19 feb 2020

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terrorismo islámico

Los cuatro presuntos yihadistas detenidos en Guipúzcoa y Lugo comparecen en la Audiencia Nacional

El Periódico / Agencias

 POLICIA NACIONAL  DE CRIMINALIDAD TECNOLOGICA

 POLICIA NACIONAL  DE CRIMINALIDAD TECNOLOGICA

Los tres presuntos colaboradores de DAESH detenidos este martes en Guipúzcoa por propagar el ideario yihadista a través de las redes sociales y la mujer arrestada en Lugo por convertirse al islam y asumir los postulados más violentos de los grupos yihadistas serán puestos a disposición de la Audiencia Nacional este jueves.

Los detenidos en Guipúzcoa comparecerán ante la magistrada titular del Juzgado Central de Instrucción número 3, María Tardón; mientras que la cuarta investigada será interrogada por el titular del Juzgado Central de Instrucción número 5, José de la Mata, según han informado fuentes jurídicas.

Según informó el Ministerio del Interior, los tres detenidos en Guipúzcoa formaban "un grupo homogéneo y cohesionado y se habían introducido en los círculos salafistas de la provincia. Comenzaron como consumidores de propaganda que el grupo terrorista DAESH publicaba a través de Internet y fueron aumentando su actividad virtual, pasando a ser ellos mismos los que difundían en sus redes sociales mensajes de incitación al odio y a la violencia.

Estos tres investigados por colaborar con el grupo terrorista son marroquíes de 27 años. Fueron detenidos por la Brigada Provincial de Información de San Sebastián, bajo la coordinación de la Comisaría General de Información de la Policía Nacional, cuyos agentes registraron sus domicilios en las localidades guipuzcoanas de Urretxu, Ibarra y Urnieta por su presunta participación en los delitos de adoctrinamiento y enaltecimiento del terrorismo.

Imagen bélicas

La investigación ha constatado que los detenidos habían adquirido "cierta capacidad de captación y adoctrinamiento dentro de su comunidad virtual", pues empleaban sus perfiles para distribuir imágenes cruentas de los conflictos bélicos sirio e iraquí, acompañadas de comentarios alentando la confrontación religiosa y la destrucción de Occidente y sus aliados.

Sin embargo, a raíz de recientes operaciones policiales y ante el temor a ser detenidos, empezaron a adoptar medidas de seguridad en sus actividades y comunicaciones online, según ha destacado Interior. Aunque desde ese momento sus movimientos virtuales descendieron, los investigadores averiguaron que los arrestados "habían empezado a interactuar en el plano real con otros individuos para difundir su pensamiento radical".

por otro lado, la Guardia Civil detuvo a otra presunta yihadista, que ya había sido arrestada en 2018, tras un año de investigaciones. Consciente de ello, había asumido numerosas medidas de seguridad sobre su actividad en Internet, en redes sociales, el uso de comunicaciones telefónicas y su comportamiento en la vida real con la intención de eludir la vigilancia de los investigadores. Además de consumir propaganda producida por diversos grupos terroristas, la detenida ha celebrado públicamente acciones violentas, en concreto, los ataques perpetrados en Barcelona y Cambrils en agosto de 2017. "Incluso ha mostrado su intención de replicar en Galicia un atentado de características similares", según Interior.