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JUICIO EN LA AUDIENCIA NACIONAL

El dinero en b y las comisiones irrumpen en el juicio de la 'Gürtel'

Tres arrepentidos relatan cómo Correa pagaba a cargos del PP por adjudicaciones

El exmarido de Ana Mato recibió 100.000 euros de la trama para llegar a la alcaldía

ÁNGELES VÁZQUEZ / MADRID

El tribunal de la Audiencia Nacional que juzga el 'caso Gürtel' pudo oír este martes de primera mano cómo las empresas de Francisco Correa pagaban en dinero negro y abonaban las comisiones que fueran necesarias para resultar adjudicatarias de terrenos o servicios dependientes de administraciones bajo el poder del Partido Popular. Lo hizo por boca de los tres acusados que aceptaron los hechos que les imputa la Fiscalía Anticorrupción y que fueron los primeros en declarar.

Tanto el empresario Jacobo Gordon como el constructor Alfonso García-Pozuelo y el exconcejal Roberto Fernández describieron cómo operaba el grupo empresarial de Correa con los responsables del partido implicados. El botón de muestra que pusieron a disposición del tribunal fueron los municipios madrileños de Majadahonda y Pozuelo de Alarcón

UN MILLÓN DE EUROS

Previamente, la sala había podido escuchar cómo Rafael Naranjo -al que no se juzga por incapacidad- declaró durante la instrucción del caso ante el Tribunal Superior de Justicia de Madrid que ingresó un millón de euros en una cuenta que le facilitó alguien del ayuntamiento que no supo precisar por la adjudicación a su empresa, Sufi, del servicio de limpieza viaria del distrito madrileño de Moratalaz. Con ese dinero, dijo, los responsables municipales viajaron por Europa para conocer otros servicios similares.

Tras escuchar las grabaciones de los que por fallecimiento o enfermedad no podrán ser juzgados, llegó el turno de Jacobo Gordon, que fue socio del yerno de José María Aznar, Alejandro Agag. El acusado, que se enfrenta a dos años de cárcel por blanqueo, explicó que en el 2002 coincidió en un restaurante con Correa -al que conocía de mítines del PP a los que había asistido- y decidieron colaborar en proyectos inmobiliarios.

Granados admite ahora que el millón hallado en casa de sus suegros es suyo

El exconsejero madrileño del PP Francisco Granados, en prisión por el caso Púnica, admitió ayer ser el dueño del millón de euros hallado en un altillo de casa de sus suegros. El dinero procede, dijo, de la cuenta que tenía en Suiza, pero aseguró no tener más. Con este argumento, recurrió la decisión del juez de prorrogar su situación de prisión provisional.

Entre sus negocios, “una oportunidad en Majadahonda”, donde había un terreno por valor de cinco millones, cuyo vendedor quería 750.000 euros en b. Del dinero negro se ocuparon Correa, que abonó 300.000 euros, y el entonces alcalde de la localidad, Guillermo Ortega (las fiscalas piden para él 50 años y cuatro meses de cárcel), que puso 150.000. Los otros 300.000 los aportó otro inversor. Gordon declaró que Correa le propuso que también participara el extesorero del PP Luis Bárcenas, pero finalmente este rehusó. El cabecilla de la trama asumió la participación de Ortega cuando el alcalde quiso retirarse. 

BUENA RELACIÓN

Al relatar cómo ocultaba los pagos en b con préstamos y participaciones en las sociedades del entramado, Gordon dijo que conoció al presidente de Isolux CorsanLuis Delso, por mediación de Correa. Negó haber oído al empresario referirse a este socio de Jordi Pujol Ferrusola como “Luis, el cabrón”, término que aparece en la contabilidad intervenida a la trama en un lápiz de memoria y que se discute si corresponde a Bárcenas o no. Al contrario, dijo, "tenían muy buena relación".

Alfonso García-Pozuelo, que ya ha abonado más de 21 millones de euros para hacer frente a sus responsabilidades penales, aseguró que no recordaba haber pagado a Correa por las adjudicaciones que se le concedieron en Castilla y León, y que creía que “era para organismos centrales”. En una ocasión, aseguró, el cabecilla de la trama le comentó que “de esos fondos también participaba Bárcenas”. La mención llevó a la defensa del extesorero a dejar constancia de las preguntas que tenía pensado dirigirle. Se referían a las donaciones "altruistas" que había hecho al PP y a Francisco Álvarez-Cascos, ministro de Fomento durante el Gobierno de José María Aznar.

UN LAND ROVER, UN BOLSO LOEWE Y VIAJES 

Las fiscalas atribuyen también a García-Pozuelo una amplia relación con el exmarido de la exministra Ana Mato, Jesús Sepúlveda, durante el tiempo que este fue alcalde de Pozuelo, aunque el acusado que más se refirió a él fue quien fuera su concejal de Economía, Roberto Fernández.

Fernández aseguró que sabía que Sepúlveda recibía dinero de Correa porque vio entregas, en su despacho o en centros comerciales, pero la compensación principal se hizo con regalos, como un Land Rover, un bolso Loewe o viajes. Según el exedil, todos los contratos de Pozuelo se hacían con las empresas de Correa por mandato expreso de Sepúlveda, que comentaba sin tapujos que el empresario había financiado su campaña a la alcaldía en el 2003 con 100.000 euros, hechos por los que el PP está acusado como partícipe a título lucrativo. Las fiscalas piden para el exalcalde 15 años y cuatro meses.