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Gemma Martínez

Gemma Martínez

Directora adjunta de EL PERIÓDICO DE CATALUNYA

Sánchez debe dar explicaciones ya

Pedro Sánchez.

Pedro Sánchez. / EP

España se prepara para reelegir a Pedro Sánchez como presidente del Gobierno con el apoyo del Partido Socialista, Sumar, Esquerra, Junts, Bildu, PNV, BNG y Coalición Canaria. Solo el Partido Popular, Vox y UPN votarán en contra de esta mayoría absoluta y transversal, como es definida por el coro mediático del sanchismo. La realidad es que la aritmética parlamentaria es la única culpable de que se haya forjado esta mayoría, legítima y democrática, que enquista la polarización y deja a algunos de sus integrantes con serios problemas de credibilidad ante sus constantes cambios de relato

Los acuerdos bilaterales entre Sánchez y cada uno de sus socios de investidura son por ahora tan ambiguos y tan poco transparentes -sin que ni siquiera se conozca el texto de la ley de amnistía-, que cuesta entender la satisfacción de los firmantes y sus elevadas dosis de cinismo. Venden meras declaraciones de intenciones como pactos históricos, aunque saben que tienen posiciones diametralmente opuestas en asuntos de calado. 

En este contexto, urge que el presidente del Gobierno dé explicaciones. A los votantes de los partidos de la investidura, tanto a los que ahora se sienten representados por la mayoría armada por Sánchez como a los que no; a los votantes de los tres partidos de la oposición, tanto los que han salido en masa a las calles como a los que guardan silencio; y a los medios de comunicación, para la imprescindible explicación de los acuerdos y su posterior fiscalización.

Solo así se podrán evitar las apropiaciones indebidas que se producen estos días y que tanto agravan el descrédito de los políticos. Ni todos los votantes que se oponen a la amnistía son de ultraderecha ni esta es una mayoría de la que saldrá un nuevo modelo territorial histórico (no puede serlo sin la participación del PP). Tampoco es verdad que toda Catalunya esté representada por los diputados independentistas. Igual que Madrid no es sinónimo de España ni Sánchez de dictador o asesino.