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conflicto ambiental

La Fiscalía investiga el "alarmante" descenso de los niveles de agua en la Albufera de Valencia

Lo achaca a la Junta de Desagüe y propone multas coercitivas y que la Generalitat la sustituya en la gestión de las compuertas si reinciden

Es una zona de arrozales y los intereses enfrentados con los agricultores, que admiten un descenso puntual y "necesario" del nivel, propicia tensiones

Nacho Herrero

Barcas navegando por la Albufera de Valencia, este miércoles.

Barcas navegando por la Albufera de Valencia, este miércoles. / MIGUEL LORENZO

La Fiscalía Provincial de Valencia ha incoado diligencias de investigación penal y diligencias preprocesales contencioso administrativas, tras haber tenido conocimiento del "alarmante" descenso de los niveles de agua del lago de la Albufera, una situación causada, según su comunicado, por la Junta de Desagüe que es la encargada del manejo y gestión de las compuertas.

Situada a apenas diez kilómetros de València y a pocos metros del mar, la Albufera fue declarada Parque Nacional en 1986 y está dentro de la lista de humedales RAMSAR. Se trata de una zona de campos de arroz, lo que genera habitualmente conflictos entre unos intereses y otros. 

Desde la Junta reconocen que hubo "cuatro días" de junio en los que se abrieron las compuertas y el nivel del lago bajó de lo permitido pero que era "necesario" para los agricultores. Una bajada del nivel puede favorecer el aumento de la salinidad del humedal y poner en riesgo su delicado ecosistema. El nivel mínimo estaría establecido en 10 centímetros entre mayo y octubre y la media de junio habría sido de 7,5 centímetros.

Medidas forzosas

La Fiscalía ha dirigido un requerimiento a la Generalitat en la que le pide que proceda a la ejecución forzosa de una resolución de 23 de octubre del 2017 que fijó medidas relativas al manejo y gestión de las compuertas del lago de la Albufera y que unos meses después fue completada por una orden de la Conselleria de Agricultura, Medio Ambiente y Cambio Climático "relativa a la regulación del nivel y comunicación con el mar del Parque", que fija los "niveles mínimos" de agua en el lago.

De hecho, propone que, dada la "gravedad del daño al equilibrio y sostenibilidad medioambiental" y ante la "persistencia y reiteración en los hechos",  se adopten dos medidas de "ejecución forzosa". Por un lado se apunta a la imposición de multas "coercitivas" a la Junta de Desagüe y por otro, si hay "persistencia" en el incumplimiento de la resolución, se instaría a que la Generalitat la sustituya "en la gestión del manejo de las compuertas y el bombeo de desagüe del lago".

Declaración de guerra

José Fortea, miembro de la Junta de Desagüe, aseguró a EL PERIÓDICO que se trata de una "declaración de guerra" y que la puesta en marcha del proceso se debe a "intereses creados para apartarnos a los agricultores que somos los que mantenemos la Albufera y sus niveles pero no lo van a tener fácil porque llevamos siglos allí".

Fortea reconoció que durante algunos días de junio el nivel en algunas de las compuertas de salida fue más bajo del permitido pero que no lo era en el resto de puntos de medida. "Se abrieron las puertas porque para poder desagüar los campos de arroz había que bajar el nivel de la Albufera", se defendió. Además dijo que el Ayuntamiento de València no ha cumplido con su obligación de dragar el lago y mantener los diques entre los campos.

La Conselleria no se quiso pronunciar hasta no recibir el escrito de la Fiscalía mientras que desde el Ayuntamiento, el concejal Sergi Campillo recordó que han insistido a los agricultores en la importancia ecológica y en la obligatoriedad legal de cumplir la norma establecida, aunque se estudie la revisión de alguna norma.

Fortea afirmó que en invierno los regantes aportan sus excendentes de agua a la Albufera y afirmó que la situación actual les llevará a frenar la iniciativa para que una tubería atraviese sus campos y poder aportar hasta 7 hectómetros al lago.