Los barones abominan del congreso relámpago que sopesa Sánchez para blindarse: "Sería una irresponsabilidad"

Lambán y García-Page avisan al secretario general de que no puede pactar con el independentismo

Critican a la dirección del PSOE por avivar debates orgánicos antes de las gallegas y vascas

El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, saluda a su homólogo aragonés, Javier Lambán, este viernes en Cuenca.

El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, saluda a su homólogo aragonés, Javier Lambán, este viernes en Cuenca. / EFE / SANTIAGO TORRALBA

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Juan Ruiz Sierra
Juan Ruiz Sierra

Periodista

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El malestar y la división interna en el PSOE es tal que se exterioriza incluso en convocatorias absolutamente ajenas al terreno orgánico en el partido. Y sin necesidad siquiera de que los periodistas pregunten. Los presidentes de Castilla-la Mancha, Emiliano García-Page, y de Aragón, Javier Lambán, ambos integrantes del sector crítico con Pedro Sánchez, han celebrado este viernes un encuentro para ampliar la colaboración administrativa entre sus comunidades. Desde su misma exposición inicial han mandado un recado al secretario general, quien quiere intentar llegar al Gobierno y planea un congreso exprés del que ellos han abominado por suponer una  "irresponsabilidad".

"Nosotros dos estamos gobernando en nuestras autonomías gracias a un acuerdo con Podemos, que fue posible porque los números daban. No es igual en el conjunto de España. Nuestros gobiernos tienen dos principios: la igualdad de todos los españoles y el rechazo a quienes quieren romper esa igualdad y la unidad del país", ha dicho nada más comenzar el acto García-Page, quien el jueves, en una entrevista en el 'Huffington Post', acusó al secretario general de "criminalizar" a los barones. "En nuestros territorios la izquierda sumó suficientes votos y estamos gobernando sin renunciar a ninguno de nuestros principios. Es una lástima que eso no se haya producido en España", ha añadido Lambán.

Las palabras de los dos presidentes denotan su desconfianza hacia Sánchez y el temor a que este intente llegar a la Moncloa a través de un pacto con Podemos, el PNV y los independentistas catalanes. En el comité federal que celebraron el pasado 28 de diciembre, tras las primeras elecciones generales de este etapa de bloqueo político, los socialistas aprobaron un documento en el que se comprometieron a no pactar con quienes proponían la "autodeterminación". El equipo de Sánchez ha dicho que cumplirá la resolución "a rajatabla" y que lo que buscará a partir de la semana que viene, tras los comicios gallegos y vascos del domingo, es un entendimiento con Podemos y Ciudadanos. Pero las fuerzas emergentes se vetan entre sí y los barones temen que el secretario general intente una huida hacia adelante con el PDC y ERC.

EL PACTO, NI EN A NI EN B

De alguna manera, Lambán y García-Page han venido a decir que el golpe para relevar a Sánchez tras los previsiblemente malos resultados del domingo, sobre el que  tanto se ha especulado en los últimos días, solo estaría justificado si el secretario general llegara a un acuerdo, explícito o implícito, con los secesionistas.

"Compartimos la coherencia de la resolución del 28 de diciembre. Nuestro 'no' a Rajoy es tan íntegro como nuestro 'no' al independentismo. La estabilidad del país no se puede basar en quien quiere romperla. No nos podemos plantear un pacto ni en A ni en B con el independentismo", ha señalado el presidente castellano-manchego.

EL "ATROPELLO"

García-Page y Lambán también han dejado claro que en ningún caso compartirían la convocatoria de un congreso exprés, para que los militantes eligieran en primarias al secretario general el próximo 23 de octubre, que la dirección socialista sopesa para blindarse si el sector crítico reclama su cabeza. "Sánchez nos dijo a todos que era absurdo, que era un atropello, poner el sillón de Ferraz por delante de los intereses de los españoles. Nos planteó con claridad que primero había que resolver España y después los debates internos. Confío en su palabra", ha explicado el primero.

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El mandatario aragonés también ha aprovechado para criticar los movimientos de los últimos días de la cúpula del PSOE, que el miércoles anunció que el 1 de octubre celebraría un comité federal (en el que críticos y defensores de Sánchez mostrarán sus profundas diferencias) y el jueves trasladó que sopesaba convocar un congreso. "Ha sido improcedente que ayer y anteayer, en plena campaña gallega y vasca, se haya entrado en el debate de la política nacional, en el debate de hipotéticos congresos. Esto no favorece a las opciones de los socialistas gallegos y vascos. Así que no quiero ahondar en ese debate, que ha sido absolutamente desafortunado. Tengo claro que a Sánchez no se le va a pasar por la cabeza convocar un congreso antes de que se resuelva el conflicto de este país. Sería una arbitrariedad, una irresponsabilidad", ha dicho Lambán, quien, por último, ha reconocido la enorme fractura que sufren los socialistas.

"He tenido el temor de que se rompiera la necesaria fraternidad interna en el PSOE. Y quien tiene la principal responsabilidad de velar por ella es el secretario general", ha concluido.