10 abr 2020

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Atentados en Catalunya

La fiscalía se opone a ampliar el procesamiento de los terroristas del 17-A

Las acusaciones piden que respondan por los asesinatos de los atentados de Barcelona y Cambrils

Las defensas solicitan a la Audiencia Nacional la absolución por no haber participado en los atropellos

Ángeles Vázquez

Tres de los terroristas, comprando cuchillos en un comercio chino.

Tres de los terroristas, comprando cuchillos en un comercio chino. / EL PERIÓDICO

La fiscalía ha pedido a la Sección Segunda de lo Penal de la Audiencia Nacional que rechace todos los recursos prestados por acusaciones y defensas contra el procesamiento de los tres terroristas encarcelados por los atentados del 17-A cometidos en Barcelona y Cambrils, para que se mantenga en los mismos términos que mantuvo el juez instructor, Fernando Andreu, al procesar a los dos de los miembros de la célula terrorista detenidos ​​por integración en organización terrorista, fabricación, tenencia y depósito de explosivos, de estragos y colaboración con organización terrorista.

Se trata de Mohamed Houla Chemlal (herido en la explosión de la casa de Alcanar) y Driss Oukabir (hermano de uno de los fallecidos en Cambrils), mientras que Said Ben Iazza, detenido en Vinaròs por facilitar material para hacer los explosivos y ayudar en su transporte, fue procesado por colaboración con organización terrorista. El resto de integrantes de la célula murieron o en la explosión de Alcanar, mientras preparaban explosivos, o abatidos por los Mossos.

Matar a culetazos

El instructor no procesó a ninguno de ellos por los 16 asesinatos al no encontrar suficientes indicios para afirmar que tuviesen una participación directa en el resultado de los atentados, lo que motivó que la acusación ejercida por la Asociación 11-M Afectados del Terrorismo, al que se han sumado la Asociación de Víctimas del Terrorismo y el resto de acusaciones, que ejercen la Generalitat, Ayuntamiento de Barcelona y de Cambrils.

En  su opinión, los tres detenidos, como miembros de la célula compartían el mismo fin, que era sembrar el terror, para lo que pretendían causar todas las muertes posibles, por lo que los detenidos también deberían ser considerados responsables de los asesinatos consumado y en grado de tentativa cometidos. Como ejemplo utilizaron el de un comando terrorista que quiere cometer un atentado con una pistola, que proporciona uno de los miembros, con las balas de otro, pero cuando el tercero va a actuar se le encasquilla el arma y acaba cometiendo el crimen a culetazos.  

Para las acusaciones, "en absoluto se ha visto descartada" la participación de los tres presuntos yihadistas en la masacre y hay indicios suficientes para que al menos sean procesados. A los dos primeros les atribuye 15 delitos de asesinato terrorista consumados y 140 delitos de asesinato terrorista en grado de tentativa y a Iazza, también un delito de tenencia de explosivos.

Si esta es la opción que adopta la Sección Segunda, las víctimas podrán pedir al tribunal que establezca sus indemnización más allá de las que les corresponden por la ley de víctimas, por las que serán inferiores a las impuestas en los atentados del 11-M.