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Puigdemont entregará a Rajoy un documento con 46 propuestas

El 'president' se muestra escéptico respecto a la reunión en la Moncloa

Advierte a CSQP de que el tiempo del "palo y la zanahoria" con el referéndum ha acabado

Xabi Barrena

Mariano Rajoy y Carles Puigdemont se saludan antes de su reunión en la Moncloa en el mes de abril del 2016.

Mariano Rajoy y Carles Puigdemont se saludan antes de su reunión en la Moncloa en el mes de abril del 2016. / DAVID CASTRO

El 'president' Carles Puigdemont tiene previsto entregar este miércoles a Mariano Rajoy un documento que incluye 46 propuestas, el doble que su predecesor, Artur Mas, llevó a la Moncloa. Además, también lleva al encuentro un extracto del discurso de investidura que pronunció en el Parlament.  

Antes de viajar a Madrid, la sesión de control al 'president' ha estado sin duda presidida por la expectación ante la reunión que mantendrá con Rajoy. Ante la reiteradas peticiones de los partidos no independentistas de que Puigdemont acuda con espíritu constructivo y "realista", es decir, poco menos que se olvide de su hoja de ruta independentista, el jefe del Ejecutivo catalán ha advertido de que, "visto el persistente bloqueo" del Gobierno, acude a la Moncloa "razonablemente escéptico y prudentemente optimista".

Sí ha celebrado que, en esta ocasión, Rajoy no haya "vetado" ningún tema en la previa de la reunión, en referencia al rechazo del presidente a debatir con Artur Mas la posibilidad, en vísperas de la consulta del 9-N, de realizar un referéndum vinculante. También ha anunciado que en la lista de puntos concretos a tratar se hallarán "más de las 23 reivindicaciones" que el propio antecesor de Puigdemont trasladó a Rajoy en la que fue su última reunión, en julio del 2015.

A VUELTAS CON EL REFERÉNDUM

Otra de las patas de la sesión de control ha sido el eterno 'ritornello' sobre si cabe o no, al Govern, volcarse en una hoja de ruta independentista o si bien es mejor volver atrás y reivindicar la celebración acordada con el Estado de un referéndum. El introductor de la cuestión ha sido el líder de Catalunya Sí que es Pot, que ha comparado al Executiu, y su plan de Govern, con un avión con poca gasolina, "y ya se sabe que se puede luchar contra las leyes de la navegación pero no de la gravedad".

Tras defender su propio plan, que incluye la aprobación de 45 leyes en los 15 meses que, en principio, le quedan a la legislatura, y del que Puigdemont ha dicho que era un "monumento al realismo", el 'president' ha entrado a fondo en la cuestión referendística. "Nosotros somos los del referéndum", ha dicho haciendo suyo un lema de ERC, "y lo hemos pedido hasta en 16 ocasiones", ha aseverado para seguir con que “los tiempos del palo y la zanahoria, de ‘esperar que ahora vendrá uno que nos ayudará’ se han acabado. Y no porque lo diga yo, sino porque así lo decidió el pueblo de Catalunya". Y ha sentenciado: "Mientras no haya una propuesta de referéndum acordado este Govern seguirá su propio camino".

En la misma réplica, Puigdemont ha lanzado también un dardo al espacio colauista: "Los tiempos tácticos se han acabado. Los tiempos de ver si uno se ha situado correctamente tras los movimientos que ha habido en Catalunya ya han pasado. Es el momento de tomar decisiones".

En cuanto al futuro más inmediato de su tarea de Govern, es decir, los presupuestos de este 2016, Puigdemont ha lanzado una velada petición tanto al PSC como a Ciutadans. Les ha retado a apoyar las cuentas en aquellos puntos que "atañen a las personas" y, por tanto, nada tienen que ver con la hoja de ruta soberanista.  Aunque, inmediatamente, ha añadido que dudaba de que ello pudiera llevarse a cabo y ha acusado directamente a Miquel Iceta de usar la hoja de ruta "como excusa" para, precisamente, no llegar a esos acuerdos.