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LA OPERACIÓN JUDAS

El laboratorio de los CDR encarcelados

La Guardia Civil descubrió en el domicilio de uno de los encausados multitud de material susceptible para fabricar explosivos

En el garaje de la vivienda se almacenaba desde ácido nítrico hasta glicerina, así como sustancias altamente inflamables

Ángeles Vázquez / Juan José Fernández / J. G. Albalat

La Guardia Civil acompaña a uno de los detenidos durante un registro, el pasado 23 de septiembre.

La Guardia Civil acompaña a uno de los detenidos durante un registro, el pasado 23 de septiembre. / EFE / ENRIC FONTCUBERTA

23 de septiembre del 2019. 6.20 horas. La Guardia Civil entra en un piso de la calle Romeu de Sabadell en el que vivía Jordi Ros Sola, uno de los miembros del Equip de Resposta Tàctica (ERT), la presunta célula terrorista de los CDR. "Se procede por la unidad de la Guardia Civil a pasear el perro para la búsqueda de posibles explosivos en el lugar más alto de la vivienda antes de proceder a su registro", escribe el secretario judicial en su acta. El resultado es negativo y los agentes empiezan a revisar la vivienda.

Primero se dirigen a la terraza y después a las plantas inferiores. En una habitación encuentran hasta una urna con el logo de la Generalitat y carteles con un lazo amarillo con la leyenda 'Som República, Llibertat, Presos políticos', así como diversos dispositivos informáticos, sobre todo discos duros externos y manuscritos. Cuando los guardias civiles llegan al garaje, descubren que allí se almacena material que, según los indicios, puede ser utilizado para la fabricación de explosivos, como acido nítrico, así como probetas, cajas transparentes con restos de sustancias indeterminadas y otros enseres considerados sospechosos. Una especie de laboratorio.

"Mortero o recipiente cerámico roto y quemado en su base, de color blanco, con trozos que parecen quemados", señala en acta. "Distintas probetas de diferente tamaño y distintos materiales de vidrio que sirven para realizar mediciones, mezclar sustancias, entre otras cosas", subraya la comitiva judicial. Los agentes se incautan de garrafas con líquidos de diversa índole. Aunque explican con detalle cómo son los recipientes ("botella blanca, botón de cierre azul", etc.), el secretario judicial se refiere a su contenido en muchas ocasiones como "líquido transparente", "sustancia de color negro" y "sustancia granulada de color amarillento", al no poderlo analizar en ese momento.

Un bloc y una mochila

Pero no solo eso, sino que los investigadores se topan con un bloc de nota "con tapa azul y negra", y anillas del mismo color, y en su interior hay "diversas hojas manuscritas a lápiz con fórmulas, a una sola cara". El acta del registro concreta otros elementos que se estiman de interés para la investigación: "Mochila de color negro, conteniendo en su interior una máscara de protección, unas gafas de protección y una garrafa de un litro en cuya etiqueta señala que es formaldegyde". Este es un compuesto altamente volátil y muy inflamable. En otro bote de un litro había otra etiqueta con la inscripción "glicerina vegetal". Un producto susceptible de ser utilizado para la fabricación de explosivos.

Según los informes de la Guardia Civil, Ros había adquirido una serie de productos químicos, "los cuales no se descarta que pudieran ser utilizados como precursores de explosivos". Los investigadores enumeran esas sustancias que el grupo ha adquirido "o bien se habrían interesado por adquirir". Así especifican 25 litros de ácido sulfúrico y la misma cantidad de ácido nítrico y ácido clorhídrico, amoniaco, formol, nitrato de potasio, además de virutas de hierro, cojinetes, báscula de precisión, transformador, trozos de aluminio y restos de pilas.