavía le faltarían al menos 4 votos de JxCat a favor de su investidura. Una de las condiciones de Albiach había sido entrar en el Govern para cerrar el paso a los posconvergentes. Si esta exigencia se mantiene y pactan una coalición, el apoyo de los puigdemontistas puede hacerse todavía más complicado.

Repetición electoral

El cuarto y último desenlace podría ser, si todo lo anterior embarranca, la convocatoria de nuevas elecciones. Sucederá de forma automática si el 26 de mayo termina sin 'president' investido. La ley electoral fija que deben transcurrir 54 días desde la publicación del decreto que convoca los comicios hasta el día de la votación, de manera que esta repetición electoral quedaría marcada en el calendario el 19 de julio.