Ir a contenido

JUICIO DEL 'PROCÉS'

Raül Romeva: "Lo democrático es negociar en un ámbito político y no en una sala penal"

El 'exconseller' sigue la estrategia de Junqueras y se declara preso político que lleva un año en prisión

Sostiene que el derecho de autodeterminación evoluciona y se acepta cuando se ha intentado todo antes

Ángeles Vázquez / J. G. Albalat

El exconseller de Acción Exterior Raül Romeva se ha presentado ante el tribunal del ’procés’ como un preso político, de manera que no va responder a la Fiscalía porque, al igual que hizo el exvicepresidente Oriol Junqueras, considera que se enfrenta a un juicio político. / EFE

El 'exconseller' Raül Romeva no defraudó y optó por la misma línea de su compañero de partido Oriol Junqueras. Se declaró "un preso político" que este martes cumple "justo un año en prisión" y solo respondió a las preguntas de su abogado defensor, Andreu Van den Eynde, ya que se enfrenta a "un juicio político", en el que paradójicamente se le permitió realizar un discurso apenas interrumpido por el letrado en el que calificó de mera manifestación lo ocurrido frente a la Consejería de Economía el 20 de septiembre, defendió el "derecho de autodeterminación" y denunció que "la carpeta catalana incomoda". 

En el repaso que hizo a qué es democrático y qué no, Romeva se permitió hablar con un tono del eurodiputado que fue durante 10 años que el de acusado. "Las relaciones basadas en la libertad son fructíferas, mientras que las basadas en la represión o el amordazamiento son tóxicas y suelen fracasar", señaló en términos generales para centrarse en el caso concreto: "Lo democrático es negociar en un ámbito político y no en una sala penal".

En la primera mitad de su interrogatorio repasó su labor internacional para insistir en que durante su vida política siempre ha apostado por el derecho a la autodeterminación, "como un derecho legítimo, que evoluciona con los tiempos". Según la fiscalía solo se centra en la descolonización, pero, en su opinión, ha incorporado nuevos supuestos en su aplicación y uno especialmente significativo es el que lleva a defender su ejercicio "en la medida en que se ha intentado todo antes". Catalunya, en su opnión, en un ejemplo claro de ello y recordó que ningún tratado europeo ni la propia Constitución española prohíbe expresamente ese derecho. 

Mensaje a Vox

Según Romeva, el suyo "no es un proyecto que vaya contra nadie". "Me defino fundamentalmente como un demócrata, un republicano y un europeísta. Circunstancialmente estoy independentista. Defiendo un proyecto europeo basado en la no discriminación sexual, de género, de lengua… Una república catalana defiende los valores de poblaciones que defienden estos valores... Quienes defendemos estos valores nos encontramos en el banquillo de los acusados y quienes los amenazan de forma ostensible se sientan en el estrado entre las acusaciones. Este es un hecho que debería incomodar a los demócratas. Es difícil concebir una realidad tan paradójica como la que estamos viviendo", aseguró sin llegar a citar a la acusación que ejerce Vox.

"Cuando uno hace política entiende que para llegar a acuerdos uno tiene que hablar. Y a veces cuando se habla se llega a puntos de acuerdo y de ahí salen los pactos. Si no hay dialogo, no se puede negociar y no hay parto. Yo pedía hablar. Asumir una realidad que para mucha gente era incómida y que esta realidad incomodaba a parte de la sociedad. La carpeta catalana incomoda e incomoda hoy en día. Unas relaciones basadas en la libertad son fructíferas, las basadas en la represión o el amordazamiento son tóxicas y suelen fracasar", aseguró.

En su opinión, el caso catalán un "ejemplo paradigmático", porque se trata de la "movilización espontánea de miles de personas", que "empiezan a movilizarse de una forma pacìfica para que los poderes públicos escuchen lo que es un clamor popular". Así citó los "20 intentos de establecer formalizando y demandando un diálogo en una cuestión que para mucha gente era trascendental para sus vidas.

Suscribió las palabras del exdiputado de ICV Joan Herrera, del que recordó que "no es idependentista. pero es un demócrata", cuando dijo que "quienes rompen España son aquellos que niegan el carácter plurisnacional del Estado mas plurisnacional que existe en Europa y niegan el derecho de autodeterminación".

Exteriors

Romeva defendió su labor al frente de Exteriores, que sotuvo nunca invadió competencias del Estado con firmas de tratados internacionales, y se preguntó desde cuándo se considera delito defender la autodeterminación, porque la Constitución defiende la libertad de expresión y la libertad ideológica. "Esto es inconcebible", aseguró.

"Si estamos en un contexto de democracia no militante, ¿cómo se puede perseguir el derecho a la autodeterminación? Siempre apelando al civismo, a la concordia, a la no discriminación, al diálogo, a la negociación. Es definitiva haciendo política. Nunca hemos hecho incitación a la violencia", afirmó. "Rotundamente no" fue su respuesta a la pregunta de si alguna vez habían recurrido a la violencia o apelaron a ella para conseguir su objetivo.

"Manifestarse no es un delito. Eso es lo que vi el 20 de septiembre. No es que esté permitido, es que las democracias deben garantizar el derecho de manifestación. Una democracia que lo cercena es frágil, débil, que no cree en sus propios pilares. Por eso es compartido por todos los demócratas. Las únicas armas que ha habido son las de la Guardia Civil. Es pernicioso pretender que ha habido un alzamiento cuando los hechos son absolutamente lo contrario. Ratifico mi negativa a nunca haber impedido ningún tipo de acción. En absoluto", sostuvo. Como el 20 de septiembre estaba en Madrid, comprobó que mucha gente también se manifestó en Madrid "sin ser independentista", sostuvo.

Es imposible a bombo y platillo

"Perdone la sonrisa, pero si la acusación basa su estrategia en el documento Enfocats... Nadie lo conocemos. No puedo formar parte de un comité estratégico que no conozco", sostuvo. La fiscalía pide para él 16 años de prisión por los delitos de rebelión y malversación. 

"¿Cómo se va a hacer una insurrección a bombo y platillo?", se preguntó Romeva tras retomar la línea argumental de Romeva de que ante sus múltiples intentos de diálogo solo encontraron "sillas vacías, teléfonos colagado y puertas cerradas". Por eso, insistió en la necesidad de celebrar el referéndum, día en el que vio “violencia, la ejercida por las fuerzas de seguridad del Estado". "Nos va a costar a olvidar durante mucho tiempo, porque no es la propia de una policía democrática", lo que calificó de "mancha grave en la historia de la democracia española".

A lo que no accedió el presidente del tribunal es a escuchar una rueda de prensa en inglés y francés de Romeva, después de la exposición del acusado de hora y media de duración. 

En cuanto a la declaración unilateral de independencia del 27 de octubre, Romeva a diferencia de los acusados que le han precidido sostuvo que planteaba la necesidad de iniciar un proceso de negociación. 

Su abogado le preguntó que ¿por qué no se había marchado de España? "Porque estoy convencido que lo que hemos hecho es legal y no tengo problema en defender el principio troncal, el principio democrático, que entendía que era un deber. Lamento que los tenían que hacer política no lo hicieron y traspasaron al tribunal una responsabilidad que les correspondía a ellos", aseguró.