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operación contra eL TERRORISMO EN CATALUNYA

Los yihadistas detenidos querían atentar en comisarías de Mossos

Los 11 arrestados formaban una célula liderada por un peluquero español convertido al islam

El complejo policial de Egara en Sabadell, la plaza de Catalunya y el Parlament, entre los objetivos

MAYKA NAVARRO / SABADELL

La plaza de Catalunya, el Parlament, el centro comercial las Arenas de la plaza de Espanya, la comisaría de los Mossos d'Esquadra en esa misma plaza de Espanya y el cuartel general de la policía de la Generalitat en Sabadell, el complejo policial Egara. Esta era la lista de objetivos para atentar con la que estaban trabajando los 11 presuntos miembros de la célula yihadista desarticulada en la madrugada de ayer por los Mossos d'Esquadra. Unos terroristas con capacidad y «voluntad contrastada durante la investigación» para hacer «muchísimo daño», aseguraron a EL PERIÓDICO fuentes al corriente de la investigación. Los detenidos habían retratado, vigilado y estudiado los lugares elegidos para atentar. Unas imágenes que no dejan «margen para la duda» sobre las intenciones de los arrestados.

Diez de los 11 detenidos -uno es un menor de 17 años- pasarán el viernes a disposición del titular del juzgado número uno de la Audiencia Nacional, Santiago Pedraz. El magistrado ha dirigido esta investigación, que se inició hace 13 meses. Precisamente, Pedraz está esta semana en funciones de guardia en la Audiencia Nacional y, por lo tanto, será quien les tome declaración.

Antes, los detenidos serán interrogados por los integrantes de la comisaría de Información de los Mossos que en el último año han controlado y monitorizado «las 24 horas del día» a todos los sospechosos. Y acordaron su detención cuando «comprobaron» que la célula había pasado de «captar» y «radicalizar» a nuevos combatientes del Estado Islámico en Siria e Irak a preparar, como mínimo, dos atentados en Catalunya, concretamante en Barcelona y Sabadell.

La célula había elegido el complejo policial de Egara en Sabadell. Una sede que concentra a todas las unidades centralizadas de los Mossos d'Esquadra y que, precisamente, este fin de semana organiza una jornada de puertas abiertas en la que se espera, como el año pasado, la visita de miles de personas interesadas en conocer de cerca el trabajo de la policía de la Generalitat.

Los otros dos objetivos estaban en Barcelona: las plazas de Catalunya y de Espanya. Los detenidos habían retratado con sus móviles los edificios emblemáticos y con más afluencia de público de estos dos puntos neurálgicos de la capital catalana.

Pero no hubieran podido atentar. Todos los sospechosos estaban siendo vigilados y controlados, lo que permitió al conseller de Interior, Ramon Espadaler, asegurar que en ningún momento ha habido un riesgo para la población. Y aseguró rotundo que esta operación policial «ha evitado un atentado en Catalunya».

El comisario jefe de los Mossos, Josep Lluís Trapero, destacó el salto cualitativo que supone esta investigación, que calificó como la más importante contra el yihadismo desarrollada en Catalunya en los últimos años. No dejó pasar por alto que cuatro de los cinco españoles detenidos se convirtieron al islam y posteriormente se radicalizaron hasta integrar las filas de una célula terrorista altamente peligrosa.

Esta célula fue la encargada de reclutar, adoctrinar y enviar en diciembre pasado a tres vecinos de Terrassa, Sabadell y Monistrol de Montserrat, dos marroquís y un brasileño con 18 años recién cumplidos, que fueron detenidos en Bulgaria, junto a la frontera de Turquía, cuando se disponían a viajar a Siria a engrosar las filas del Estado Islámico. Unos meses antes alistaron y preparon el viaje para otro vecino de Barcelona, que actualmente combate en Irak, y sobre el que pesa una orden internacional de búsqueda y captura.

La operación Carontbautizada así en referencia al personaje de la mitología griega que trasladaba a las almas en su barca, arrancó a las cuatro de la mañana en cinco localidades: Barcelona, Terrassa, Sabadell, Sant Quirze del Vallès y Valls. Un despliegue en el que han participado 350 mossos y los perros de la unidad canina adiestrados para la localización de explosivos. En total se realizaron 16 registros.

Y en ninguno de ellos se localizó explosivos ni armas de fuego. Pero en el registro en Valls los investigadores encontraron varios sacos vacíos de nitrato de amonio. Este producto, que en sí mismo no es peligroso, se compra para la fabricación de fertilizantes, pero también es el más utilizado en la confección de explosivos caseros.

De todos los pisos y locales registrados los investigadores salieron cargando con bolsas y cajas con distinto material que analizarán en los próximos días.

La célula tenía una estructura jerarquizada con un reparto claro de los roles y funciones de cada uno de los miembros. Su líder y cabecilla era Antonio Sáez Martínez, un peluquero afincado en el popular barrio de Can Llong de Sabadell y que hace unos años se convirtió al Islam, tras casarse con una marroquí. En su casa del número 20 de la calle de Plini el Vell se celebraban las reuniones cono alguno de los detenidos. La última, el martes.

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