26 feb 2020

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SE SABRÁ A LAS 12H

Sánchez intentará persuadir a Iglesias en la recta final

Todo apunta a que la investidura será el 23-J, para exprimir el margen negociador

Podemos, ERC, PNV y Compromís esperan a que el PSOE les cite para la última ronda

Iolanda Mármol

Pedro Sánchez, este jueves en Bruselas. 

Pedro Sánchez, este jueves en Bruselas.  / REUTERS / YVES HERMAN

Pedro Sánchez busca una rendija de posibilismo por la que se cuele el apoyo de Unidas Podemos a su investidura, una cita que todo apunta a que podría ser el 23 de julio, aunque nada es inequívoco hasta que este martes el jefe del Ejecutivo en funciones comunique oficialmente la fecha a la presidenta del Congreso, Meritxell Batet. Lo hará desde Bruselas, por teléfono, puesto que el aplazamiento de la cumbre de líderes europeos que debe acordar el reparto de cargos de la UE le impide volver a Madrid. Aunque Sánchez pone en marcha la cuenta atrás sin los apoyos imprescindibles para repetir en la Moncloa, aspira a persuadir a Pablo Iglesias en la recta final. No está dispuesto a ceder a la vicepresidencia que -dice el Gobierno- reclama el líder morado, pero en el Ejecutivo admiten que a partir de ahora arranca la “alta negociación” y “todo empezará a recolocarse”. El podemista apunta a carteras sociales.

Sánchez, que ha encadenado el viaje al G-20 (Japón) con la cumbre europea, llamará a Batet antes de entrar a las once de la mañana en la reunión con sus homólogos en Bruselas para anunciarle la fecha de investidura. Será la presidenta del Congreso la que comunique esa decisión a los portavoces de los grupos parlamentarios y, a continuación, la hará pública en rueda de prensa. A partir de ese momento, se espera que el PSOE convoque a los partidos a una nueva ronda de negociaciones. De momento, no ha citado oficialmente a sus aliados potenciales (Unidas PodemosPNV, ERC y Compromís), aunque bien es cierto que las conversaciones más fructíferas suelen ser las que se guardan con sigilo. PP y Cs siguen enrocados en el 'no'.

Fuentes socialistas vienen apuntando desde hace días que la opción más verosímil para la investidura es que el pleno arranque el martes 23-J, lo que concedería al jefe del Ejecutivo prácticamente tres semanas más para persuadir a sus aliados potenciales. A pesar de que aparentemente las negociaciones están rotas con su “socio preferente”, el Gobierno cree que hay posibilidades de llegar a un entendimiento. “Hasta ahora solo ha habido un tanteo. Mañana [por el martes] comienza el movimiento, la alta negociación, la fase de la verdad, empieza ahora”, sostienen. 

Fórmulas creativas

Está por ver si con el tic-tac de la investidura emergen fórmulas creativas en la estructura del Gobierno de cooperación. Hasta ahora Sánchez ha ofrecido a Unidas Podemos cargos intermedios (secretarías de Estado) pero Iglesias sigue exigiendo una coalición y esto pasa por ministerios que, desearía, fuesen transversales. En conversaciones discretas fuentes próximas al líder morado han sugerido que estarían cómodos en áreas como Trabajo y Cambio Climático, carteras sociales en las que poder poner el sello de Podemos.

Donde no parece haber posibilidad de cambio de posiciones es en la derecha. El presidente del PP, Pablo Casado, usó este lunes un tono muy duro para insistir en que no colaborará "activa ni pasivamente" en desbloquear la actual situación si el PSOE no rectifica su trayectoria de los últimos 15 años en los que considera que ese partido ha metido a España en un "laberinto", informa Pilar Santos. El PSOE "tiene que rectificar", avisó, y dejar de considerar a “nacionalistas y radicales” como “socios preferente”.

El expresiente José María Aznar apoyó el ‘no’ de Casado a allanar la investidura. Se quejó de los “juegos tácticos” del dirigente socialista y le instó a asumir de verdad la responsabilidad que ha aceptado y trate de conseguir una mayoría. “El que tenga que negociar, que negocie”, sentenció.