01 nov 2020

Ir a contenido

La cúpula de los Mossos cierra filas ante los ataques de Torra y Torrent

Reunión en la sede central para hacer balance y autocrítica tras una semana de violencia que ha puesto "en riesgo la integridad de los agentes"

El cuerpo tomará medidas internas para depurar responsabilidades de mala praxis aunque lo hará siendo "justo" y sin "urgencias ni contentar a nadie"

Guillem Sànchez

El ’conseller’ Buch y el ’president’ Torra, en el Parlament, en enero de este año.

El ’conseller’ Buch y el ’president’ Torra, en el Parlament, en enero de este año. / Ricard Cugat

La cúpula de los Mossos d'Esquadra se ha reunido al completo este jueves en la sede central del Complex Egara (Sabadell) desde las 12.00 horas y hasta las 14.30 horas. Según fuentes consultadas por EL PERIÓDICO, ha sido un encuentro para hacer un "primer análisis" a nivel "operativo, social e institucional" de los graves altercados vividos en Catalunya durante los últimos diez días. Se ha hecho autocrítica, se han anunciado medidas "solo" contra los casos probados de mala praxis y se ha lamentado la "falta de apoyo institucional" que han recibido por parte del Govern de Catalunya –a excepción del equipo de Interior encabezado por Miquel Buch– y del Parlament de Catalunya. [Sigue la última hora de Barcelona y Cayalunya aquí].

El comisario jefe, Eduard Sallent, ha valorado que el dispositivo liderado por los Mossos en colaboración con el Cuerpo Nacional de Policía (CNP) y la Guardia Civil ha cumplido su objetivo: garantizar los derechos y libertades de todos los ciudadanos. Aunque no se puede hablar de "éxito" porque el balance es de más de 500 personas heridas, entre manifestantes y policías. 

Apoyo a los responsables 

Todos los comisarios, y algún intendente también presente en la reunión, han utilizado su turno de palabra para, entre otras cuestiones, dar su apoyo a los responsables del operativo. Según su relato, agentes de diversos puntos del territorio les han transmitido que han vivido "un infierno". Para los Mossos ha habido situaciones "muy peligrosas provocadas por grupos violentos que pusieron en riesgo la integridad física de los agentes". En enfrentamientos como el de la Vía Layetana o la plaza de Urquinaona, o frente a la Delegación del Gobierno Español, o en algunos momentos del bloqueo de la T-1 en el aeropuerto, la tarea policial acabó consistiendo más en proteger su propia seguridad que en salvaguardar instituciones políticas o infraestructuras críticas.

Fuentes conocedoras de la reunión aseguran que durante la misma se ha puesto en valor la aportación del Cuerpo Nacional de Policía que cuenta con un modelo de orden público distinto que, sin embargo, ha acabado siendo necesario para superar altercados como el del pasado viernes, en la plaza de Urquinaona.

Autocrítica

Antes de que el president Quim Torra haya logrado poner en marcha su comisión parlamentaria para investigar actuaciones polémicas protagonizadas por los Mossos, el cuerpo catalán ha activado ya los mecanismos internos para depurarlas. Aunque durante la reunión, siempre según las fuentes consultadas por este diario, se ha subrayado que no todas merecerán la misma respuesta.

Hay algunas sobre las que se actuará enseguida porque "ofenden a los ciudadanos" y porque "faltan al respeto de los agentes que han trabajado estos días en la calle". A este grupo pertenece el mosso que desde el altavoz de una furgoneta lanzó a los vecinos el mensaje de provocación: "Veniu, que som gent de pau". Hay otras que, a pesar de ser reprobables, requieren ser analizadas y contextualizadas. Como el lanzador de foam de la Brigada Móvil (Brimo) que jalea con un "¡Toma, hijo de puta!" su acierto en un disparo contra un manifestante y a continuación pide "perdón". Se trata de dos situaciones, la del altavoz y la del foam, que no son comparables y que se tratarán de forma distinta.

Existe un tercer grupo de imágenes que también se revisarán porque "no gustan a los ciudadanos" pero que pueden deberse a lo complicado de "mantener el orden público" en situaciones "extremas de violencia al límite".

Para los Mossos llegará el momento de dar explicaciones públicas a la sociedad catalana y de tomar todas las medidas oportunas para depurar responsabilidades. Pero se hará siguiendo únicamente criterios "justos y rigurosos". "No se hará en ningún caso para contentar a nadie y no se caerá en ninguna urgencia", se ha dejado claro, en otra alusión implícita al president Torra.

Falta de apoyo institucional

Los Mossos d’Esquadra son conscientes del elevado impacto que los hechos de los últimos días han tenido en su imagen. Y han lamentado que gran parte del daño se deba a imágenes descontextualizadas que contaminan el relato interesadamente. Notan que incluso han perdido la confianza de muchos ciudadanos. "Tocará trabajar para recuperarla", se conjuran.

En sentido contrario, durante la reunión también se ha lamentado por primera vez, y abiertamente, "la absoluta falta de apoyo institucional que han recibido por parte de autoridades". Sin nombrarlos, se referían al Govern de Torra o al president del Parlament, Roger Torrent. "Tuits y palabras", como por ejemplo el de Torrent que juzgó "incomprensible que un grupo de neonazis armados pueda cruzar media cuidad hasta el centro de Barcelona y esté apaleando a gente impunemente. No se entiende y deben exigirise responsabilidades. Basta.". 

En sentido contrario, la cúpula ha notado que ha recuperado la confianza de otras instituciones, como la de la judicatura y de la fiscalía, que les han transmitido que son "un cuerpo fiable". Sallent ha querido dejar claro al final de la reunión que los Mossos "siempre han sido fiables" aunque ha celebrado que la confianza con la justicia se haya normalizado