Opinión | Apunte

Rosa María Sánchez

Rosa María Sánchez

Redactora jefe

A rebufo de Catalunya y Euskadi

Puede que dentro de dos años las pensiones se paguen en las ventanillas autonómicas. Y cualquier gobernante sabe que a eso sí que se le puede sacar partido 

La ministra de Hacienda en funciones, María Jesús Montero, en el Senado.

La ministra de Hacienda en funciones, María Jesús Montero, en el Senado. / Alejandro Martínez Vélez / Europa Press

En el plano económico, algunos de los compromisos más relevantes que los futuros socios parlamentarios del PSOE están arrancando a Pedro Sánchez para su investidura llegarán, a rebufo, al resto de comunidades autónomas. La condonación de deuda pública, la reforma exprés del Estatuto de los Trabajadores para dar prevalencia a los convenios autonómicos o el traspaso de la gestión del régimen económico de la Seguridad Social, son tres compromisos que ERC y el PNV han arrancado al PSOE para Catalunya y el País Vasco, respectivamente. Pero alcanzarán carácter general si un futuro Gobierno presidido por Pedro Sánchez los logra sacar adelante.

Cabe pensar que el diseño de una condonación de deuda autonómica, al menos en un primer momento, se ha hecho a la medida de lo que ERC ha logrado negociar para Catalunya. Pero el mismo texto del acuerdo entre ERC y PSOE que recoge que el Tesoro perdonará el 20% de la deuda de Catalunya con el Tesoro (15.000 millones) asume el compromiso de trasladar el mecanismo al resto de autonomías de régimen común.

El compromiso de una reforma del Estatuto de los Trabajadores para, en ciertas condiciones, dotar de prevalencia a los convenios autonómicos por encima de los sectoriales y estatales es algo que el PNV no logró arrancar al Gobierno en la negociación de la reforma laboral de febrero de 2022, pero que sí ha podido sacar ahora a un Sánchez necesitado de sus votos. No es una medida que guste mucho a los sindicatos, pero lo cierto es que todas las comunidades -no solo Euskadi- tendrán a su alcance sacar brillo a una decisión como esta.

Desde hace décadas, el Gobierno central se ha mantenido ciego y sordo ante la decena de estatutos de autonomía que incluyen, entre sus respectivas competencias territoriales, la gestión del pago de las pensiones de la Seguridad Social. El PNV ha obtenido ahora del PSOE el compromiso de completar este traspaso. Si sale adelante, puede que dentro de dos años las pensiones se paguen en las ventanillas autonómicas. Y cualquier gobernante sabe que a eso sí que se le puede sacar brillo.