Lleno y tensión en la catedral de València para despedir a Rita Barberá

Aznar y Botella acompañan a la familia en el funeral de la exalcaldesa

Imagen de la catedral de València al inicio del funeral de Rita Barberá, con el expresidente José María Aznar en primera fila.

Imagen de la catedral de València al inicio del funeral de Rita Barberá, con el expresidente José María Aznar en primera fila. / MIGUEL LORENZO

2
Se lee en minutos
NACHO HERRERO / VALÈNCIA

La catedral de València se llenó por completo este lunes por la tarde en el funeral de la exalcaldesa Rita Barberá, una ceremonia en la que hubo reproches de algunos de los asistentes a varios representantes del Partido Popular y en la que en el cardenal Antonio Cañizares criticó a los medios de comunicación pero se mostró esperanzado porque aseguró que tras el fallecimiento de la senadora "ya empezamos a experimentar los frutos de la conciencia de que debemos cambiar, de que no podemos seguir así, so pena de la destrucción de la sociedad y de la destrucción de España".

En su homilía, Cañizares aseguró que Barberá está en el sitio que Dios reserva "a los justos y a los honrados" y se mostró seguro que sus familiares asentarán "el don del perdón" ante las "injusticias grandes" y la "injusta condena" que, según dijo, sufrió la senadora por los "poderes de este mundo". Pidió también que su muerte sirva para que "no hagamos más juicios fuera de los tribunales". "No sentemos a más gente en el banquillo de los medios, que deberían difundir verdad", deslizó. Una de las sobrinas de Barberá se dirigió a los asistentes al acabar y aseguró que estos días han descubierto que "la maldad de la condición humana no tiene límites" pero también dijo que se había compensado con las muestras de cariño recibidas.

Entre los asistentes, además de su familia, estaban el expresidente José María Aznar y su mujer Ana Botella, así como Pío García Escudero, presidente del Senado, o los exministros José Manuel Margallo y Jaime Mayor Oreja o los expresidentes valencianos Francisco Camps y Alberto Fabra. También acudieron a la cita algunos representantes del PP en la Comunitat Valenciana, incluida su presidenta, Isabel Bonig, aunque se situaron al fondo del recuento y lo hicieron a título individual tras haber pedido la familia hace unos días que no acudieran a estos actos ni partidos políticos ni representantes institucionales.

"A BUENAS HORAS, MANGAS VERDES"

Noticias relacionadas

En la entrada de algunos políticos no faltaron momentos de tensión por los comentarios en voz alta de algunos de los asistentes. "Ahora vienen a primera fila a dar el pésame los mismos que la han matado, como los anarquistas esos", apuntó uno de ellos. "A buenas horas, mangas verdes" espetó una señora cuando se cruzó con la comitiva autonómica popular.

Desde casi una hora antes de que comenzara el acto, los bancos del recinto estaban llenos, así como las sillas supletorias que se habían instalado en el templo. Decenas de personas se situaron de pie en los laterales para seguir el funeral en las pantallas que hay instaladas para seguir el adiós a la senadora, que falleció el pasado miércoles por un ataque al corazón en un hotel de Madrid.