24 nov 2020

Ir a contenido

REUNIÓN EXTRAORDINARIA

La ANC evita posicionarse cara a las elecciones catalanas

La entidad no pedirá el voto para ninguna candidatura y se limitará a comparar los programas

Júlia Regué

Elisenda Paluzie, presidenta de la ANC.

Elisenda Paluzie, presidenta de la ANC. / ACN

La ANC ha debatido este domingo en una reunión extraordinaria qué rol quiere jugar en las próximas elecciones catalanas, previstas para el 14 de febrero. El resultado de la discusión ha sido que la entidad incentivará la participación "activa y masiva del electorado independentista", pero no pedirá el voto ni apoyará a ninguna candidatura en concreto. Se limitará a elaborar un informe "trimestral de la acción de Govern y del Parlament" y comparará los programas de los partidos.

La setentena de secretarios nacionales que configuran la dirección debían decidir de qué forma la entidad independentista toma partido en los comicios. Sobre la mesa había varias propuestas que iban desde pedir el voto solo para alguna de las formaciones, todas o ninguna; hasta ofrecer apoyo logístico y económico para la elegida, implicándose en su campaña.

El debate podía marcar definitivamente un nuevo rumbo para el futuro de la entidad, pero la propuesta de dar apoyo explícito a alguna de las candidaturas ha quedado rechazada. La unilateralidad es indiscutible para todos los sectores de la ANC, cuyo objetivo sigue siendo superar el umbral del 50% de los votos para presionar a los partidos hasta que culminen el 'procés' con una declaración unilateral de independència (DUI) efectiva, publicada en el Diari Oficial de la Generalitat de Catalunya (DOGC).

Guiño a Graupera

La controversia radicaba en cómo mostrar el descontento de la ANC con unas formaciones que rehúsan compromisos de esta índole. Ya no hay plazos en sus programas, y mucho menos unidad estratégica para fijarlos. El sector interno partidario de la confrontación con el Estado apostaba en su propuesta por apoyar explícitamente a candidaturas "transversales" de la sociedad civil que hagan suya la hoja de ruta de la ANC -un guiño a Primàries, el partido impulsado por Jordi Graupera que sigue reuniendo avales para concurrir al 14-F-, pero otras sensibilidades eran favorables a mantener la transversalidad para evitar otro motivo de desgaste en el independentismo que podría inaugurar la enésima guerra.

Ofrecer apoyo económico y logístico a los partidos que incluyan los postulados de la ANC en su programa no es nada nuevo. La entidad depositó 150.000 euros y ofreció la difusión continua de Primàries en las elecciones municipales del 2019, pero el partido no logró representación. Los estatutos de la Assemblea, en el artículo 2.4, establecen que "no se presentará a ningún tipo de elecciones" pero no impiden esta fórmula.

Una auditoría de programas

Otra de las propuestas que se sometían a votación sorteaba pronunciarse a favor de unas siglas en concreto y aboga por elaborar una auditoría semanal pública sobre los programas electorales para cumplir con el apartado de la hoja de ruta aprobada a finales de marzo, que reza que la ANC "solo apoyará a los partidos políticos que asuman explícitamente esta propuesta de mandato [la unilateralidad]" y "denunciará públicamente a aquellos que, pese a haber manifestado su compromiso, lo incumplan". Hay quien apuesta por señalar directamente los incumplimientos con campañas de difusión explícitas. "Cualquier decisión que vaya más allá de la hoja de ruta aprobada o, incluso, que la rebaje, deberá ser refrendada", advierten fuentes de la entidad.

"La clave en este debate está entre cumplir con la hoja de ruta, ir más allá incidiendo en la masa electoral y dejando los partidos a un lado, o incidir directamente en los partidos", añaden estas voces. Y remachan que el objetivo es que las formaciones independentistas asuman sus postulados, aunque son conscientes de que la principal herramienta de presión de la entidad, la agitación y movilización en las calles, ha quedado totalmente anulada debido al impacto de la pandemia del coronavirus.