El choque Catalunya-España, más cerca

Govern y JxSí, que están dispuestos a desafiar al TC, concretarán los pasos hacia la independencia

El Ejecutivo central se mantendrá firme en la vía judicial para frenar las iniciativas soberanistas

Mariano Rajoy y Carles Puigdemont, en el acto de homenaje de las víctimas de Germanwings, el pasado 23 de marzo.

Mariano Rajoy y Carles Puigdemont, en el acto de homenaje de las víctimas de Germanwings, el pasado 23 de marzo. / FERRAN NADEU

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FIDEL MASREAL / BARCELONA

Las abuelas avisan: "enfermedad larga, pariente de la muerte". El refrán encaja en el momento que vive el soberanismo porque este puede ser el curso definitivo tras un largo período de tensión. Definitivo en un sentido u otro. El Govern y Junts pel Sí preparan un programa vertiginoso que irá 'in crescendo' en el que están dispuestos a saltar la pared de la legalidad estatal previa consulta a la ciudadanía. Y si Mariano Rajoy sigue en el Gobierno central, no aflojará en el contencioso jurídico, llevándose por delante si es necesario a la presidenta del ParlamentCarme Forcadell. En cuestión de meses se dirimirá la partida casi definitiva de la independencia o no de Catalunya. Cuestión de confianza, resoluciones del debate de política general, juicio por el 9-N y decisión definitiva en las urnas son los cuatro hitos que marca el Govern y que se pueden solapar e incluso acelerar. Dicho de otro modo, dentro de un año es casi seguro que ya se ha convocado otra cita electoral o un referéndum, o que están en vías de celebrarse.

La confianza

Para el Govern, el discurso del ‘president’ Carles Puigdemont en la cuestión de confianza a la que se someterá el 28 de septiembre --después de no lograr sacar adelante sus primeros presupuestos-- es de gran calado. Se sabrá no ya que Catalunya va a la independencia sino bastantes ingredientes de cómo pretende lograrlo, según los planes gubernamentales. El detalle no está definido a la espera de las reflexiones del 'president', sus contactos internos y la evolución del mapa político español

Debate de política general

Es el segundo paso. Ahí se votarán propuestas de resolución que sin duda el Govern prevé que continúen con la legitimación de la vía rupturista. Al mismo tiempo, se verá cómo evoluciona el contencioso del Estado contra la presidenta del Parlament por haber tramitado la votación sobre el proceso constituyente pese a los avisos del TC en sentido contrario. El Govern es claro al respecto del futuro de Forcadell: si es inhabilitada --algo que el Ejecutivo de Madrid ve posible-- ha de seguir ejerciendo su tarea sin ninguna duda. Un desafío en toda regla.

El juicio por el 9-N

Pese a que solo Francesc Homs se enfrenta a eventuales penas de cárcel y que el 'expresident' Artur Mas y las 'exconselleras' Joana Ortega e Irene Rigau no disponen de cargo alguno para ser inhabilitados, una sentencia desfavorable a sus intereses hará intensificar todavía más si cabe el conflicto. Homs ha mostrado una actitud desafiante ante el tribunal avisándole de que cuanto más alta sea la pena más grande será "la victoria" soberanista.

La pantalla democrática

Habrá elecciones o un referéndum unilateral con toda seguridad. Entonces se dirimirán luchas de poder internas entre la nueva Convergència, hoy PDC, y ERC, y también con el papel que pueda jugar la CUP. Pero lo cierto es que el Govern está decidido a proclamar la independencia si en esta nueva cita con las urnas el soberanismo vence en votos por más del 50% y la participación también supera el 50%, en especial en el caso de un referéndum.

El cambio de actitud en Madrid

Tras quedar sin grupo parlamentario en Madrid por una decisión del PP instada por Ciudadanos, se acabó el tiempo de la colaboración con el Gobierno en los llamados asuntos de Estado. Ahora la guerra es abierta y la ex-Convergència jugará sus piezas siempre a favor de la inestabilidad del Gobierno de Rajoy, si este logra superar la investidura. No se confía en la vía negociadora que el propio Puigdemont intentó en su visita a la Moncloa con un paquete de 46 reivindicaciones. Puigdemont pedirá cita a Rajoy si es investido para trasladarle esta nueva estrategia, que ya no espera ninguna respuesta, salvo una hipotética última decisión desde el soberanismo: la oferta de un referéndum pactado. Un mecanismo cuyo interés sería únicamente perforar las contradicciones internas del ‘colauismo’.

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La posición de Rajoy

En la Moncloa son perfectamente conscientes del desafío de Puigdemont. Se lo esperan. Por ello, si el presidente en funciones consigue ser reelegido, su estrategia respecto a Catalunya no variará. La vía jurídica para parar los pies al soberanismo seguirá adelante con firmeza, incluyendo una posible inhabilitación de Forcadell. Además, la amenaza soberanista es una herramienta del PP para atraer a Ciudadanos y al PSOE en las negociaciones cara a la investidura, informa Gemma Robles.