13 ago 2020

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El Tren de la libertad

Jaume Collboni

Jaume Collboni, el candidato a las primarias del PSC a la alcaldía de Barcelona, dialoga con Olga, una joven licenciada que trabaja en una tienda de ropa. / YOUTUBE / JAUME COLLBONI

Derechos y libertades en peligro . Derecho al propio cuerpo, a una maternidad deseada y un uso libre de la sexualidad, que quieren ser cortados de raíz. Libertad ganada a pulso por la lucha de tantas generaciones que pretende ser eliminada. Un grito multitudinario, liderado por miles de mujeres nos pide que no permitamos que esto suceda.

El sábado 1 de febrero un tren de la libertad salía de Barcelona para unirse a Madrid a la iniciativa de mujeres y hombres de muchas ciudades y poblaciones que concentraban sus voces, más de 100.000, contra la reforma de la ley del aborto que quieren imponer el PP y la derecha. En el tren las personas que fuimos, en representación de muchas otras, charlábamos y compartíamos sentimientos al respecto. Una compañera de viaje nos mostraba un material editado en 1979 que reivindicaba el aborto libre y que lamentablemente podríamos volver a usar hoy. Una evidencia de que la derecha conservadora, con el peor de los silencios de Rajoy y el impulso ultraconservador de Gallardón, quiere hacernos retroceder de golpe 30 años.

Pensando en Barcelona, en la Barcelona de las mujeres luchadoras, de las mujeres de los barrios, de todas las mujeres, frenar este retroceso se hace aún más prioritario. Ciertamente la igualdad y la libertad han sido hitos de la Barcelona de progreso. Nuestra ciudad, desde los ayuntamientos socialistas, es pionera en ámbitos como el circuito contra la violencia machista o los programas de salud sexual y reproductiva.

Significa limitar la libertad de elección, tratar a las mujeres como personas que no tienen capacidad para decidir 

Limitar el derecho al aborto significa desigualdad, porque las mujeres con recursos podrán acceder de todas formas; significa un ataque a la salud de las mujeres, porque muchas de ellas se pondrán en peligro; significa inseguridad personal y jurídica, y significa limitar la libertad de elección, tratar a las mujeres como personas que no tienen capacidad para decidir. Claramente significa anteponer el pensamiento de unos cuantos, la derecha y la Iglesia, a los derechos de todas las mujeres.

Barcelona quiere lo contrario: quiere igualdad de oportunidades y de derechos. Quiere protección pública de la salud y quiere libertad y capacidad de vivir la sexualidad y la maternidad en plenitud. Hay que apostar por mejorar los programas de salud sexual y reproductiva y para una atención, especialmente a las adolescentes, cercana y segura para ellas. Y no hay que perder el pulso en el combate por la igualdad.

La derecha está claramente dispuesta a detener los trenes de la libertad 

No nos dejemos engañar. Un paso atrás, una renuncia a seguir adelante es la pérdida de algo más. En Barcelona, por ejemplo, hemos pasado de tener una política de familias diversa y potente, a tener una política de 'familia' y se ha abandonado el programa de los usos sociales de los tiempos o los proyectos ocupacionales para mujeres. La derecha está claramente dispuesta a detener los trenes de la libertad. Y si esto parecía imposible de creer, el pasado viernes 31 de enero lo tuvimos claro cuando las concejalas y los concejales de Unió abandonaron el pleno del ayuntamiento para no tener que votar la proposición presentada por el PSC que rechazaba el anteproyecto de reforma de la ley del aborto. En Barcelona, contra los derechos de las mujeres y en contra de la igualdad, Trias y PP pactan y pactarán, como lo hacen en tantas otras cosas.

Trabajaremos para que este retroceso no se produzca. Con reivindicación y con proyectos en materia de educación sexual, de acceso a los anticonceptivos, de atención y de apoyo, de protección legal y social de los derechos sexuales y reproductivos. Y con reivindicación. ¿Derecha o derechos? Derechos.