El 'whatsapp rojo' del Govern con la CUP

El ejecutivo y los anticapitalistas crean un canal de comunicación directo tras la crisis por la detención de la alcaldesa de Berga

La detención de Venturós deteriora la confianza de los anticapitalistas en el Ejecutivo catalán

Los Mossos custodian la entrada de los juzgados de Berga, mientras decenas de personas protestan por la detención de la alcaldesa, Montserrat Venturós.

Los Mossos custodian la entrada de los juzgados de Berga, mientras decenas de personas protestan por la detención de la alcaldesa, Montserrat Venturós. / ACN / MAR MARTÍ

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Stanley Kubrick falleció en 1999, justo cuando empezó el bum de la telefonía móvil a gran escala y una década antes de que los mensajes gratuitos, via aplicaciones como WhatsApp doblegaran los carísimos SMS. Autor de esa gran película que en España se conoció como '¿Teléfono rojo? Volamos hacia Moscú', sería divertido saber qué no haría Kubrick con los WhatsApp aplicados, por ejemplo, a las comunicaciones de urgencia entre colectivos antagónicos. Por ejemplo, el mecanismo que han acordado crear el Govern y la CUP para situaciones de crisis como la del pasado viernes, con la detención de la alcaldesa de Berga, Montserrat Venturós.

“Aunque parezca mentira, no hay un instrumento de este tipo creado”, señala una de las partes en referencia a un mecanismo de comunicación directa. Ahora se pondrá en marcha uno, que podría ser WhatsApp, aunque vista la alergia que la CUP demuestra hacia esta aplicación canadiense y su querencia por Telegram, “mucho más segura”, afirman, bien podrían canalizarse los mensajes vía los servidores rusos de esta firma. Aunque la última tendencia, dicen los entendidos, es Signal.

El sistema de comunicación tendrá como actor al Govern y no a los partidos que forman parte de él, mediante la coalición de Junts pel Sí, es decir el Partit Demòcrata y ERC. Algunas voces señalan que cuando las cuestiones pasan por los partidos “todo se enmaraña más”

Y es que fuentes de la CUP afirman que no medió ningún aviso previo a la detención de la alcaldesa. Algo que les “dolió” por cuanto la interlocución con los Mossos d’Esquadra, tras la época como Felip Puig como ‘conseller’, es fluida, sobre todo en materia de intermediación en conflictos, incluso, en aquellos ajenos a la fuerza anticapitalista, como por ejemplo todo el expediente sobre el ‘Banc expropiat’.

También en casos más cercanos, como actualmente el del concejal de Vic, Jordi Coma, sobre el que pesa una amenaza parecida a la de Venturós. ¿Y por qué con la alcadesa no? “Nadie pensaba que fuera a pasar de una manera tan inmediata”, apunta una voz.

Item más, a nadie se le escapa que, como alcaldesa de la ciudad, Venturós departe frecuentemente, sino a diario, con la policía autonómica. Con estos antecedentes, “que esperaran a la siete de la mañana a que el compañero de la edila saliera de casa para arrestarla” ha supuesto un duro golpe en la confianza de los anticapitalistas.

PUIGDEMONT, EXONERADO

La CUP exonera al ‘president’ Carles Puigdemont del embrollo comunicativo y apunta sus baterías hacia el ‘conseller’ Jordi Jané y su “obsesión por mantener las competencias de policía judicial”. "El ha sido diputado en el Congreso y sabe lo que costó arrancarla del Estado”, explica un conocedor de las interioridades de la ‘conselleria’.

La reacción del Govern fue apuntar que mientras Catalunya no se haya desconectado del Estado no es posible evitar que los Mossos obdezcan los mandatos judiciales del entramado jurídico español. La solución, para el Ejecutivo, es la ley de transitoriedad jurídica que creará la llamada ‘legalidad catalana’. ¿Convence eso a la CUP?

No.

“Si han sido incapaces de poner en práctica la declaración del pasado 9 de noviembre, como van a poder hacerlo con algo tan complicado como ese ‘cambio de legalidad’. ¿Es que va desaparecer de un plumazo la ‘legalidad española’?, se pregunta una veterana voz anticapitalista”. Ante esto solo cabe, creen los anticapitalistas, la desobediencia.

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Según pasan las horas, las aguas que enturbiaron el episodio de Berga se van aclarando. Y aparece de fondo, otra vez, la gran cuestión que ocupa y preocupa al Govern y a Junts pel Sí, los presupuestos de la Generalitat para el 2017. ¿Influirá la detención de Venturós en la negociación? Fuentes de la CUP apuntan que “directamente, no”. Es decir, no se prevé que la negociación se endurezca por este motivo. “Aunque”, añaden estas voces, "evidentemente la confianza en Junts pel Sí y en el Govern quedará afectada”.

Es aquí cuando la CUP vuelve a un discurso que ha pasado desapercibido. “La decisión final se tomará juntando todos los elementos y valorando si hay suficientes bases como para confiar en que a lo largo de este 2017 se culminará el ‘procés’”. Es decir, hay aspectos aparentemente secundarios que también serán valorados, como por ejemplo la marcha en la creación de las estructuras de estado.