EL ÓRDAGO INDEPENDENTISTA

El referéndum unilateral divide a Colau y el PSC en el Ayuntamiento de Barcelona

Barcelona en Comú rechaza una moción del PP contraria a la consulta y los socialistas la apoyan

Domènech se reúne con Junqueras y reitera que, aunque votarán en el 1-O, lo ven como otro 9-N

Colau y Collboni, en el momento de firmas su acuerdo, este miércoles.

Colau y Collboni, en el momento de firmas su acuerdo, este miércoles. / RICARD CUGAT

3
Se lee en minutos
Roger Pascual
Roger Pascual

Periodista

Especialista en fútbol, baloncesto, balonmano

Escribe desde Barcelona

ver +
Patricia Castán
Patricia Castán

Periodista

Especialista en Economía local, comercio, turismo, vivienda, ocio, gastronomía y tendencias urbanas.

Escribe desde Barcelona

ver +

En el día que Ada Colau regresaba al pleno del Ayuntamiento de Barcelona tras su maternidad, los socios de gobierno municipal, Barcelona en Comú y el PSC, han evidenciado su primera fisura por el referéndum unilateral del 1-O. La moción presentada por el PP que quería comprometer al consistorio a "no apoyar ni proporcionar medios ni personal municipal el 1 de octubre en relación al referéndum que se pretende celebrar" ha dividido a los socialistas, que la han apoyado, y a los 'comuns', que han contribuido con sus votos, junto con los partidos independentistas, a tumbar el texto.

Gerardo Pisarello, primer teniente de alcalde, ha defendido el voto de Barcelona en Comú aduciendo que "avalar la moción sería una criminalización preventiva, ya que el Govern no ha firmado ni decretado todavía nada". Por su parte, el socialista Jaume Collboni ha lamentado que la "guerras de banderas no estén solo en las calles, sino también dentro del ayuntamiento". Pese a su apoyo y a advertir de que "no hay solución contra las leyes", también ha recordado al PP que "no habrá solución solo con la ley".

Pisarello  se opone a  la "criminalización preventiva ya que el Govern no ha firmado ni decretado aún nada"

En este sentido, Collboni ha preguntado al líder municipal de los populares, Alberto Fernández Díaz, "cuál es la propuesta del PP para salir de este callejón sin salida". "La ruptura que perseguimos no es la del gobierno municipal, sino que lo que queremos romper es el derecho a decidir, que es el derecho a dividir", ha replicado Fernández Díaz, que ha aprovechado para cargar contra Colau: "Votó en el 9-N 'sí-sí', ahora 'sí' pero 'no' pero 'sí'. Hoy se ha alineado con el independentismo; esperamos que dentro de unas semanas, cuando tenga que decir si respalda con medios municipales un referéndum contrario a la ley, sepa estar a la altura".

Fuentes de los 'comuns' y de los socialistas han quitado hierro a la discrepancia recordando que no es la primera vez que los dos socios de gobierno votan diferente en cuestiones que no están relacionadas con la gestión de la alcaldía. El tono de las intervenciones ha ido 'in crescendo', especialmente con la intervención de la CUP, cuya portavoz, María José Lecha, ha expresado su preocupación por la división en el equipo de gobierno. Y ha desafiado al PP: "Envíe la moción a la Guardia Civil, a Tejero o a quien le de la gana. Los herederos del franquismo no serán quienes decidan por nosotros".

CITA EN LA SEDE DE ERC

A la misma hora que los 'comuns' se alineaban con ERC para tumbar la moción en contra del referéndum, el líder de Catalunya en Comú, Xavier Domènech, se reunía con su homólogo republicano, Oriol Junqueras, en la sede de Esquerra. Aunque formalmente formaba parte de la ronda de contactos con el resto de fuerzas catalanas para presentar la nueva confluencia de izquierdas (por la tarde Domènech se ha visto con la CUP), el referéndum ha vuelto a monopolizar el encuentro.

Noticias relacionadas

En la cita, de hora y media y a la que también han asistido Marta Rovira (secretaria general de ERC) y Elisenda Alamany (coordinadora de comunicación de los 'comuns'), Domènech ha insistido en que participarán en la consulta del 1-O, aunque no decidirán hasta el próximo 8 de julio de qué forma lo harán. La coalición de izquierdas sigue sin ver que la convocatoria pueda ser algo diferente del 9-N y duda de que la consulta tenga las garantías que le permitan implicarse en los preparativos (a riesgo de que esto suponga problemas legales para Colau y su equipo) y darle validez legal al resultado que emane de las urnas.

En este sentido, la fórmula por la que ha optado Podem Catalunya, de participar en el referéndum pero considerándolo otra movilización más a favor de un referéndum vinculante, es la que más opciones tiene hoy por hoy.