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El Gobierno confía en tener "apoyos" para los presupuestos, pese al revés de la estiba

El Ejecutivo espera que el diputado de Nueva Canarias, socio del PSOE, desbloquee las cuentas

Crece el malestar en el PP ante los volantazos de C's, que negó su 'sí' al decreto a última hora

Patricia Martín Iolanda Mármol

Cristóbal Montoro, en el pleno del Congreso de los Diputados.

Cristóbal Montoro, en el pleno del Congreso de los Diputados. / WIMI NSDA

Mariano Rajoy sufrió este jueves un duro revés parlamentario. Por tercera vez en la historia un Gobierno no pudo convalidar un real decreto ley, el que afecta a la liberalización de la estiba. C’s cambió en el último momento su voto, lo que contribuyó a propiciar la imagen de un Ejecutivo contra las cuerdas, con una oposición cada vez más firme. Aún así, fuentes gubernamentales aseguran que, pese a las crecientes dificultades, tendrán  “apoyos suficientes” para sacar adelante los presupuestos de 2017.

El optimismo del equipo de Rajoy se basa en el hecho de que el diputado de Nueva Canarias Pedro Quevedo, que concurrió en coalición con el PSOE, ha mostrado en los últimos días su disposición a “desbloquear” las cuentas, a cambio de inversiones para Canarias y una reforma electoral. Su voto es vital para que el Gobierno incline la balanza de su lado, ante el rechazo frontal del PSOE, en plena vorágine interna por su liderazgo, de figurar en la foto junto al PP en materia tan sensible como la presupuestaria.

Para tumbar las enmiendas a la totalidad, el PP espera contar con Ciudadanos y Coalición Canaria, sus socios de investidura, más los votos del PNV. Pero para la aprobación definitiva, necesita más ‘síes’ que ‘noes’, de ahí que el posible apoyo de Nueva Canarias (con el que sumaría 176 frente a 175), suponga un aliento para el Gobierno en un momento de extrema dificultad. Quevedo admitió este jueves que había informado al PSOE de su predisposición y que “es posible” que su socio vea bien que sea él que haga el trabajo ‘sucio’ para que haya presupuestos.

CON PRUDENCIA

Aún así, las fuentes consultadas son prudentes y reconocen que la experiencia del decreto de la estiba les ha dejado mal sabor de boca. El Ejecutivo sabía que la votación iba a ser igualada, ante el rechazo el PSOE a apoyar un decreto sin acuerdo entre las partes.

Hasta el punto de que el miércoles el PP hacía cábalas con la idea de que la ausencia de tres diputadas de los grupos contrarios al decreto, de viaje en Nueva York, facilitase una convalidación accidental. Pero las parlamentarias precipitaron su vuelta y Ciudadanos cambió, a última hora, un ‘sí’ por una abstención, para enojo del PP, que en las últimas semanas se ha topado con que su “socio prioritario” no es tan “fiable”. La semana pasada se alió con PSOE y Podemos para forzar una comisión sobre la caja ‘B’ del PP, y este jueves prefirió “no subirse al carro del perdedor”, para preocupación de los populares.

Al menos, el Gobierno valora que el PNV, cuyo respaldo también es fundamental cara a los presupuestos, sí accediera a apoyarles, en un reciente clima de entendimiento en Euskadi. Los 176 votos imprescindibles para aprobar las cuentas, aunque ajustados, salen. Ahora falta que se concreten.