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ERC no presentará enmienda a la totalidad a los Presupuestos

Los republicanos avisan a Sánchez de que aún están muy lejos de poder apoyar las cuentas públicas

PP, Vox, JxCat, Foro, CC, CUP y BNG sí pedirán la devolución al Gobierno de su proyecto de ley

El portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, a su llegada a la Junta de Portavoces del pasado 3 de noviembre. 

El portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, a su llegada a la Junta de Portavoces del pasado 3 de noviembre.  / EUROPA PRESS

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A regañadientes y arrastrando los pies, pero a la vez, convencidos de que no hay otra opción para un partido que se dice de gobierno y que encabeza el Ejecutivo catalán, amén de las principales 'conselleries' que gestionan los múltiples frentes de esta crisis pandémica de tres cabezas, sanitaria, social y económica. ERC decidió este viernes no poner ningún obstáculo, en forma de enmienda a la totalidad, a la tramitación de los Presupuestos del 2021. Una decisión que, una vez más, es diferente a la de JxCat (sector puigdemontista, porque el PDECat actúa como ERC) , que si presenta enmienda, junto con el BNG, dentro del grupo plural. Y como la CUP, que dentro del Grupo Mixto, hace lo propio de la mano de Coalición Canaria y Foro Asturias. Entre los grandes grupos, PP y Vox se oponen también a la tramitación.

No hubo debate ideológico en el seno de ERC sobre si presentar o no enmienda a la totalidad. La situación pandémica es lo suficientemente dura para los ciudadanos como para evitar tacticismos. Eso no quita que exista entre los republicanos más que resquemor con el Gobierno de Pedro Sánchez: "Está claro que no se puede luchar contra los efectos del covid con el presupuesto antiguo, el diseñado por Cristóbal Montoro", apunta una voz de la cúpula, que añade, "pero no es lícito que el Gobierno haga chantaje solo con esto".  

"No se puede luchar contra los efectos del covid con los presupuestos de Montoro, pero tampoco se puede hacer chantaje con eso"

El momento de comunicar la decisión, por tanto, fue hija de la voluntad de controlar los 'tempos' mediáticos. Si el jueves era el día en que Ciudadanos mostraba su voluntad de pacto con Sánchez, automáticamente, no podía ser el de ERC. Y es que el giro de los naranjas respecto al Gobierno bipartito tiene una doble consecuencia para los republicanos. Por un lado, puede tensar hacia la derecha el contenido de unos presupuestos que ERC aún no ha visto, lo que puede dificultar el pacto final. Y por el otro, abre otra vía a Sánchez para sacarlos adelante, ergo los republicanos pierden su estatus de 'única salida' y, por tanto, pierden capacidad para exigir.

Rivalidad con JxCat

Más digerida tienen las discrepancias tácticas con JxCat y el posible uso, en campaña electoral, que los posconvergentes hagan de este semáforo verde inicial a las cuentas de Sánchez. "JxCat que haga y diga lo que quiera", asevera una voz de la ejecutiva. "Es su baza electoral, el 'no a todo' lo que suceda en el Estado. Se trata de electoralismo de golpe en el pecho sin tener en cuenta el beneficio para los ciudadanos y el territorio", analiza otra voz, esta del Govern.

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Se abre ahora el periodo propiamente de negociación. Antes de la pandemia, el esquema con que trabajaba ERC era el de lograr via presupuestos inversiones para el territorio que permitieran capilarizar hasta las comarcas el papel clave de ERC en la policía catalana y española. La pandemia ha añadido la perentoria necesidad de buscar fondos con la que rescatar a los sectores más perjudicados y posan su mirada sobre el Govern, tenga o no posibilidades de acompañarlos. La propia imagen de la gestión de la Generalitat, ahora en manos de ERC, por la inhabilitación de Torra, depende, pues, en gran parte, de la llegada de los recursos de la "administración que recauda los impuestos": el Estado.

"No vamos a regalar el voto gratis", advierte una voz que añade que "sin un beneficio evidente de la ciudadanía" ERC puede oponerse a las cuentas. Y es que la aparición en el tablero de Cs también le supone una ventaja a los republicanos: pueden votar que 'no' y que las cuentas se aprueben igualmente.