29 mar 2020

Ir a contenido

Moscú reta a España a presentar pruebas de la injerencia rusa en la crisis catalana

El Gobierno español señala la "dificultad" de poder "atribuir" la autoría de los delitos en el ciberespacio

El PSOE pide la comparecencia de Santamaría en la comisión de secretos oficiales para abordar estas interferencias

Marc Marginedas / Pilar Santos

Las acusaciones de injerencia rusa en la crisis sobre la independencia de Catalunya (con miles de tuits de perfiles falsos y la irrupción de Julian Assange y Edward Snowden en el debate en las redes) amenazan con deteriorar las relaciones bilaterales entre Madrid y Moscú, que habían logrado mantenerse en un buen nivel pese a las sanciones de la Unión Europea por la anexión de Crimea. 

La portavoz de Exteriores rusa, Maria Zajárova, retó este jueves al Gobierno español a probar lo dicho al respecto por el ministro de Exteriores, Alfonso Dastis, la titular de Defensa, Maria Dolores de Cospedal, y el propio presidente, Mariano Rajoy. "Nos gustaría que nuestros colegas españoles comiencen a responder acerca de sus palabras y presenten datos concretos", afirmó Zajárova. 

"El menosprecio hacia los hechos objetivos y el entusiasmo injustificado con que se lanzan acusaciones sin pruebas en base a fuentes dudosas no hablan bien de la diplomacia española", continuó antes de advertir: "Lo único que se consigue es dañar las relaciones ruso-españolas". Y ello pese a que el Gobierno español se ha cuidado mucho de vincular directamente a las autoridades rusas en el pirateo. Ningún ministro ni tampoco Rajoy han acusado directamente al Kremlin de esas interferencias.

Según denunció Dastis esta semana en Bruselas, el 50% de las informaciones falsas acerca de la crisis catalana procedían de territorio ruso, aunque al mismo tiempo matizó que carecía de pruebas para vincular directamente al Gobierno ruso en la operación.

Zoido intenta rebajar la tensión

La respuesta a este reto la dio el Gobierno de manera indirecta por boca del director general del Instituto Nacional de Ciberseguridad de España (Incibe), Alberto Hernández. Sin abordar el asunto ruso directamente, Hernández subrayó este jueves en la comisión de Seguridad Nacional que se celebró en la Cámara baja que el ciberespacio "es muy atractivo para la comisión de delitos" debido a la "dificultad de atribución de las acciones", una idea en la que incidió en varias ocasiones.

El director del Incibe no quiso entrar de lleno en la polémica de estos días, arguyendo su perfil más técnico. Además, el instituto, dependiente del Ministerio de Energía y Agenda Digital, se dedica oficialmente a la pedagogía y la concienciación de la ciudadanía y las pequeñas empresas. El Gobierno tiene otros organismos encargados de la ciberseguridad también en el Ministerio del Interior y en el Centro de Nacional de Inteligencia (CNI). De hecho, el titular de Interior, Juan Ignacio Zoido, intentó rebajar la tensión y soltó por la tarde que "no hay ninguna alarma en especial" ante el posible impacto en España y en concreto en la campaña electoral del 21-D, un mensaje con un tono diferente al de Dastis, Cospedal y el propio Rajoy.

Tema clave

La posible injerencia rusa se ha colado ya en los discursos de todos los partidos. Albert Rivera pidió este miércoles a Rajoy que tome medidas ante esas interferencias y el PSOE ya ha solicitado la comparecencia de la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, en la comisión de secretos oficiales para abordar este delicado asunto, informa Juan Ruiz Sierra. Se da la circunstancia de que en esa comisión participan representantes de todos los grupos parlamentarios, también de ERC (Joan Tardà) y PDECat (Jordi Xuclà).

Fuentes parlamentarias anunciaron que los socialistas tienen previsto pedir, además, la comparecencia de Dastis en la comisión mixta de Seguridad Nacional con el mismo objetivo.

El ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov.

El ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov. / HOANG DINH NAM (REUTERS)