19 feb 2020

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LA FINANCIACIÓN DEL 'PROCÉS'

La Generalitat buscó fondos en China para crear un banco central catalán

El Govern pidió 11.000 millones a las autoridades de Pekín, según un informe de la Guardia Cívil

Ángeles Vázquez

El vicepresidente del Govern, Pere Aragonès.

El vicepresidente del Govern, Pere Aragonès. / ANDREA ZAMORANO (ACN)

La Generalitat que presidía Carles Puigdemont negoció con el Gobierno de China la petición de un préstamo de 11.000 millones para crear un nuevo Banco Central de Catalunya. Un informe de la Guardia Civil asegura que el Govern buscó fondos fuera de España para financiar la república catalana una vez lograda la independencia. Se basa fundamentalmente en dos correos electrónicos encontrados en un pen drive intervenido durante los registros de la operación Anubis. Puigdemont ha restado importancia a esas información con un comentario en Twitter en el que apunta, en tono sarcástico, que se intenta por todos lo medios relacionar al Govern con la financiación del referéndum de octubre. 

La Guardia Civil explica que el pen drive es del exsecretario de Hacienda Josep Lluís Salvadó. En los correos, de fecha 17 de mayo de 2016, se revela que China exigía saber si se iba a "declarar unilateralmente la independencia" o si se iba a "negociar con el Gobierno español" antes de decidir sobre los 11.000 millones de euros que se calculaban necesarios una vez declarada la independencia, según los documentos que aparecían en el archivo. 

La Guardia Civil considera que el "Pere" al que se dirigen los emails de Salvadó es Pere Aragonès, entonces secretario de Economía y actualmente vicepresidente de la Generalitat. Según el informe, sería a él, que también se desplazó al extranjero en busca de ayuda para poner en funcionamiento un banco central catalán, a quien trasladaron las dudas que les hace llegar un emisario denominado "DM", que fue quien se puso en contacto con las autoridades orientales.

Viabilidad de la declaración

En el USB de Salvadó también había un 'power point' redactado en inglés sobre la “viabilidad de la declaración unilateral de independencia de Catalunya”, supuestamente utilizado como carta de presentación ante las autoridades chinas. “En este documento, además de explicar diversos parámetros relacionados con el nuevo país -población, ubicación, cultura, economía, etc.- se hace una presentación de los aspectos más importantes de la economía de Cataluña”, exponen los investigadores.

El power point recuerda que en Catalunya tienen sede empresas como Renault-Nissan, BASF y Volkswagen y que el PIB de la región es de 200.000 millones de euros. Además, el documento asegura que el apoyo a la independencia es mayoritario entre los ciudadanos catalanes.

“El Parlamento y el Gobierno de Catalunya serán controlados por partidarios de la independencia. El Parlamento podría crear su propia legitimidad a través de su propia legislación”, se sostiene en una de las páginas.

El informe concluye que desde 2012 hasta la actualidad "los sucesivos responsables de la Generalitat habrían venido utilizando a la Agencia Tributaria Catalana como punta de lanza de su proyecto independentista". Así "los sucesivos responsables de la Secretaría de Haciencia de la Generalitat, en mayor o menor medida, invirtieron importantes recursos económicos en dotar a la ATC de los medios necesarios que le permitiesen recaudar el IRPF y otros impuestos estatales una vez Catalunya se constituyera en un Estado independiente".