Fracaso de la operación de PSOE-Cs

El PP se vale de tres tránsfugas de Cs para reventar la moción de censura de Murcia

  • López Miras llega a un pacto con Isabel Franco, Valle Miguélez y Francisco Álvarez y los que incluye en el Ejecutivo regional

  • Las dirección del PSOE y Cs ven frustrada la operación y acusan a los populares de "comprar" diputados

El presidente de la Región de Murcia, Fernando López Miras, y la vicepresidenta Isabel Franco, una de los tres diputados de Ciudadanos que votará en contra de la moción de censura, el 12 de marzo.

El presidente de la Región de Murcia, Fernando López Miras, y la vicepresidenta Isabel Franco, una de los tres diputados de Ciudadanos que votará en contra de la moción de censura, el 12 de marzo. / Europa Press

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Pilar Santos
Pilar Santos

Periodista

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El PP ha logrado neutralizar la moción de censura que le presentaron el miércoles el PSOE y Ciudadanos en la Región de Murcia. Tres tránsfugas del partido de Inés Arrimadas (Isabel Franco, Valle Miguélez y Francisco Álvarez) han roto la disciplina de partido y han incumplido lo que ellos mismos firmaron 48 horas antes a cambio de entrar en el Gobierno de Fernando López Miras. Hasta ahora, solo Franco formaba parte del Ejecutivo regional como vicepresidenta. Desde el lunes, también Miguélez y Álvarez serán consejeros.

“Me avergüenza que mi partido compre voluntades de esta manera”, se lamentaba un diputado, que reclamaba no ser cortaplacista y calcular el daño que eso hace a la imagen del partido frente a Vox, impoluto por no tener historia ni herencias. Otro se quejaba de resucitar "las malas artes de Esperanza Aguirre y el 'tamayazo'", en referencia a los dos diputados socialistas que, en 2003, impidieron la elección de Rafael Simancas (PSOE) como presidente de Madrid. Aquella operación obligó a repetir las elecciones y las ganó la lideresa por mayoría absoluta.

Sin embargo, el sentir de esos dos diputados no era la tónica general este viernes en el PP, donde la alegría por retener el Ejecutivo de Murcia, que los conservadores gobiernan desde hace 26 años, se imponía a la ética. La presentación de la moción de censura, el pasado miércoles, descolocó a Pablo Casado y a su número dos, el murciano Teodoro García Egea, quien, con esta última maniobra que él ha pilotado en persona, se resarce y da un golpe de autoridad ante los que dudan de su capacidad como secretario general.

Primero la dirección nacional filtró la noticia y, después, sobre las dos de la tarde, López Miras compareció rodeado de todos sus consejeros, también los tres tránsfugas, que fueron expulsados por la tarde de la formación naranja. Solo Franco, que seguirá de vicepresidenta, tomó la palabra. Explicó que el miércoles firmó el documento de la moción de censura por "disciplina de partido", pero lo pensó más y llegó a la conclusión de que los ciudadanos murcianos no la eligieron "para entregar el Gobierno de Murcia a Pedro Sánchez y mucho menos traicionar a las murcianas y murcianos por ambiciones personales".

"Espectáculo vergonzoso y lamentable"

López Miras pidió a socialistas y naranjas que retiren "urgentemente" la moción de censura, que debe debatirse los próximos miércoles y jueves. El presidente autonómico dijo que los murcianos han asistido con "perplejidad" al "espectáculo vergonzoso y lamentable" de algunos representantes más preocupados por su "interés particular" que por el general. "Las ambiciones personales de unos pocos nunca pueden triunfar. Hoy gana la responsabilidad, el compromiso y gana la Región de Murcia", proclamó.

El PSOE y Ciudadanos necesitaban todos sus votos para tumbar a López Miras: los 17 de los socialistas y los seis de los naranjas, para alcanzar la mayoría absoluta. Aun así, si fallaban dos diputados de Cs, sus votos podrían ser sustituidos por los dos escaños de Podemos para que la censura prosperase. Pero si eran tres los que daban marcha atrás, como ha ocurrido, se convertía en misión imposible, salvo que hubiese alguna otra fuga de votos.

Cs no es el único grupo de la Asamblea autonómica que está fracturado. De los cuatro diputados que obtuvo Vox, tres fueron expulsados del partido y del grupo parlamentario. Según algunos medios, la dirección regional de Cs habría tanteado a estos tres ultras díscolos para intentar salvar la moción de censura, extremo que ha sido desmentido por la propia cúpula. El portavoz adjunto naranja en el Congreso, Edmundo Bal, apeló "a los 45 diputados de la Asamblea de Murcia" a que "voten en conciencia": ""Dignidad o corrupción, no hay terceros caminos".

Crisis de liderazgo

El anuncio cogió totalmente por sorpresa al PSOE. Los socialistas desconocían que fuese a haber fugas en Cs. "Es falso", respondieron fuentes de la dirección del partido en un primer momento, subrayando que los naranjas les habían asegurado que todos sus diputados en la Cámara autonómica se habían comprometido con la moción, informa Juan Ruiz Sierra. Pero en el partido de Pedro Sánchez acabaron asumiendo este giro en el guión, acusando al PP de "comprar" diputados de Cs, un verbo que también usaron los naranjas para rechazar la maniobra. "Lo que estamos viviendo no es hacer política. Es corromper la política. Esto es la corrupción sistémica del PP", ha escrito en Twitter la vicesecretaria general del PSOE, Adriana Lastra.

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La operación de los populares deja en evidencia a los socialistas y también el liderazgo de Arrimadas, que intentaba demostrar que bajo su batuta Ciudadanos podía volver a ser un partido de centro. Ha convocado una reunión de la ejecutiva nacional para analizar la situación. Begoña Villacís, la vicealcaldesa de Madrid, se la reclamó antes de que ella lo anunciara. Cs está en caída libre de apoyos, como se vio el 14-F en Catalunya, y debe tomar decisiones sobre qué estrategia seguir antes de someterse de nuevo a las urnas. Las primeras elecciones que deberá afrontar puede ser en la Comunidad de Madrid, donde la convocatoria de Isabel Díaz Ayuso está pendiente de que sea resuelta por los tribunales.