ACTO DE PRECAMPAÑA EN MÁLAGA

Sánchez combate el fantasma de la abstención: "Si hay urnas vacías habrá involución"

El líder del PSOE reclama en Málaga una mayoría suficiente que garantice estabilidad frente al "bloque de la involución"

El líder del PSOE, Pedro Sánchez, este lunes, en un mitin en Málaga.

El líder del PSOE, Pedro Sánchez, este lunes, en un mitin en Málaga. / EFE / CARLOS DÍAZ

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Julia Camacho

Con todas las encuestas a favor del PSOE como el partido que ganará las elecciones, el secretario general de los socialistas Pedro Sánchez trató anoche de combatir el fantasma de la abstención que relaje a los simpatizantes y provoque una mayoría insuficiente para gobernar. "Hay ese ambiente", concedió en alusión a los sondeos de los medios de comunicación, "pero no podemos ni debemos relajarnos".

"La frontera entre el futuro y la involución es el voto, y si hay urnas vacías habrá involución", clamó en un multitudinario mitin en Málaga, apelando una vez más a la foto de la derecha y la ultraderecha en la Plaza Colón y planteando las próximas elecciones generales como un plebiscito. "España es amiga del futuro y lo vamos a demostrar el día 28 de abril sacando a quienes quieren retroceder", dijo, apelando entonces a la estabilidad "que necesita" el país y que solo los socialistas, aseguró, garantizan. Sánchez instó entonces a una campaña intensa por parte de los militantes y "los socialistas de corazón" para evitar la abstención recordando que, como ya se vio en Andalucía el pasado mes de diciembre, será necesaria una mayoría amplia para poder gobernar debido a los vetos de otras formaciones. Unos "cordones sanitarios", señaló en alusión a Ciudadanos, que no hacen sino demostrar una concepción excluyente de la democracia en la que solo caben "quienes piensan como ellos".

Durante su intervención, el presidente del gobierno reconoció que "en nueve meses no se puede cambiar a un país, pero sí cambiar el rumbo", tras lo cual desglosó el catálogo de medidas sociales puestas en marcha en este tiempo de legislatura, centrado en las pensiones, la subida del salario mínimo, la apuesta medioambiental o la lucha contra la violencia de género y la pobreza infantil. También reprochó que le acusen de instrumentalizar las instituciones gubernamentales con los llamados "viernes sociales" con los decretos ley. "¿Quién instrumentaliza, quien aprueba políticas sociales en favor de la mayoría o quienes usan los resortes del Estado para obstruir las investigaciones policiales en sus casos de corrupción?", se preguntó.

Encuentro con Diaz tras el comité federal

El de Málaga era el primer encuentro desde que hace dos semanas el comité federal del PSOE laminara las listas de las provincias andaluzas más díscolas y afines a Susana Díaz para colocar a los sanchistas. "Tomo nota", dijo entonces la secretaria general de los socialistas andaluces, que al día siguiente no dudaron en cuestionar el sistema implantado por el 39 congreso en el que se daba toda la voz a la militancia si después iba a ser retocado por la dirección federal. En la capital de la Costa del Sol no hubo problema, se alcanzó acuerdo y la lista, aprobada por unanimidad, incluyó a susanistas tras el cabeza de lista, Ignacio López. Curiosamente, todos los gritos de apoyo de los asistentes, que desbordaron las previsiones de aforo, fueron de "presidente, presidente".

En su intervención, Díaz ha aludido a vetos de algunas formaciones, como Ciudadanos, y ha recordado el sentido de estado del PSOE cuando se abstuvo para dejar paso a Rajoy. "Pedro será presidente, y los del cordón sanitario son los mismos que tendrán que apoyarte porque España merece un gobierno, merece estabilidad", dijo, situando la llegada de la derecha y la ultraderecha al poder en Andalucía como ejemplo de lo que puede ocurrir si la gente se queda en casa. Así, señaló que "todo el mundo lo ha visto, que cuando la izquierda, se relaja la derecha no lo hace".

"Yo soy buscahuesos"

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"Ganar no basta, cuando no vamos, ellos vuelven y con su peor rostro, la derecha más egoísta y rancia, la más antigua, xenófoba y machista", lamentó, "que viene a quebrar la convivencia". Díaz contrapuso entonces a quienes se envuelven en la bandera para reclamar la unidad del país y quien la enarbola para envolver con ella "y arropar" a quien más lo necesita y garantizar los derechos de los pensionistas, mujeres, trabajadores o estudiantes.

Y aludió a los descalificativos proferidos por los diputados de la formación ultraderchista de Vox, que en el último pleno del Parlamento andaluz calificaron a los defensores de la memoria histórica como "buscahuesos", retando incluso a ponerse un "chubasquero para que les resbale todo" a quienes se sintieran ofendidos. "Yo soy una buscahuesos", dijo para reivindicar la "dignidad" de quienes dieron su vida por la democracia.