Opinión | Apunte

Agustí Sala

Agustí Sala

Redactor jefe de Economía

La vivienda, artículo de lujo

El precio de la vivienda nueva registra la mayor subida en 16 años

El mercado de las hipotecas se sigue desinflando

Construcción de bloques de pisos en Barcelona.

Construcción de bloques de pisos en Barcelona. / JORDI OTIX

Al paso que vamos, la compra de vivienda se convertirá en un mercado muy elitista, solo para unos pocos afortunados con dinero efectivo suficiente o un patrimonio que permita conseguir la financiación para la adquisición de una casa, como un artículo de lujo (ya lo es muchas ciudades).

Los datos más recientes, que recogen una subida interanual del 11% en el precio de los pisos de nueva construcción en el tercer trimestre, según el Instituto Nacional de Estadística (INE), no parecen ajustarse a un mercado en el que, a la vez, se desinfla la demanda de hipotecas como consecuencia del aumento del precio del dinero desde el verano de 2022.

Veamos. Primero una buena parte de las viviendas se compran con hipoteca. Al subir los intereses de estas se reduce la demanda, pero hay una parte importante de compradores que pueden pagar con sus ahorros o con poca financiación. Y hay otro problema: la construcción o rehabilitación se paga también mediante crédito y, el encarecimiento de este reduce la oferta porque se invierte menos. Además los costes de construcción también se han encarecido. Y todo eso lo que produce es un aumento de los precios porque es mayor la caída de la oferta que la que se produce en la demanda. Si esto fuera al revés estaríamos antes un escenario de bajada de precios, pero eso no parece probable que vaya a suceder en breve.

En zonas con precios casi perpetuamente al alza, tanto de la venta como del alquiler, como podría ser en Barcelona, donde se edifica mucho menos y a menor velocidad de lo que requiere la demanda, que es creciente, una solución sería aumentar la oferta y, que una buena parte de ella fuera o bien protegida o a precios asequibles, es decir, que no superaran el 30% de la renta familiar y con arrendamientos también asequibles. En esta línea va la propuesta de la asociación Barcelona Global, que defiende la puesta en el mercado del área metropolitana de la capital catalana de forma urgente un total de 25.000 pisos. Sería una buena manera de destensionar los precios, pero ¿se hará?