Opinión | Apunte

Rosa María Sánchez

Rosa María Sánchez

Redactora jefe

Frente al poder autonómico del PP

La vicepresidenta y ministra de Hacienda se sentará este lunes en el Consejo de Política Fiscal y Financiera ante 11 consejeros autonómicos del PP

Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF)

Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) / EFE/ Rodrigo Jimenez

Este lunes, el Gobierno socialista de Pedro Sánchez se va a ver las caras con el aplastante poder autonómico logrado por el PP en las elecciones de mayo. La ministra de Hacienda y vicepresidenta cuarta, María Jesús Montero, ha convocado a los consejeros autonómicos de Hacienda en el marco del Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF), que no se reúne desde hace casi año y medio. De los 15 representantes de comunidades de régimen común, 11 están vinculados al PP; solo dos, al PSOE y otros dos (Catalunya y Canarias), a formaciones nacionalistas.

Con gran retraso, Montero ha convocado el CPFF para trasladar el reparto de los objetivos de déficit y de deuda entre Estado, autonomías y ayuntamientos para 2024-2026 (este trámite legal debía haberse cumplido antes del 1 de abril). Es el paso previo para que el Consejo de Ministros pueda aprobar cuanto antes el techo de gasto bajo el que confeccionar el proyecto de Presupuestos del Estado de 2024. También, para que cada comunidad pueda aprobar su propio proyecto. No obstante, la mayor parte de ellas ya lo hecho, tomando, por su cuenta, un objetivo de déficit del 0,1% del PIB, que es la referencia que el Gobierno incorporó en el Plan Presupuestario remitido a Bruselas el 15 de octubre.

No haber incluido en el orden del día del CPFF la condonación de deuda autonómica no evitará a Montero tener que enfrentarse a las previsibles invectivas de los consejeros del PP, que esperan una explicación del acuerdo alcanzado con ERC para el perdón de 15.000 millones a Catalunya. Seguro que la ministra cuenta con ello. Y puede que, incluso, desvele algún detalle sobre cómo piensa trasladar al resto de autonomías los mismos criterios que a Catalunya. Lo que es casi seguro es que Montero aprovechará la presencia del poder autonómico del PP para ponerles ante el espejo y hacerles notar que, si el grupo popular aprovecha su mayoría en el Senado para vetar el reparto de los objetivos de déficit e intentar torpedear la tramitación de los Presupuestos del Estado, los proyectos autonómicos podrían correr la misma suerte.