Naturaleza

Una librería y un urogallo

La realidad es capaz de superar a la ficción. Esta es la historia sobre una librera y su perro Brontë, y de una bióloga y el ave que persigue

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Una librería y un urogallo

Cuando algo nos sorprende, más cuando conlleva cierta aureola de misterio, solemos recurrir a una cita que, por su reiterado uso, podría parecer que ha perdido credibilidad: «la realidad es capaz de superar a la ficción». Les aseguro que esta historia supera a la ficción.

Todo empezó en otoño de 2021, tras recibir la invitación para participar en una tertulia científica y literaria. Procedía de aquella nueva librería -inaugurada en plena pandemia- que estaba en boca de varios naturalistas: NaturaLlibres. El correo electrónico lo firmaban Meritxell y Brontë: la librera cuyo nombre completo sería propio de una novela de caballerías –Meritxell-Anfitrite Álvarez Mongay–, y su perro bautizado en honor a la escritora inglesa Emily Jane Brontë. ¿Recuerdan Cumbres Borrascosas? Pues hacia allí me encaminé.

Reconozco que tuve que buscar en el mapa la localidad de Alins. Se sitúa en la comarca del Pallars Sobirà (Lleida). En el Alt Pirineu. Alguna borrasca pillé para satisfacción de Brontë, aunque una escapada hacia las montañas siempre es de agradecer. Ahora bien, considerando que el motivo principal del evento era una tertulia pública, no me pasó por alto que el Idescat, en su actualización más reciente, asignara 279 habitantes a la población de Alins: ¡una densidad de 1,5 humanos por quilómetro cuadrado! Por lo tanto, atendiendo a las estadísticas demográficas, ¿vendría alguien a escucharnos?

El canto del urogallo

Empleo el plural porque había de compartir cartel con una colega a la que no tenía el placer de conocer en persona: Olga Jordi. Bióloga de la Universitat de Barcelona cuya tesis doctoral en curso se centra en el canto, y sus variaciones, de los machos de un animal invisible: el urogallo de la Vall d'Aran y el Pallars Sobirà. Esta fascinante especie de ave salvaje –una gallinácea– vive escondida en los bosques y, con la ayuda de dispositivos GPS, micrófonos, grabadoras y mucha paciencia, Olga sigue desarrollando una investigación puntera sobre comunicación animal. Si disfruté con los relatos de Dian Fossey entre los gorilas de montaña, y fue un placer conocer a otras dos etólogas como Jane Goodall y Biruté Galdikas –estudiosas de los chimpancés y orangutanes respectivamente–, ansiaba conversar con la mujer que, desafiando las inclemencias del tiempo, persigue e interpreta el canto del urogallo.

Después de recuperar fuerzas en Sort –ya había colas para la compra de lotería–, un paisaje de ensueño me escoltó hasta Alins. Estacioné frente a la fonda donde tenía habitación reservada –cerca de la iglesia románica– y a continuación crucé la vía principal para ascender un poco a la izquierda y dar con una antigua casa de piedra: Cal Xurret, de 1790. Meritxell la había reacondicionado para vivir en el altillo mientras que el establo, antaño lleno de vacas lecheras, ahora hospedaba la librería NaturaLlibres. Su abuela era de aquí, y el bisabuelo fue alcalde del pueblo hasta que se exiliaron a Andorra debido a la Guerra Civil. En el Principado nació Meritxell, pero quiso regresar en busca de sus orígenes mitocondriales.

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Tuve que frotarme los ojos. Un pueblo de menos de 300 habitantes con un encantador establecimiento que parecía salido de las páginas de La Librería de Penélope Fitzgerald (o de su adaptación al cine dirigida por Isabel Coixet). Espié desde el exterior a través de la ventana, y rodeada de libros, descubrí a la Florence Green de Alins. Nada más abrir la puerta me obsequió con su amplia sonrisa y penetré en un escenario real que, efectivamente, superaba la ficción. Libros y más libros sobre naturaleza, viajes, poesía y... Brontë. El gran perro blanco, y juguetón. Pero casi no hubo tiempo para las presentaciones. Un goteo imparable de público fue acumulándose en el interior de la librería; hojeaban, pedían consejo, compraban y se sentaban en los bancos y sillas, incluso en las escaleras. Entró el director del Parc Natural de l'Alt Pirineu, miembros de la alcaldía, vecinas y vecinos de Alins, y visitantes procedentes de otros municipios cercanos y lejanos. Aforo completo.

Acomodado en un extremo de la sala, mientras escuchaba a Olga, y veía a Meritxell y Brontë de pie en el mostrador, me sumergí en el maravilloso país de una librería y el urogallo.