ESTRATEGIA

PSOE y PSC marcan distancias con Ciudadanos y se lanzan a por el centro

Sánchez sitúa a los naranjas "a la derecha del PP" para justificar su 'no' a una investidura de Arrimadas

Los socialistas creen que ya no pueden crecer más por la izquierda a costa de la caída de Podemos

Pedro Sánchez, el pasado lunes en Valencia. 

Pedro Sánchez, el pasado lunes en Valencia.  / MIGUEL LORENZO

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Cuando le preguntaron este jueves a Pedro Sánchez cada cuánto hablaba con Miquel Iceta, el secretario general del PSOE contestó con una sonrisa: “Diariamente”. Su relación con el líder del PSC es excelente, la sintonía es casi absoluta pese a la tensión alcanzada en la crisis territorial, y ahora que queda menos de un mes para los comicios autonómicos del próximo 21 de diciembre, ambos dirigentes están de acuerdo en la estrategia a seguir. Rechazar pactos postelectorales con el independentismo. Negar al mismo tiempo un futuro acuerdo con el bloque constitucionalista, formado por el PP y Ciudadanos. Presentarse como la única opción capaz de superar la actual división en la sociedad catalana. Y, desde la izquierda, lanzarse a conquistar el centro.

“Hay una ecuación, por lo que le he escuchado a Iceta: no vamos a hacer ‘president’ a ningún candidato que abrace el secesionismo y en segundo lugar somos una organización de izquierdas. En España ya hemos tenido suficientes derechas como para ahora tener una más en Catalunya”, dijo Sánchez en TVE. Ciudadanos, continuó, es “la media naranja del PP” y está a su “derecha”.

La ecuación es arriesgada, difícil de llevar a término, reconocen en la dirección del PSOE. Las encuestas, como la última del Gabinet d'Estudis Socials i Opinió Pública (GESOP) publicada por este diario el pasado domingo, colocan a ERC en primera posición, con Ciudadanos, Junts per Catalunya y el PSC luchando por el segundo puesto. Si Iceta consigue quedarse solo por detrás de los republicanos, tendrá legitimidad de sobra para presentarse a una investidura. Y si no, podría también intentarlo, aunque sería todavía más complicado, alegando que él es, con diferencia, el candidato que menos divide al no estar situado “en los extremos”, el más transversal, con unas listas que incluyen a representantes del nacionalismo conservador (el ‘exconseller’ Ramon Espadaler, proveniente de la extinta Unió) y a destacados referentes de izquierda, como el exfiscal Carlos Jiménez Villarejo.

Pero el éxito de esta operación es improbable, admiten los socialistas, que no contemplan una repetición electoral en Catalunya como un escenario descabellado. En cualquier caso, la estrategia conecta bien con los esfuerzos de Sánchez de intentar conquistar el centro político en toda España.

Una batalla resuelta

“Ahora tengo más experiencia, estoy más consolidado. Mi primera etapa como secretario general fue muy convulsa. Estábamos compitiendo con otra izquierda por ver quién era alternativa al PP. Eso ya ha quedado dilucidado”, explicó Sánchez en la misma entrevista, incidiendo en la idea de que su reelección el pasado mayo implicó que los socialistas ganasen la batalla por la hegemonía de la izquierda frente a Podemos, un partido al que los sondeos hace tiempo que no sonríen. Despejada esa pugna, la dirección del PSOE considera que su manera de seguir creciendo en apoyos es mirando hacia el centro, porque ya han reconquistado a sus antiguos simpatizantes que votaron a los morados en las últimas citas electorales. O al menos a todos aquellos dispuestos a volver, porque hay un sector importante, asumen los socialistas, que no hará el camino de retorno.

En este panorama se incluye el apoyo de Sánchez al Gobierno en su aplicación del artículo 155 de la Constitución, instrumento con el que se destituyó a todo el Govern y se convocaron los comicios del 21-D. Varios dirigentes socialistas explican que su posición ha sido aplaudida en todos los territorios, con la excepción de Catalunya, y que de paso les ha servido para tener a su lado a los barones más importantes del partido, que apoyaron a Susana Díaz en las primarias.

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“Fue una apuesta complicada. Nadie sabía cómo nos iba a salir –explica un miembro de la ejecutiva del PSOE-. Pero nos ha salido muy bien”. Tanto, que ahora los socialistas no descartan llegar a más acuerdos con el Gobierno del PP en materias como la educación, la financiación y la política territorial. Pero eso, insisten, dependerá, sobre todo, de Mariano Rajoy. 

Iceta refuerza el mensaje de Sánchez

<span style="font-size: 1.6rem; line-height: 2.6rem;">El líder del PSC, Miquel Iceta, ha reforzado el discurso de Pedro Sánchez y este jueves ha confirmado que su partido "no premiará" a quienes han llevado a Catalunya "al borde del precipicio" y, por ello, no hará presidente ni a un candidato independentista ni a uno "de derechas", incluyendo a Ciutadans, por ser "socio preferente" del PP.</span>