29 oct 2020

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JxCat trata de tapar el mal resultado subrayando el crecimiento del independentismo

La posconvergencia asume la victoria de la vía pactista de Esquerra

La autocrítica, existente, queda congelada hasta después de las municipales

Fidel Masreal

Laura Borràs, número dos de JxCat, celebra los resultados obtenidos. / JOAN CORTADELLAS

Laura Borràs, número dos de JxCat, celebra los resultados obtenidos.
Laura Borràs vota en los Salesians de Sarrià.

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"Fue un error evidente tumbar los presupuestos del Estado por parte de ERC y nosotros y propiciar el avance de las elecciones generales, ahora no pintamos nada en Madrid, Esquerra nos gana, pero sus votos como los suyos pasan a ser irrelevantes en el Congreso". Esta es una de las amargas reflexiones autocríticas a la que llegaba anoche un destacadísimo dirigente del PDECat, tras confirmarse otro descenso electoral en el proceso de declive progresivo que sufre la posconvergencia en las elecciones generales. De ser un grupo parlamentario clave con 16 escaños, a quedarse con 7 y con un porcentaje de voto inferior al del 2016, superando sólo en 20 mil votgos a Ciutadans y viéndose superados por los naranjas en la provincia Tarragona y quedando en quinta posición en la ciudad de Barcelona a un mes de las municipales. Y un dato significativo: Vox superó a JxCat en poblaciones como L'Hospitalet de Llobregat, Santa Coloma de Gramenet, Cornellà o Sant Vicenç dels Horts.

Comienza para la posconvergencia una etapa de serias reflexiones, que se dejará en sordina para que no perjudique la estrategia cara a las elecciones municipales y europeas del próximo mes. Pero ahí van algunas consideraciones internas: "Se impone la vía pactista [de ERC], no es nuestra vía, resignación; Esquerra ha jugado la carta emotiva de Junqueras, la candidatura del Front Republicà nos ha hecho mucho daño". Los críticos del PDECat lamentaban que "ERC se ha convertido en la CDC de antes, generando pragmatismo".

La acritud hacia Esquerra

"Esquerra pondrá la alfombra roja a Pedro Sánchez, a ver como lideran ahora el independentismo en el Congreso", se lamentaban fuentes del espacio posconvergente. Pero a la pregunta de si JxCat se abstendría en una posible segunda vuelta de la investidura, la respuesta tampoco es clara. No hubo ocasión de preguntarselo a la número dos de la lista, Laura Borràs, que hizo una muy breve comparecencia poco después de las once de la noche limitándose a felicitar a los vencedores, PSOE y ERC, y apuntar que JxCat había "mantenido" el resultado. "Es como un milagro", sostuvo Borràs agarrándose a los augurios de las encuestas.

Puigdemont, en una comparecencia de cuatro minutos desde Bruselas no ofrecida desde la sede electoral de JxCat, se limitó a felicitar al PSOE y ERC y también a JxCat porque las encuestas eran más pesimistas. "Parecía que estaba escrito que no teníamos que estar aquí", apuntó.

Otras de las consecuencias de este resultado netamente negativo de JxCat tendrá que ver con el Palau de la Generalitat. El 'president' Torra no ha tenido ningún protagonismo ni sus valoraciones han sido atendidas, durante esta campaña. Y si las municipales tampoco son positivas para JxCat -y el poder local es clave en este espacio político- la reflexión autocrítica saldrá a borbotones desde distintos ángulos de este espacio: Torra, el ala moderada de la posconveregencia, la Crida de Puigdemont y también el poder local.