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Sánchez se lanza a la (re)conquista del voto de los jubilados

PSOE y PP pugnan por los pensionistas, que en la crisis se fueron con Rajoy

Los electores mayores de 50 años son el nicho más seguro y numeroso

Iolanda Mármol

Miquel Iceta y Pedro Sánchez, ayer en la sede central del PSC.

Miquel Iceta y Pedro Sánchez, ayer en la sede central del PSC. / DANNY CAMINAL

El mapa del voto en España empieza adaptarse a un nuevo clima político en el que la papeleta de los jubilados gana peso. Las encuestas comienzan a mostrar que la brecha entre jóvenes y mayores, abierta tras el 15-M, se estrecha. Los últimos barómetros del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) indican que una parte sustantiva de los nuevos votantes parecen más predispuestos a elegir al PSOE que a un Podemos en caída libre. En ese contexto, con los jóvenes debatiéndose entre la abstención o el socialismo, pero convencido de que Pablo Iglesias tocó techo hace tiempo y que ya no supone un riesgo, Pedro Sánchez se lanza a la conquista del voto de los jubilados. A ellos les dedica una propuesta controvertida: la creación de dos impuestos a los bancos para que ayuden a sostener el futuro de las pensiones.

Que el PP, Ciudadanos Podemos salieran de inmediato a criticar la iniciativa no es baladí. Todos los partidos tienen presente que si hay un nicho electoral especialmente fértil es el de los mayores. Albert Rivera tambien ha puesto ahí sus expectativas de crecimiento para las generales. Los jubilados y aquellos que comienzan a preocuparse por sus pensiones, a partir de la cincuentena, constituyen el mayor segmento de voto, y cada vez lo serán más, debido al envejecimiento poblacional. Además son aplicados y se abstienen poco.

Se fueron con Rajoy

El PSOE quiere reconquistar ese electorado. En la época dorada del bipartidismo, PP y PSOE se repartían casi por igual el voto de los mayores. Pero la crisis truncó esa tendencia. José Luis Rodríguez Zapatero adoptó al final de su última legislatura (2011) algunas de las medidas más severas para limitar las pensiones y los jubilados pasaron masivamente a los brazos de Mariano Rajoy.

Ahora los socialistas, que ya no sienten el aliento de Iglesias en la nuca, hacen guiños a un 'target' clave que además, están perdiendo. Los barómetros del CIS demuestran que de julio a octubre del 2017 el PSOE bajó tres puntos en intención de voto de los mayores de 65 años y también en el segmento de 45 a 54 años.

“Es importante porque cuando el PP o el PSOE hablan de pensiones no están hablando solo a los pensionistas. Es un mensaje también a los que serán pensionistas de aquí quince años, que empiezan ya a pensar en sus jubilaciones. La frontera psicológica para que uno piense en su pensión son los cincuenta años”, recuerda Àngels Pont, directora del Gabinet d’Estudis d’Opinió Pública (GESOP).

Más fáciles de seducir

El doctor en Ciencias Políticas por la Universitat Pompeu Fabra, Pablo Simón, considera que la caída de Podemos en las encuestas permite al PSOE centrarse en la conquista de los mayores, un electorado menos arriesgado.

Es más fácil enganchar a pensionistas que a jóvenes. Es un electorado más fiel, va a votar, no es tan difícil de persuadir como los jóvenes, ni tan evanescente”, sostiene el también miembro de Politikon. A su juicio, el PSOE daría por sentado que Podemos va a continuar descomponiéndose, larvado por la crisis territorial y la debilidad del liderazgo de Iglesias, lo que permite a Sánchez poner el foco en los pensionistas.

¿Y los jóvenes?

La directora del GESOP defiende que el bipartidismo tiene más capacidad para captar el voto de los mayores, pero matiza que el PSOE no puede dar por descontado que el voto joven volverá a las filas socialistas solo con la caída de Podemos. “Necesita atraerlos”, señala.

Simón coincide. Recuerda que las encuestas muestran que Iglesias pierde voto joven y urbano, pero subraya que eso no implica que lo recoja Sánchez. De hecho, insiste, buena parte de los descontentos que votaron a Podemos están ahora en la indecisión. Solo volverán a las urnas en un contexto de hipermovilización.

Está por cómo el líder socialista maneja el discurso a los jóvenes. De momento, cita la injusticia de la "brecha generacional" en sus conferencias, pero sus propuestas legislativas son para los jubilados.