01 dic 2020

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"debilidad organizativa"

Podemos imputa su debacle electoral a las "peleas internas" del pasado

El partido no pone en cuestión el liderazgo de Iglesias tras las derrotas en Galicia y Euskadi

Los morados tratan de pasar página y preparan cambios urgentes en el modelo organizativo

El Periódico

Pablo Iglesias, en el Congreso de los Diputados, el pasado jueves. 

Pablo Iglesias, en el Congreso de los Diputados, el pasado jueves.  / EFE / FERNANDO VILLAR

Cinco días después de su debacle en las urnas gallegas y vascas, un tiempo en el que el partido apenas había dado explicaciones sobre lo sucedido, Podemos reunió este viernes a su ejecutiva para analizar los resultados. Fueron cuatro horas de reunión, marcadas por la falta de autocrítica y la confianza en el secretario general y vicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias, para remontar una tendencia a la baja que se viene repitiendo desde el 2016. La enorme caída de apoyos en Galicia, donde eran segunda fuerza y se quedaron fuera del parlamento autonómico, y Euskadi, donde pasaron de 11 a 6 escaños, se debe, según los morados, a dos causas principales: las "peleas internas" del pasado, antes de que Iglesias revalidara en mayo su liderazgo y desaparecieran casi todas las voces críticas, y la "debilidad organizativa".  

A falta de comparecencia (Podemos no da ninguna rueda de prensa tras las reuniones de su cúpula desde el pasado 18 de noviembre), fuentes del partido explicaron que lo urgente era poner en marcha los cambios aprobados hace dos meses, cuando el secretario general fue reelegido con amplia mayoría, pero con una de las participaciones más bajas de la historia de la formación. Este nuevo modelo supone modificar las direcciones autonómicas para fortalecer el enlace con los llamados "círculos", donde convergen los militantes.  

En una ejecutiva donde todos son afines a Iglesias, la autoridad del vicepresidente segundo no fue puesta en cuestión. Tampoco se abordó la influencia que ha podido tener la entrada de Podemos en el Gobierno de coalición con el PSOE en el resultado de las elecciones gallegas y vascas, donde la mayoría de antiguos votantes morados se fueron a formaciones nacionalistas o independentistas como el BNG y EH Bildu. Aun así, tras la derrota del pasado domingo, el partido buscará a partir de ahora visibilizar de dónde provienen las medidas más de izquierdas del Ejecutivo central.

Examen a la coalición

En paralelo a la cita de la ejecutiva, se celebró ayer en el Congreso de los Diputados un encuentro entre socialistas y morados para abordar la marcha de la coalición, en la tercera de las reuniones de este tipo que se celebran desde la investidura de Pedro Sánchez, el pasado enero. La conclusión por ambas partes fue que en un momento tan trascendental como este, en plena crisis económica y social por la pandemia del coronavirus, convenía poner en un segundo plano las diferencias y relanzar la agenda legislativa.